Carolina Rossi, la emprendedora ratificada en la Subsecretaría de Ciencia como gran apuesta de Ximena Lincolao
Durante la tarde del martes, la hasta ese momento subsecretaria subrogante fue confirmada en el cargo por el Presidente Kast, luego de ocupar el puesto de manera interina después de la polémica salida de Rafael Araos.
Cinco semanas después de asumir como subsecretaria subrogante de Ciencia tras la salida de Rafael Araos, Carolina Rossi fue finalmente ratificada por el Presidente José Antonio Kast como la segunda autoridad de la cartera. La decisión pone fin a semanas de incertidumbre interna y confirma la continuidad de una figura que, aunque recién había ingresado formalmente al ministerio, ya se había transformado en una de las colaboradoras más cercanas de la ministra Ximena Lincolao.
La periodista de profesión llegó al Ministerio de Ciencia en abril, cuando fue presentada como jefa de la División de Tecnologías Emergentes. Sin embargo, su vínculo con la titular de la cartera venía desde mucho antes. Ambas se conocen desde hace casi una década, a partir de iniciativas de innovación y conexión internacional desarrolladas en Estados Unidos. Una relación personal y profesional que se ha mantenido durante los años posteriores.
De hecho, antes de que se oficializara su incorporación al gobierno, Rossi ya acompañaba a Lincolao en diversas reuniones relacionadas con el diseño de la agenda ministerial. Tras la salida de Araos, fue designada como subsecretaria subrogante el 11 de mayo y desde entonces asumió una intensa agenda pública vinculada a inteligencia artificial, innovación pública, transferencia tecnológica y articulación entre ciencia, universidades, centros de investigación y sector productivo.
Fuentes conocedoras del proceso señalan que el período de subrogancia transcurrió sin sobresaltos. Rossi ya conocía parte del funcionamiento institucional y llegaba con experiencia en gestión de innovación y desarrollo tecnológico, lo que facilitó una rápida adaptación al cargo.
Su ratificación, sin embargo, no era una formalidad. Tras la salida de Araos, en La Moneda existía interés por instalar en la subsecretaría una figura alineada con los objetivos estratégicos del gobierno y con capacidad para fortalecer la coordinación política de la cartera. En ese contexto, la ministra evaluó distintos nombres para el puesto, aunque mantuvo durante todo el proceso su preferencia por Rossi. La decisión final dependía de Presidencia y se concretó durante la tarde del martes, que fuentes internas interpretan como un respaldo de Palacio a la conducción de Lincolao.
La propia ministra celebró la confirmación. “Es una excelente noticia para el ministerio. Hemos trabajado estrechamente en una agenda que busca poner la ciencia, la tecnología y la innovación al servicio del desarrollo de Chile. Su liderazgo, capacidad de gestión y trabajo en equipo han sido fundamentales para avanzar en áreas estratégicas para el país”, afirmó.
Lincolao agregó que “esta continuidad nos permitirá seguir ejecutando con fuerza una agenda que impulse más innovación, crecimiento y oportunidades para las personas. Tenemos un gran equipo y seguiremos trabajando con el mismo compromiso”.
A juicio de Javier Ramírez, director ejecutivo de Know Hub Chile, el nombramiento de Rossi busca fortalecer la gestión institucional. No obstante, dice Ramírez, “si bien esta visión resulta clave para conectar el conocimiento científico con su aplicación económica, este enfoque mantiene el sello de una gestión volcada hacia la innovación aplicada, dejando el ámbito de la ciencia básica y la investigación científica tradicional con un rol secundario en la agenda de la subsecretaría.
El sello Rossi
La historia profesional de Rossi está marcada por el emprendimiento y la innovación. Titulada de Periodismo en la Universidad Finis Terrae, comenzó a destacar tempranamente. En 2009 obtuvo el primer lugar del Venture Challenge de la Universidad de Harvard con “Unidas”, un proyecto social destinado a combatir la trata de personas en América Latina. La iniciativa recibió US$ 3.000 para su puesta en marcha y la convirtió en una de las pocas chilenas seleccionadas para esa competencia internacional.
Dos años más tarde ingresó a Start-Up Chile, formando por Juan Andrés Fontaine y Nicolás Shea. Entre 2011 y 2014 participó en la consolidación internacional del programa, etapa que le permitió construir una amplia red de contactos en el ecosistema emprendedor global.
Tras dejar dicha iniciativa decidió emprender por cuenta propia. En 2014 lanzó Yebame, una plataforma que buscaba conectar conductores y pasajeros a través de internet. Alcanzó notoriedad nacional durante un paro de Metro ocurrido ese mismo año, cuando se transformó en una de las aplicaciones más descargadas del país.
Aunque llegó a registrar cerca de 5.000 usuarios mensuales, el modelo de negocio nunca logró consolidar ingresos suficientes -además coincidió con la entrada de Uber y Cabify al país- y cerró en diciembre de 2015. La experiencia, sin embargo, reforzó su perfil de emprendedora y abrió la puerta a un nuevo proyecto.
En 2016 cofundó InnovaRock, una plataforma de contenidos y comunidad dedicada al emprendimiento, la tecnología y la innovación latinoamericana. Lo que comenzó como un programa radial derivó en una empresa con presencia regional, basada en eventos, contenidos digitales y generación de redes.
La iniciativa llegó a facturar más de $100 millones anuales y construyó una comunidad online cercana a las 35.000 personas. Uno de sus hitos fue la organización de un encuentro de emprendedores chilenos en Miami en 2018. Al año siguiente, el Banco Interamericano de Desarrollo la destacó entre los proyectos de industrias creativas más relevantes de América Latina.
Sin embargo, diferencias entre los socios marcaron el inicio del fin del proyecto. En enero de 2020 Rossi viajó a Austria para participar en actividades vinculadas al World Summit Awards, organización internacional dedicada a reconocer startups y soluciones digitales innovadoras. El viaje coincidió con el inicio de la pandemia y terminó convirtiéndose en una larga estadía fuera de Chile.
Cuando las fronteras comenzaron a cerrarse, Rossi quedó varada en Europa. Pasó varios meses en Estocolmo y posteriormente se instaló en Liguria, en el pueblo de origen genovés de su familia italiana. Durante ese período cursó un MBA en Roma, y al mismo tiempo fue seleccionada por Red Bull como una de sus 20 mentoras globales.
En los años siguientes también fortaleció su perfil internacional. Ocupó cargos de liderazgo en la Europe Startup Nations Alliance, colaboró con organismos multilaterales como el Banco Mundial y BID Lab, integró directorios y consejos asesores ligados a innovación y tecnología, entre ellos World Summit Awards y SXSW, y desarrolló labores de mentoría en la IE Business School y la Universidad de Chile.
Esa combinación de experiencia en el sector público, emprendimiento, organismos internacionales y ecosistemas tecnológicos es precisamente la que, según quienes conocen el proceso, terminó inclinando la balanza a su favor. Con su ratificación, Rossi deja atrás el interinato y pasa a convertirse en una de las principales apuestas de Lincolao para ejecutar una agenda que busca conectar ciencia, innovación y desarrollo económico durante la actual administración.
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La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.
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