¿Se puede contagiar el coronavirus a través de la ropa y el pelo?

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La nueva realidad de cuarentena y de la pandemia del coronavirus viene llena de preguntas e incertidumbres. En Paula queremos acompañarte en este proceso complejo buscando las respuestas a tus inquietudes.




LA PREGUNTA

"El otro día bajé a buscar algo que me había llegado a mi edificio. Como fue súper rápido, no llevé guantes. Y para reemplazarlos, agarré el puño de mi chaleco para marcar el número en el ascensor al bajar y luego al subir. La verdad es que en ningún momento pensé en el riesgo, sin embargo, cuando llegué a mi departamento me di cuenta de lo que había hecho. Quizás alguien con coronavirus tocó los mismos botones con sus manos contagiadas y después el virus se propagó hacia mi chaleco. Por esta razón, quería saber qué tan factible es que uno se pueda contagiar por medio de la ropa y si pasa algo similar con el pelo".

Antonia, 29 años.

LA RESPUESTA

Aunque no existan estudios en los que se haya medido la duración de las gotitas virales en materiales como el género, el llamado por parte de los expertos siempre ha sido el de no alarmarse frente a ese tipo de objetos. Y es que hasta el momento, la mayoría de lo que sabemos acerca de la cantidad de tiempo que este nuevo coronavirus sobrevive en las superficies proviene de un estudio publicado por The New England Journal of Medicine en el que se comprobó que permanece activo cuatro horas en el cobre, veinticuatro en el cartón y hasta setenta y dos en el acero inoxidable o plástico. Y también puede hacerlo en aire: investigadores de la Universidad de Princeton y California comprobaron que el Covid-19 puede mantenerse viable hasta tres horas. Las prendas, en cambio, no han sido analizadas como un foco de contagio.

Sin embargo, esto no quiere decir que no debamos ser precavidos con el resto de las superficies, ya que el riesgo siempre está. Pero que para evitar cualquier contagio, el foco debe estar en las manos. "Efectivamente en la ropa sí se puede quedar, por eso, quienes trabajan o están en contacto con pacientes contagiados deben cambiársela. Pero si una persona va al supermercado, por ejemplo, no debería preocuparse de esto, ya que cuando el virus se traspasa de superficie en superficie, su carga es mucho más baja. Y para que desde la ropa pase a las vías respiratorias quiere decir que alguien contagiado tocó primero una superficie, luego ésta fue tocada por otra persona a través de alguna prenda, después esa persona tocó con sus manos la ropa para que por último la lleve hacia su rostro. En todo ese proceso, el virus pierde su carga", explica María Teresa Parada, broncopulmonar de la Clínica Las Condes.

Pero como tampoco podemos depender de la responsabilidad de otro si no se cumplen las precauciones, hay que estar mucho más alerta. "Si alguien está en una fila y la persona de atrás o adelante tiene una crisis de tos, no está cubierto con una mascarilla y además no respeta la distancia de un metro, hay que cambiarse la ropa porque en ese caso el riesgo es mucho mayor", aclara la experta.

Para ella, lo importante es destacar que existen principalmente dos maneras para contagiarse: por contacto directo o solo a través de una superficie. Para evitar que ese último ocurra, hay que lavarse las manos. "Es así de simple y por eso lo repetimos tanto. Dentro de todo lo malo, al menos el virus es vulnerable al jabón y con eso lo matamos. Por eso, si se toca algo que ha sido manipulado por otras personas, hay que lavarse las manos después y jamás llevarlas al rostro antes de limpiarlas. Con eso es suficiente. Porque tampoco podemos vivir pensando que nos vamos a contagiar con todo lo que pasa a nuestro alrededor. No podemos vivir en una burbuja y tenemos que aprender a adaptarnos a esta nueva normalidad", argumenta.

En el caso de que se esté conviviendo con alguien contagiado, tanto su ropa personal como la de cama sí son un peligro. Porque, pese a que aún el género no sea estudiado como una superficie en la que virus pueda convivir por harto tiempo, sí puede ser una superficie de contagio. Esto quiere decir que todas las prendas y sábanas que sean usadas por alguien con coronavirus, deben tener extremo cuidado. Desde el Ministerio de Salud aconsejan que "la ropa sucia y todos los textiles usados por el paciente se deben poner en bolsas plásticas y no se deben agitar. Hay que lavarlos a máquina a 60-90 ºC con detergente normal y secar bien". Además, no es recomendable mezclarlos con la ropa del resto, ya que si no se respeta la temperatura el virus, quizás, podría seguir ahí.

Como está comprobado que el virus también puede vivir en el aire, es normal preguntarse hasta qué punto hay riesgos de contagiarse si se sale. ¿En qué se traducen estas supuestas tres horas en las que queda ahí? ¿Acaso no es posible que se traspase a la ropa de esa manera? Linsey Marr, científica especializada en aerosoles del Instituto Politécnico y Universidad Estatal de Virginia, respondió esta inquietud en el New York Times: "Una gotícula que es lo suficientemente pequeña como para flotar en el aire durante un tiempo tiene muy pocas probabilidades de alojarse en la ropa debido a la aerodinámica. Mientras nos movemos, apartamos el aire de nuestro camino y, con él, la mayoría de las gotitas y partículas también se apartan. Alguien tendría que esparcir grandes gotas a través del habla —como las personas que escupen al hablar—, la tos o el estornudo para que lograran alojarse en nuestra ropa". Esto implica que si a alguien le estornudan encima, lo mejor es cambiarse, pero que el resto del tiempo hay que tener la tranquilidad de que el ritmo del cuerpo empuja el aire y aleja las partículas virales.

Sobre el pelo, María Teresa Parada recomienda actuar de una manera similar. "Nosotros siempre tenemos el pelo tomado para controlarlo mejor, pero creo que si una persona siente que se expuso al virus, no pierde nada lavándoselo. Si eso es algo que te puede perturbar, mejor tomar acción antes que irse asustado a la cama", concluye.

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