Política

Boric suscribe dura carta contra régimen de Ortega y que aboga por la autodeterminación para Nicaragua

El expresidente, uno de los autores del escrito, dio a conocer la misiva pública este jueves. Entre los más de 200 firmantes, también aparecen desde Chile excolaboradores del gobierno frenteamplista, entre ellos los exministros Giorgio Jackson y Antonia Urrejola, además del otrora brazo derecho de Nicolás Grau en Hacienda, Rodrigo Echecopar.

Expresidente Gabriel Boric.

“Comparto carta que escribimos sobre la situación de Nicaragua”.

De esta manera, a través de las historias en su cuenta de Instagram, el expresidente Gabriel Boric dio a conocer una misiva a la que suscribió por la autodeterminación y soberanía de Nicaragua.

Entre los más de 200 firmantes, también aparecen desde Chile excolaboradores del gobierno frenteamplista, entre ellos los exministros Giorgio Jackson (Segpres y Mideso) y Antonia Urrejola (RR.EE.), además del otrora brazo derecho de Nicolás Grau en Hacienda, Rodrigo Echecopar.

También aparecen otros connacionales, como el exembajador Rolando Drago (PPD), y el abogado Alexandro Álvarez.

Además, figuran representantes de Argentina, Brasil, Bolivia, Colombia, Perú, Ecuador, Paraguay, Uruguay, Venezuela, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Panamá, México y España.

En el escrito se apunta directamente al régimen de Daniel Ortega, actual copresidente de la República de Nicaragua desde enero de 2007 —anteriormente como presidente—, y que comparte junto a su esposa Rosario Murillo desde 2025.

En el escrito se señala que “el exilio de cientos de miles de nicaragüenses, la persecución de quienes piensan distinto y la consolidación de un poder familiar y autoritario no representan los principios de una izquierda democrática. Defender hoy la soberanía de Nicaragua significa defender el derecho de su pueblo a expresarse, organizarse y decidir libremente su futuro”.

Asimismo, se recuerda que Nicaragua derrotó en 1979 a la dictadura dinástica de los Somoza, mediante la insurrección popular encabezada por el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), de la que Ortega fue uno de sus guerrilleros.

“La Revolución Sandinista se convirtió entonces en una referencia para quienes defendían el derecho de los pueblos a decidir su propio destino y sostenían que la justicia social era inseparable de la libertad”, apuntan el texto.

También recalca que la década de 1980 estuvo marcada por una guerra que dejó decenas de miles de víctimas y profundizó la polarización política en el contexto de la Guerra Fría. “En 1990, en medio de un profundo deterioro económico y social, el FSLN perdió las elecciones. El gobierno reconoció el resultado y entregó el poder. Nicaragua inició entonces una nueva etapa política que, con enormes limitaciones, abrió espacios para el pluralismo, la competencia electoral y la alternancia en el poder”, reconoce.

Con todo, en la carta se enrostra que la historia posterior del FSLN se fue “alejando progresivamente” de los principios que inspiraron la Revolución Sandinista.

“A través de acuerdos entre élites políticas corruptas, reformas electorales y una progresiva subordinación de las instituciones del Estado al control partidario, se fueron debilitando los contrapesos democráticos. Daniel Ortega regresó a la presidencia en 2007 y, rápidamente, las instituciones electorales, judiciales y políticas fueron perdiendo su independencia, mientras las condiciones para una competencia política libre y plural se reducían”, afirman.

Como ejemplo, se remontan a las protestas de 2018, en que participaron estudiantes, campesinos, trabajadores, defensores de derechos humanos, movimientos sociales y ciudadanos de distintas procedencias políticas.

“La respuesta gubernamental dejó 355 personas asesinadas, miles de heridos y abrió un nuevo ciclo de persecución política, encarcelamiento y exilio”, se cuestiona.

Además, dicen que desde entonces “más de cinco mil organizaciones de la sociedad civil han sido ilegalizadas; universidades y medios de comunicación han sido clausurados o confiscados; movimientos feministas, campesinos y sociales han sido perseguidos; comunidades indígenas y afrodescendientes continúan expuestas a graves violaciones de sus derechos; y partidos políticos han sido eliminados”.

