Gonzalo Blumel: “Los votos de Evópoli van a plantear reparos respecto a algunas materias en esta reforma (de seguridad)”
En 'Desde la Redacción', el exministro del Interior se refirió especialmente al nuevo estado de excepción, la duración de este y que contemple normas "excesivas, que son intromisiones muy fuertes en derechos fundamentales", como interceptación de las comunicaciones. Tuvo también una mirada crítica de algunos ministros por actuaciones frente a sus pares y se distanció de Martín Arrau por sus dichos sobre las cárceles de El Salvador.
Habiendo estado a cargo de los ministerios del Interior y de la Segpres, Gonzalo Blumel conoce de cerca el funcionamiento de los gabinetes. Con esa experiencia analizó, en el programa de streaming de La Tercera, Desde la Redacción -entrevistado por Rodrigo Álvarez y Paula Catena-, las tensiones entre los secretarios de Estado del Presidente José Antonio Kast, asegurando que “hay ministros que todavía no terminan de comprender que son piezas de un tablero de ajedrez y no son ni la reina ni el rey”, comenta.
Además, como militante de Evópoli, definió los puntos que generan aprensiones sobre la reforma constitucional en seguridad.
¿Era indispensable reformar la Constitución para empujar una agenda de seguridad?
La agenda de seguridad es muy importante y me parece bien que el gobierno se haya puesto a tono dándole la prioridad que merece. Respecto a si es que es necesario hacer una discusión constitucional en materia de la agenda de seguridad, creo que el presidente de la UDI (Guillermo Ramírez) lo planteó bien (...).
¿Usted hubiese evitado reabrir el debate constitucional?
El debate constitucional genera muchas dudas por lo que ocurrió durante los dos procesos constituyentes fallidos. Si hay algo que creo que aprendimos de estos procesos es que los temas que más angustian a los ciudadanos, los principales problemas, no pasan por discusiones constitucionales, sino por gestionar de buena manera las instituciones del Estado (...). En general, plantear desde la discusión constitucional soluciones que se requieren en el corto plazo me parece que no es el camino más eficaz. Son un poco las dudas que planteó Chile Vamos. Hay un cierto pragmatismo del gobierno, hay que reconocerlo, porque entre los borradores y el documento que se terminó presentando claramente frenó un poco el alcance de lo que quería plantear.
¿Es necesario el nuevo estado de excepción constitucional?
El plazo: 120 días más 120 días, son 240 días, por lo pronto me parece muy amplio. La norma en los casos de estado de excepción por grave alteración del orden público son 15 días más 15 días. Es decir, 30 días versus 240 días. Lo otro que hay que considerar es que algunas normas son muy excesivas, son intromisiones muy fuertes en derechos fundamentales. Por ejemplo, interceptación de las comunicaciones. Eso hoy día ni siquiera se contempla en el estado de sitio (...). Ahí va a haber una discusión legislativa intensa porque hay algunos principios generales que es importante preservar. A nivel constitucional, tratar de mantener los derechos y las normas fundamentales lo más extendidamente posible. Meter excepciones que vayan horadando estos derechos, lo planteó el presidente de la UDI, no es un buen camino, y sienta un precedente que puede ser negativo para que otros gobiernos, de otros signos políticos, lo hagan por otras razones que a mi juicio serían muy malas.
¿Entonces, no es necesario el nuevo estado?
Creo que era perfectamente factible introducir modificaciones al estado de excepción que ya se hace cargo de los problemas de afectación del orden público más que crear uno nuevo. En segundo lugar (...), un nuevo estado de excepción, para poder prolongarlo en el tiempo, sobre todo con facultades que son muy intrusivas, me parece que es relevante que tenga un control político que sea más exigente.
¿Esperaría que Chile Vamos no avance o no dé los votos en las condiciones en que está presentada la reforma?
Tengo la impresión de que va a haber que negociar. No puedo hablar por Chile Vamos, puedo hablar por Evópoli, y si bien no son tantos votos, son importantes, y les puedo asegurar que los votos de Evópoli van a plantear dudas respecto a algunos puntos y reparos respecto a algunas materias que se han planteado en esta reforma (...). Hay una preocupación, por ejemplo, respecto a la duración de este nuevo estado de excepción constitucional o por la posibilidad de interceptar las comunicaciones sin un control jurisdiccional.
Arrau dijo que preferiría estar en una cárcel de Bukele que en una chilena...
Yo preferiría mil veces ser perseguido y juzgado por tribunales chilenos antes que por los tribunales de El Salvador, eso es indiscutible.
¿Toma distancia de lo que plantea el ministro de Seguridad?
Por supuesto. En Chile hay un Estado de derecho, y en El Salvador, un régimen que ha sido criticado por todos los organismos internacionales de derechos humanos. Hay dudas serias y fundadas respecto a su ordenamiento jurídico, a la separación de los poderes y cómo opera el Estado de derecho.
El Presidente Kast se echó la culpa por la descoordinación entre Alvarado y Quiroz. ¿Qué le parece?
Algo de hidalguía hay, me imagino, de asumir el problema como propio para evitar que escale entre sus dos ministros más poderosos. Si hay algo que el Presidente Piñera nos inculcaba es que los ministros trabajaban unidos y particularmente quienes tenían más responsabilidades (...). Hay una cosa anterior: me da la impresión de que hay ministros que todavía no terminan de comprender que son piezas de un tablero de ajedrez y no son ni la reina ni el rey.
¿Lo dice por Quiroz?
Lo digo en general. Cuando aparece un ministro que dice ‘voy a plantear un aumento del 23-24% en la discusión de presupuesto’ (Poduje) sin preguntarle al ministro de Hacienda, eso no corresponde (...). Cuando uno ve que hay ministros que empiezan a intervenir en el ámbito de otras carteras: Defensa se cruza con Cancillería, Cancillería con Defensa, se mete Agricultura, eso es un desorden, no puede pasar y se tiene que ordenar.
¿Es responsabilidad de Alvarado?
No, en último término es del Presidente de la República, porque el jefe de los ministros al final del día es el Presidente.
¿Fue un error que Quiroz dijera que no tiene que avisarle a nadie?
Es poco empático (...). El ministro Quiroz parece ser alguien con mucha fuerza, eso es valioso, con mucho empuje, también hay que reconocerlo, ha tenido logros superimportantes, sacar esta megarreforma en tan poco tiempo es un activo, algo que yo valoro, pero en la política no es solo empuje, también es empatía, sensibilidad de entender que se trabaja en equipo.
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