Opinión

Un gabinete económico “atrevido”

Pablo Vásquez R.

Se suele decir que las campañas se ganan con el corazón, pero se gobierna con la razón. Que en campaña se promete de más y que, al llegar al poder, las expectativas se ajustan a la realidad. Pero hay dos materias en las que la próxima administración no podrá moderarse: seguridad y economía. Son urgencias arrastradas por años, y la ciudadanía ya está hastiada de diagnósticos, excusas y postergaciones.

En economía, Chile lleva una década, sin contar la pandemia, con un crecimiento per cápita insuficiente para sostener las aspiraciones de la ciudadanía. A eso se suma una seguidilla de noticias que revelan abusos del Estado y el mal uso de recursos públicos. La gente no está pidiendo esperanza: está pidiendo cosas concretas, como más y mejores empleos, y que se termine, de una vez, con los privilegios y la ineficiencia. En materia fiscal, piden con claridad: vayan por todos los abusos, no se moderen.

Este escenario exigirá que el gabinete económico, además de cumplir los requisitos técnicos del cargo, sea particularmente “atrevido” para cumplir a tiempo los compromisos presidenciales de su cartera, en el contexto de un “gobierno de emergencia”. Un ministro atrevido no es el que promete más, sino el que decide a tiempo y ejecuta, sabiendo que habrá costos políticos. Lo contrario es el ministro que no se equivoca, que se vanagloria de “anécdotas” simpáticas para sus amigos al sorprenderse de lo distinto que es el sector público del privado, pero que nunca decide.

Durante nuestra última campaña presidencial, Irlanda fue un país citado con frecuencia como ejemplo. Y no es casualidad que haya tenido ministros atrevidos en su historia. A fines de los años ochenta, acumulaba un déficit persistente, una deuda creciente y una economía que expulsaba talento por falta de oportunidades. El gobierno de Haughey y su ministro de Hacienda, MacSharry, eligieron el camino menos popular: disciplina fiscal con medidas concretas. MacSharry se ganó el apodo de “Mac the Knife” (el cuchillo Mac) por la dureza de su presupuesto, pero lo decisivo fue la señal política: Haughey exigió recortes por ministerio, con plazos y responsabilidades. Fue impopular, pero ordenó la casa cuando aún había margen. No fue magia, fue una secuencia. Primero credibilidad, después inversión y luego empleo.

El futuro ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, ha señalado que el crecimiento no se recupera con cambios marginales. Ha planteado una tríada para avanzar: simplificación regulatoria, rebaja tributaria y ajuste fiscal. La tríada suena bien, pero exigirá coherencia. No se pueden reducir impuestos sin un recorte permanente y verificable del gasto. No se puede destrabar la inversión si el gabinete económico no es capaz de tomar decisiones a tiempo. Y no se puede pedir confianza si el Estado no logra ordenar sus propias cifras fiscales y velar por el buen uso de los recursos públicos.

Eso sí, el nuevo gabinete económico no necesitará audacia en el relato para “moderar expectativas” en materia económica. Puede que la ciudadanía entienda que no todo se logra de inmediato, pero no le perdonará que partan moderándose antes de intentarlo.

Los países no se estancan por falta de diagnósticos, sino por falta de ejecución. En el corto plazo no se resolverá todo, pero sí se verá si hay mando, ritmo y prioridades.

Por eso, la implementación del plan “Desafío 90”, cuyos detalles aún no se conocen, será clave para anticipar su impacto concreto en la economía en el corto plazo. Y, al mismo tiempo, será el primer examen real del gabinete económico. Ahí se medirá, con indicadores objetivos, si fueron lo suficientemente “atrevidos” en su gestión, tal como los irlandeses en su momento, para estar a la altura de las expectativas que se comprometieron en campaña, a pesar de los costos políticos que muchas de estas medidas conlleven.

El autor de la columna es académico de la Universidad de los Andes, miembro del Instituto Libertad y exdirector de presupuestos.

Más sobre:OpiniónGabineteJosé Antonio Kast

Lo más leído

Plan digital + LT Beneficios por 3 meses

Comienza el año bien informado y con beneficios para ti ⭐️$3.990/mes SUSCRÍBETE