“La persecución alcanza al pueblo en su totalidad, a estudiantes, periodistas, artistas, sacerdotes y líderes religiosos, defensores de derechos humanos, empresarios, dirigentes políticos y sociales, así como a ciudadanos sin militancia política. Más de 450 nicaragüenses han sido privados arbitrariamente de su nacionalidad y de sus derechos ciudadanos, mientras otros miles enfrentan restricciones de facto dentro y fuera del país”, agrega.

No injerencia de potencias extranjeras

En la carta suscrita por Boric se apela que frente a esta realidad “es necesario recuperar el sentido pleno de la soberanía”, pero advierte que recuperar la democracia en Nicaragua “no significa habilitar injerencias militares, económicas o políticas de potencias extranjeras”.

“La autodeterminación pertenece al pueblo nicaragüense. Democracia, soberanía y derechos humanos son inseparables. Recuperar la autodeterminación significa recuperar tanto las libertades públicas, como las elecciones libres y la capacidad de la sociedad nicaragüense para organizarse, expresarse, disentir, participar y construir colectivamente su futuro”, enfatiza.

Luego, se hace un emplazamiento a las fuerzas democráticas, progresistas y de izquierda de América Latina y del resto del mundo: “Las banderas de Sandino y de la Revolución Sandinista no pueden utilizarse para justificar aquello contra lo que generaciones de nicaragüenses lucharon: la concentración del poder en una familia, la subordinación de las instituciones y la persecución política”.

“Quienes suscribimos esta declaración llamamos a partidos y liderazgos políticos, movimientos sociales, organizaciones sindicales, intelectuales y gobiernos a rechazar el régimen dictatorial y dinástico de Ortega y Murillo; a exigir la liberación de todas las personas presas por razones políticas, el restablecimiento de las libertades públicas y los derechos ciudadanos, y la creación de las condiciones necesarias para que las y los nicaragüenses puedan organizarse, expresarse y decidir libremente su futuro”, dice la misiva.

Boric contra Ortega

No es la primera vez que Boric se enfrenta a Ortega. Durante su mandato, el frenteamplista tuvo una serie de duros cruces con el líder nicaragüense, principalmente en materia de derechos humanos.

Uno de esos desencuentros ocurrió en 2023, en el marco de la conmemoración de los 50 años del Golpe de Estado en Chile.

Esto, luego que el exlíder sandinista afirmó que “el 44% de los chilenos siguen añorando a Pinochet y que gobiernos fascistas lleguen al poder (…) están los Carabineros, y los Carabineros chilenos no son como la policía de Nicaragua. Están formados por el asesinato masivo, formados para asesinar al pueblo”.

Boric respondió tildando a Ortega de dictador, defendió a Carabineros e instruyó al canciller Alberto van Klaveren enviar una nota de protesta diplomática por estos dichos.

Lejos de bajar la tensión, Ortega las emprendió contra el entonces Mandatario chileno a quien comparó con una versión pequeña Augusto Pinochet. “Boric, vos sos un pinochetito”, señaló.

Previamente, en 2022, el ex jefe de Estado chileno arremetió contra Nicaragua en su discurso durante la 70° Asamblea General de la ONU en Nueva York. En réplica, Ortega calificó a Boric se “perrito faldero” de Estados Unidos.

Los reces, esos sí, venían de antes de que el frenteamplista asumiera la máxima magistratura del país.

En un mensaje publicado en X (antes Twitter) el 12 de noviembre de 2021, el magallánico señaló: “En nuestro gobierno el compromiso con la democracia y los derechos humanos será total, sin respaldos de ningún tipo a dictaduras y autocracias, moleste a quien moleste. Nicaragua necesita democracia, no elecciones fraudulentas ni persecución a opositores”.

Más sobre:Gabriel BoricNicaraguaAutodeterminaciónGioconda BelliGiorgio JacksonAntonia UrrejolaRodrigo Echecopar

COMENTARIOS

Para comentar este artículo debes ser suscriptor.

Algunos leen, otros se informan. Aprovecha esta oferta única.

Plan Digital+$4.120 al mes, de aquí hasta fin de año SUSCRÍBETE