Pulso

Edificios de oficinas con certificaciones de sostenibilidad reciben rentas hasta 7% superiores

De acuerdo a un reporte de CBRE, actualmente los edificios con certificaciones LEED tienen una valorización entre un 10% y un 15% superior a los activos que no cuentan con ellas. Señalan que la tendencia de los arrendatarios es migrar a los edificios que sí cumplen con estándares verdes.

Desde hace varios años que distintas industrias han mostrado mayor preocupación por la sostenibilidad. El mercado de oficinas no ha sido la excepción y se han venido modificando los sistemas en los edificios para poder cumplir con estándares verdes.

En ese contexto, los activos que cuentan con certificaciones ESG (Ambientales, Sociales y de Gobernanza) ya comienzan a mostrar ventajas concretas, de acuerdo a un análisis de la consultora inmobiliaria CBRE.

“Lo que hasta hace algunos años era considerado un elemento diferenciador, hoy se está transformando en un factor cada vez más relevante para atraer a empresas, inversionistas y fondos institucionales. Más allá del componente reputacional, la sostenibilidad está impactando variables de negocio como valorización, tasas de ocupación, atracción de empresas multinacionales y resiliencia frente a ciclos complejos de mercado”, enumera el líder de sostenibilidad y ESG de CBRE Chile, Fabián Fuentealba.

El reporte de CBRE muestra ventajas concretas para los edificios con certificación LEED (Liderazgo de Energía y Diseño Ambiental). En lo financiero, la firma asegura que tienen rentas entre un 3% y un 7% superiores, mientras que la valorización de los activos es entre un 10% y un 15% mayor. A su vez, este tipo de certificaciones genera un impacto operacional, debido a un menor consumo energético y la reducción de emisiones, y potenciales mejoras en productividad y experiencia de uso.

Desde la consultora inmobiliaria están observando una tendencia clara: hay una mayor demanda por activos certificados LEED, y una migración de las empresas a edificios de estas características en la categoría premium. En ese sentido, Fuentealba asegura que hay un “riesgo de obsolescencia para edificios que no se adapten a las nuevas exigencias del mercado”.

CBRE apunta a que varios activos han impulsado renovaciones para poder cumplir con estos estándares. Un ejemplo de ello es la Torre Apoquindo, que realizó una reconversión operacional para mantener la competitividad frente a las nuevas exigencias de los arrendatarios e inversionistas. Recientemente adquirió una certificación LEED.

La consultora detalla que con esta optimización, el edificio consolidó ahorros de 10% en agua y energía, además de una reducción superior al 80% de las emisiones operacionales.

Más sobre:Mercado inmobiliarioOficinasArriendosSostenibilidadLEEDCBRE

La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.

CYBER 50% Plan Digital+$5.990 al mes SUSCRÍBETE