El frío inicio económico que nubla el “primer tiempo” de Kast, pero que debiera mejorar...
Cuatro meses de actividad en rojo, un alza del desempleo, un contexto internacional turbulento y un escenario fiscal peor del previsto eliminaron de cuajo el “viento de cola” que traía la economía chilena desde fines del año pasado. Mientras los economistas creen que hay factores transitorios en el deterioro y que el “segundo tiempo” será de repunte, en el seno del gobierno esperan que el boom de inversión que ya se vislumbra, comience a impactar favorablemente la economía y el empleo ya hacia mediados de 2027.
Si hace solo seis meses la economía chilena gozaba de un singular “viento a favor” que empapaba de optimismo a los círculos más cercanos del entonces presidente electo José Antonio Kast, de marzo en adelante esa vigorosa brisa cambió de dirección y también de intensidad. Lo que prometía ser un menú macroeconómico casi perfecto de partida -que mezclaba un contexto internacional favorable, un precio del petróleo contenido, valores del cobre históricamente altos y un prometedor escenario para la actividad y la inflación-, tuvo un giro y se ha venido diluyendo, en gran parte.
Si los periodos políticos emularan un partido de futbol, Kast y su equipo iniciaban el nuevo ciclo de gobierno con amplio favoritismo y con las estadísticas a su favor. “Yo sueño con un Imacec de dos dígitos. Me dicen que estoy loco, pero sí, vamos para allá”, afirmaba un entusiasta ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, a principios de enero pasado, lo que evidenciaba entonces el desborde de optimismo del jefe del equipo económico.
Sin embargo, los primeros 10 minutos del partido están mostrando un escenario de la economía bastante menos favorable.
Pese a que el precio del cobre se mantiene muy robusto y al alza -por arriba de US$6 la libra-, el contexto económico mundial se ha deteriorado con fuerza en los últimos tres meses, de la mano de la guerra en Medio Oriente y sus efectos en los precios internacionales del petróleo. A eso se añade una inesperada caída de la actividad económica de 1,2% en abril pasado, con lo que se completaron cuatro meses consecutivos en rojo, lo que ha despertado, incluso, el temor de una eventual recesión durante el primer semestre del año. Las apuestas de los analistas apuntan hoy a un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) en 2026 en el entorno de 1,5%, lejos del rango de 2% a 3% previsto por el Banco Central en diciembre pasado.
Y uno de los lastres que persiguió de cerca al gobierno anterior durante toda su administración, también ha retomado fuerza ahora. Se trata de la tasa de desempleo, la que en el trimestre febrero-abril de este año subió a 9,1%, su nivel más alto desde junio de 2021 (en plena pandemia de Covid-19), golpeando con mayor fuerza a las mujeres (10,5%).
En este sentido, los economistas reconocen que la partida del gobierno ha sido mucho más compleja de lo previsto y coinciden en que el escenario cambió. Sin embargo, matizan sobre su profundidad y creen que podría ser una situación transitoria. “Es demasiado pronto para pensar que esto va a ser un talón de Aquiles para lo que queda del gobierno. Muchas cosas pueden pasar hacia adelante, hay muchas más discusiones y desafíos que hay que enfrentar. Lo que hemos visto estos meses, muy probablemente, es un problema más bien de carácter cíclico y no algo permanente”, reflexiona el exvicepresidente del Banco Central, Pablo García.
La economista y directora del Centro de Estudios Financieros del ESE Business School de la Universidad de Los Andes, Cecilia Cifuentes, admite que el contexto es otro. “Aquí hubo un cambio. Iniciamos este año con lo que uno podría denominar viento a favor en lo externo, porque el precio del cobre estaba muy bueno, había un cambio de expectativas que se veía positivo. (Pero) En marzo ya nos encontramos con la guerra de Irán que generó un shock de oferta que para Chile es complejo, porque importamos prácticamente todo el petróleo que producimos”, afirmó esta semana en T13.
