Política

Megaproyecto inicia su recta final con votos asegurados, oposición resquebrajada, pero con la amenaza del TC

El gobierno tiene la expectativa de que el Congreso despache esta emblemática iniciativa presidencial en la penúltima semana de julio (lunes 20 a viernes 24). Este martes comienza la votación en particular, artículo por artículo, en comisiones.

KARIN POZO

De no mediar algún imprevisto, el miércoles 15 de junio, justo antes del feriado de la Virgen del Carmen, la Sala de Senado estaría votando, hasta total despacho, el megaproyecto de reconstrucción y reactivación económica del Presidente José Antonio Kast.

La iniciativa, jineteada por el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, busca dar un impulso a la economía introduciendo rebajas tributarias (impuesto a las empresas del 27% al 23%, reintegración, eliminación del gravamen a la ganancia de capitales y la invariabilidad), además de agilizar procedimientos de evaluación ambiental, dar un crédito al empleo, rediseñar la franquicia Sence y ayudar a la reconstrucción tras los incendios en el Ñuble, el Biobío y Valparaíso.

Tras la aprobación de la idea de legislar el pasado 24 de junio y la conformación de una mesa de diálogo, promovida por la presidenta del Senado, Paulina Núñez (RN), la megarreforma, a partir de este martes, comenzará a ser votada en particular (artículo por artículo, punto por punto), en las comisiones de Medio Ambiente, luego en Trabajo y finalmente en Hacienda.

Con ello, empieza una etapa decisiva, que se prolongará entre dos a tres semanas, lo que abre la expectativa del gobierno de que el Congreso despache este emblemático proyecto presidencial en la penúltima semana de julio (lunes 20 a viernes 24), considerando un tercer trámite en la Cámara y, si es necesario, una eventual comisión mixta de diputados y senadores que constituiría para resolver nudos finales.

Incluso, queda un margen adicional en caso de emergencia. Si bien en la última semana de julio está contemplado un breve receso legislativo para trabajo territorial, perfectamente se puede suspender por acuerdo político o por la mera voluntad de las autoridades del Congreso o por una excepcional facultad del Presidente de la República, quien puede obligar a los parlamentarios a sesionar.

El intenso calendario que se avecina tendrá un hito inicial, con el cierre del plazo, este lunes a las 20 horas, para presentar indicaciones exclusivamente en los temas medioambientales, que serán parte de la deliberación de la comisión respectiva.

No obstante, a petición de la senadora Paulina Vodanovic (PS), uno de los acuerdos de la semana pasada en la mesa de diálogo fue ampliar el plazo hasta el viernes para las enmiendas al llamado “corazón” de la megarreforma (los temas tributarios). Las indicaciones en materias laborales, que serán discutidas en la Comisión de Trabajo, en tanto, podrán ingresar hasta el mediodía del miércoles.

Este proceso de proposiciones, en todo caso, es preliminar, ya que la palabra final es de la Sala y en la Comisión de Hacienda, como instancia matriz de la iniciativa, también puede revisar todas las modificaciones.

Según informó la presidenta de la Cámara Alta, la Comisión de Hacienda, que preside el senador Javier Macaya (UDI), sesionaría el lunes 13 y podría evacuar el texto ese mismo día para habilitar las votaciones finales en la sala.

Piso de votos

Esta planificación se sustenta en el hecho de que el ministro Quiroz ya tiene los votos necesarios (26 senadores) para aprobar el megaproyecto, artículo por artículo.

Sin embargo, en esta mesa de diálogo, la apuesta es hacer crecer esa base de apoyo. Ya en la pasada votación en general (idea de legislar), el senador Pedro Araya (PPD) se abstuvo, en señal de apertura.

Incluso, los artículos relacionados con la reconstrucción de zonas afectadas por incendios se aprobarían en forma casi unánime.

En los temas tributarios, si bien la mayoría no sería tan holgada, según las proyecciones del gobierno y del oficialismo, podrían sumarse hasta 6 votos más de la oposición, básicamente de parlamentarios del PPD y un par de socialistas.

