Modelo chileno de "Plaza de Bolsillo" comienza a exportarse

bolsillo_ok

Ciudad de Bolsillo es el nombre de la iniciativa chilena que reúne a un grupo de arquitectos que buscan expandir el concepto de plazas de bolsillo en el continente.




Que existieran terrenos baldíos de propiedad del Estado en Santiago fue la oportunidad para que nacieran intervenciones de bajo costo, de alto impacto para la gente que transita por el sector y de rápida ejecución. En 2016, el proyecto llamado Plazas de Bolsillo trajo al país la idea de urbanismo táctico, concepto que el mundo recién comenzó a escuchar en EEUU durante el 2010. La idea se instaló con fuerza a nivel local y hoy busca expandirse por medio de Ciudad de Bolsillo.

El socio fundador de la agrupación de arquitectos, Pablo Fuentes, tenía una tarea como arquitecto en la Dirección Nacional de Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas: recuperar uno de los terrenos baldíos más atractivos de la ciudad, ya que se ubicaba en pleno Santiago, al lado de La Moneda.

La apuesta fue que el Estado facilitara este terreno y lo preparara para que un privado pudiera llegar con una construcción liviana a administrar un lugar que fuera atractivo para la gente. En ese sentido, los food truck fueron el aliado ideal para esta tarea. La inversión del gobierno fue de $20 millones y el resto corría por cuenta de quien se hiciera cargo de revivir el lugar.

La medida dejó tan buena impresión que tanto el ministro de OO.PP. de la época, Alberto Undurraga, y otros municipios se entusiasmaron con el proyecto. La idea se expandió en la Región Metropolitana y llegó a ciudades como La Serena, Arica, Talcahuano, Rancagua, Valdivia y Temuco.

Pero el objetivo de esta medida siempre fue que una vez que los recursos para una edificación pública definitiva estuvieran, estos espacios temporales debían dar un paso al costado. "Es mejor entregar zonas para que la gente pueda disfrutar un lugar , que no hacer nada y esperar que aparezca algo durante 12 años", dice Fuentes, quien también plantea que un espacio público permanente requiere un planificación de varios años.

El arquitecto vio en este modelo algo que podía crecer y fue por eso que impulsó la creación de Ciudad de Bolsillo, que se enfoca en la exportación del concepto de las plazas de bolsillos.

Hasta la fecha la agrupación de arquitectos ha impulsados proyectos peatonales en San Bernardo y Rancagua, entre otros. En el plano internacional, cuentan con proyectos en Montevideo (Uruguay), Santo Domingo (República Dominicana) y hoy se encuentran desarrollando uno en Guatemala "Barrancos de Bolsillo".

El trabajo de la organización ha contado con el apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), por medio de su "Laboratorio de Ciudades".

Sobre las críticas desde la mirada más clásica de la arquitectura, respecto a que "amueblar un espacio público" no se está modificando un espacio, Fuentes defiende lo que hace apuntando a que su trabajo sí genera cambios en la vida de las personas. "Quizás no serán con ladrillos y cemento, pero que sí se modifica la vida de las personas cuando una comunidad lo hace". Además, si bien valora que deban existir grandes inversiones en infraestructura por parte de los gobiernos, el fundador de Ciudad de Bolsillo también plantea que el Estado "podría estar preocupado por una mayor sensibilidad de estos espacios que generan un beneficio para las comunidades con poco dinero y de rápida ejecución".

Por otro lado, Fuentes ve una oportunidad de desarrollo en los terrenos en donde las inmobiliarias todavía no desarrollan proyectos a la espera que la inversión de la construcción sea rentable.

"Muy poca gente" está en contra de este tipo de intervenciones, ya que comenta que son muy bien recibidas por la gente, dice Fuentes.

Otras de las iniciativas que van en esta línea en Chile es la labor que realiza Ciudad Emergente y Ciudad Lúdica.P

Comenta