Al respecto, la decisión de Hacienda de traspasar bruscamente al consumidor chileno toda el alza internacional del petróleo, a menos de dos semanas de iniciada la nueva administración Kast, fue uno de los hitos políticos y económicos que también marcó el ripioso inicio del nuevo ciclo de gobierno. La audaz y cuestionada decisión de Quiroz buscaba evitar un subsidio a gran escala del Mepco (Mecanismo de Estabilización del Precio de los Combustibles) y sortear un deterioro mayor de las alicaídas cuentas fiscales.
El tiempo solo vino a confirmar que la preocupación de Quiroz por la salud fiscal del país era acertada. En lo que fue una incomoda decisión para el oficialismo, esta semana Hacienda anunció un aumento adicional de deuda pública por US$6.200 millones para 2026, lo que deja al Fisco ad portas de superar el límite autoimpuesto de 45% del PIB y sincera que el deterioro fiscal es mayor al esperado. Lo que ya es un hecho en esta materia, coinciden los analistas, es que la convergencia fiscal a un balance estructural de 0% del PIB hacia 2030 no será posible tal como lo prometió Hacienda, lo que significa que el déficit acompañará a este gobierno a lo largo de todo su ciclo.
“Las cifras del IFP (Informe de Finanzas Públicas) del primer trimestre no son alentadoras, porque muestran también un punto de partida peor al previsto en materia fiscal, pero no incluye las acciones mitigadoras que se podrían implementar. Lo importante es que se fijen metas compatibles con avanzar hacia el equilibrio estructural y con un nivel de deuda sostenible. Pero, sobre todo, que esas metas se cumplan en los próximos cuatro años”, apunta el economista de Clapes UC y consejero del Consejo Fiscal Autónomo (CFA), Hermann González, quien cree necesario esperar el decreto fiscal que publicará este martes que viene el ministerio de Hacienda para tener un análisis más detallado.
El decreto fiscal al que hace alusión González incluirá el compromiso del Ejecutivo con la ruta hacia 2030 y revelará si la trayectoria de la deuda superará o no el límite prudencial de 45% del PIB en los próximos años. No obstante, el decreto no incluirá el efecto fiscal de la megarreforma, dado que aún no eslLey. “Cuando se sumen los efectos deficitarios de la reforma de acá al 2031, el panorama fiscal se puede complicar aún más”, alerta un experto en finanzas públicas cercano al gobierno.
¿Transitorio?
Pero las últimas cifras económicas que hacen más complejo el inicio del gobierno son tomadas con cautela por los expertos. Hermann González explica que los sectores de recursos naturales, como minería, pesca y agricultura, han mostrado una debilidad mayor a la anticipada, pero también hace notar que hay una base de comparación muy alta (inicios de 2025).
“A esto se suma el debilitamiento del comercio, arrastrado por menores flujos de turistas, por el shock que significó sobre el ingreso disponible de los hogares el traspaso directo de los mayores precios del petróleo y por el aumento del desempleo. Las revisiones a la baja del PIB este año tienen una alta correlación con los ajustes en las previsiones de consumo privado, no así con la inversión, cuyas perspectivas se mantienen favorables”, destaca el economista de Clapes UC.
Pablo García coincide. Afirma que mientras la minería está mostrando variaciones muy volátiles en 12 meses y con una base de comparación más alta, los sectores industriales vinculados a la pesca anotan desempeños bastante más negativos que podrían estar más vinculados a factores de oferta que a debilidad cíclica.
“Estamos comparando toda esta primera parte de 2026 con una primera parte de 2025 que fue bastante positiva debido al desempeño del retail, asociado a la temporada veraniega que tuvimos desde Argentina y la buena temporada de exportación de cerezas. Pero esto no refleja una debilidad cíclica macro. Si uno quita todos esos sectores, observa que el consumo sigue creciendo, los servicios siguen expandiéndose y, por lo tanto, pondría ‘paños fríos’ a la visión de que hay una macrodebilidad que requiera una cierta reacción de política”, analiza el exvicepresidente del Banco Central.