Ello supone que la oposición finalmente actuará dividida, aun cuando haya un diagnóstico común en sus dos bancadas: Comité Unido (DC, PC, Frente Amplio y FREVS) y Comité Socialismo Democrático (PS, PPD y PL).

Desde hace dos semanas hay bastante resignación en el bloque opositor de que sus chances para doblegar al gobierno son casi nulas, por lo que la apuesta ahora sería tratar de lograr compensaciones ante la menor recaudación fiscal que implican las rebajas tributarias.

“Para nosotros es muy importante que esto se netee. O sea, esa es la recomendación del Consejo Fiscal Autónomo. Y para eso hemos propuesto mecanismos para que exista compensación... (por ejemplo), que aumenten los impuestos a las personas más ricas, al 0,1%”, dijo el senador Diego Ibáñez (FA) en Canal 13.

En un documento que los parlamentarios opositores le entregaron a Quiroz, recomendaban medidas para combatir la evasión y la elusión de impuestos, eliminar exenciones y buscar otras fuentes de financiamiento, como nuevos impuestos específicos.

El problema es que el ministro de Hacienda ya les advirtió que no aceptaría que se cuestione toda la iniciativa. Y si bien está abierto a las compensaciones, no se cubriría el 100% de la menor recaudación fiscal, como admitió la presidenta del Senado, la semana pasada.

El jefe económico del Ejecutivo también ha dicho que está dispuesto a bajar los años de invariabilidad tributaria de 25 a 20 años, exigiendo una prima a los inversionistas; a no eliminar la franquicia Sence a cambio de un rediseño; y focalizar una parte del crédito al empleo, que es la medida más costosa financieramente de la megarreforma.

División opositora

Ante tales concesiones es poco probable que los senadores de izquierda (en su mayoría agrupados en el Comité Unido) voten a favor de los artículos más controversiales.

Una señal de esta fisura fue la marginación de los representantes de ese grupo parlamentario del punto de prensa transversal que encabezó Paulina Núñez (RN), el viernes pasado, al que sí se plegaron las senadoras Vodanovic (PS), Loreto Carvajal (PPD) y su par Juan Luis Castro (PS).

Ese escenario igualmente es óptimo para La Moneda, ya que quebrarían a la oposición al contar con un puñado de votos del PS y el PPD.

El senador y presidente de Evópoli, Luciano Cruz-Coke, dijo que tenía “altas expectativas” de la posibilidad de ciertos entendimientos. “He visto al menos algunos brotes verdes en el Socialismo Democrático. Y esto naturalmente se va a resolver de la mejor manera posible en las comisiones. Parte del proyecto va a Medio Ambiente; parte va a Trabajo, que presido, donde tenemos muy buena relación con el senador Gastón Saavedra (PS), (pero) está el senador Daniel Núñez (PC), que parto de la base, que el Partido Comunista va a votar todo en contra”, dijo Cruz-Coke en TVN.

Aun así, añadió que veía posibilidades en un sector del Frente Amplio para que “ojalá no se gane por un voto en la sala”. “A eso apostamos y si se gana por un voto finalmente, será porque ellos no pusieron propuestas que pudiesen tener el acuerdo unánime o más amplio”, dijo el presidente de Evópoli.

TC inminente

El quiebre opositor tiene un efecto negativo para La Moneda, ya que el sector más resistente a la megarreforma (PC y algunos legisladores de la DC, la FREVS y el Frente Amplio), tendría la excusa perfecta para recurrir al Tribunal Constitucional (TC), a pesar de que no cuenten con la venía de todo el Socialismo Democrático.

Bastan 13 senadores o 39 diputados para ingresar un requerimiento al TC; es decir, no es necesaria toda la oposición que patrocine el escrito.

Esta semana habrá una reunión de abogados y presidentes de partidos del bloque opositor para evaluar aquella posibilidad, que para algunos legisladores ya es un hecho.

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La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.

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