En relación a la alta tasa de desempleo que muestra la economía, García le quita dramatismo y profundiza su mirada. “El mercado laboral en Chile ha estado sujeto a distintos shocks de diversos tipos desde que se acabó la pandemia. Puede haber factores de oferta, puede haber algún efecto de rezago, algo de la demanda vinculado a lo que ha pasado con el PIB. Pero no creo que estemos en una situación de inicio de un deterioro prolongado vinculado a debilidad cíclica”, añade el economista.
“El alza del desempleo no es de este año solamente, sino que viene de antes. Y es el reflejo de una economía estancada, junto con el aumento de costos laborales de los últimos años asociado con el incremento del salario mínimo, la reducción de la jornada laboral y el aumento de las cotizaciones derivado de la reforma de pensiones. Todo esto se produce además en un contexto de cambio tecnológico sin precedentes, que facilita la sustitución de mano de obra por tecnología. En la medida que la economía retome dinamismo, también esperamos ver mejores cifras de creación de empleos y un descenso de la tasa de desocupación”, complementa, a su vez, Hermann González.
Boom de inversión
Rodrigo Wagner, excoordinador macroeconómico del Ministerio de Hacienda durante el anterior gobierno, admite que la debilidad mostrada por la economía durante esta primera mitad de año fue una sorpresa para el mercado y dice que las expectativas de una recuperación más acelerada, generada por la llegada de un gobierno de derecha, no se están materializando. No obstante, comparte que el peso de los números rojos mostrados en los primeros cuatro meses del año está vinculado a tres sectores afectados por distintas razones puntuales y, posiblemente, transitorias.
“Entonces, no veo esto como una situación demasiado complicada, aunque sigue presente”, señala el también economista y académico de la UAI, quien pide poner atención a la evolución que pueda tener el mercado laboral. “Hay que revisar que está pasando con el desempleo”, alerta.
De todas formas, Wagner cree que el escenario deteriorado de este “primer tiempo” de Kast se podría revertir en los dos últimos años de gobierno, debido a los efectos del “boom de inversión” aprobada hasta ahora y cuyo impacto en la economía tiene cierto rezago. “La sensación es que en la segunda mitad el partido cambiará, independiente de cómo salga la reforma tributaria que plantea el gobierno”, manifiesta.
En la última cuenta pública el Presidente Kast destacó que existen proyectos de inversión por US$89 mil millones a la espera de luz verde y que solo desde el 11 de marzo han ingresado más de US$22 mil millones en nuevas iniciativas. También resaltó el lunes pasado que mayo se transformó en el mes con mayor monto de inversión aprobada en los últimos 11 años, con US$13.900 millones.
“Aunque Kast partirá con el pie izquierdo, la expectativa es que en los últimos dos años este gobierno va a tener un boom de inversión minera, lo que genera un encadenamiento de todo. Esto no es porque cambien los impuestos, sino porque vienen proyectos muy grandes. Será una versión mini de lo que ocurrió en 2012, donde fueron buenos años económicos”, sostiene Wagner, quien espera que ya en 2027 el país pueda crecer a mayores tasas, especialmente por la baja tasa de comparación. De hecho, la propia Ocde pronosticó esta semana una recuperación de la actividad para el próximo año (2,5%), si bien para 2026 redujo su proyección a 1,7%.
En el seno del gobierno también comparten esta idea y expresan que dado que los proyectos de inversión toman tiempo de maduración, es posible que sus efectos comiencen a verse hacia mediados de 2027 y con mayor fuerza en 2028. En privado, una alta fuente de gobierno asegura que ese impacto se verá reflejado en un mayor crecimiento y en una mayor creación de empleo.
“Si se observa la evolución de la inversión en minería y el adelantamiento de los proyectos, se ve que la inversión está en un ciclo favorable. No hay que poner excesivo peso en datos de corto plazo que no están marcando un cambio relevante de la evolución de la macro”, concluye, a su turno, Pablo García.
Lo último
Lo más leído
1.
2.
La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.
CYBER 50% Plan Digital+$5.990 al mes SUSCRÍBETE