Visa and Go: el Uber de la reubicación internacional

Trinidad Morán (arriba) y Feliza Bahamonde, fundadoras de Visa and Go.

La experiencia personal de vivir y estudiar en Europa hizo que estas dos abogadas notaran una gran oportunidad de negocio, especialmente debido a que los chilenos están mirando más para el exterior en el último año. Hoy, esta startup proyecta facturar un millón de dólares en 2022 y de Europa quieren saltar a EE.UU.




Feliza Bahamonde y Trinidad Morán coincidían en varias cosas antes de conocerse. Ambas son abogadas, tienen hijos (4 y 3, respectivamente), les gusta el emprendimiento y decidieron hacer un magíster en derecho digital y nuevas tecnologías en la Universidad de Salamanca (España). Bahamonde se fue a vivir al país europeo en 2020 y al tiempo después se embarcó en el posgrado, donde conoció a Morán, quien cruzó el Atlántico solo para ese fin. “Nos hicimos compañeras y amigas. Hablábamos casi todos los días”, agrega Morán. Entre conversa y conversa, se dieron cuenta que coincidían en otra cosa: a ambas les había sido bastante difícil tramitar las visas para estudiar en España, con todos los detalles que implicaba incluir a sus familias. “Y eso que nosotras somos abogadas. Ni me imagino cómo será para alguien que no tiene nuestra profesión”, cuenta Bahamonde.

La oportunidad de negocio estaba ladrándoles y había que domesticarla. “El mundo de la migración tiene varios elementos, como los visados, la residencia y las inversiones, pero la información está absolutamente disgregada”, comenta Morán. Fue cuando nació Visa and Go, una empresa que busca entregar “soluciones de movilidad internacional”, como lo han definido, a familias, personas naturales “nómades digitales” e inversionistas que estén mirando fuera de su país.

El modelo de negocio es sencillo y mezcla una asesoría tradicional, con productos “paquetizados”. Todo empieza con una reunión que dura entre 45 minutos y 1 hora, la cual se solicita a través de visandgo.com y tiene un valor de $62.500. En ella, un grupo de especialistas orienta al cliente según lo que quiere hacer. Aunque parece inverosímil, según las fundadoras de esta empresa más del 90% no tiene un plan. Solo ganas de estudiar o vivir en alguna parte. Una vez decidido el país o la actividad, se le propone un presupuesto que implica todas las aristas para tramitar sus visas, permisos u otro elemento. “Me quiero ir, no sé bien cuándo, ni dónde, ni cómo, es la típica frase de inicio”, cuenta Bahamonde.

Y es aquí donde surge una de las fórmulas clave de Visa and Go. Con cerca de un año de vida han hecho una envidiable red de contactos de especialistas de todo el mundo para trámites específicos. Del mundo de las propiedades, de las finanzas, seguros, residencias y sobre todo, abogados. Esta startup centraliza la operación. En otras palabras, son una especie de Uber de la reubicación internacional.

“Cada país tiene su realidad y ciertas particularidades, que van más allá de lo que dicen oficialmente las páginas web de los gobiernos. Para eso es muy importante la experiencia local”, explica Bahamonde. Incluso, confiesa que ahora los llaman todos los días de diferentes países para ser parte de la red. Pero Visa and Go sigue eligiendo a sus partners con pinzas. “Hay que entender que muchos de nuestros clientes están decidiendo radicarse, tener sus negocios e incluso trasladar sus empresas”, complementa Morán.

Y aquí está otra arista del negocio: el cobro de un porcentaje por ayudar a tramitar ciertas transacciones, como, por ejemplo: compra de propiedades, seguros, etc. Solo en lo que va de 2022 ya han facturado cerca de US$500 mil, por lo que esperan llegar al millón de dólares al cerrar el año. En total han asesorado a cerca de 600 clientes. “A diferencia de otras culturas, el chileno es bien inseguro. Por eso que la cercanía del primer contacto y la asesoría posterior les entrega un respaldo que lo valoran”, dice Morán. Aunque -confiesan ambas- les ha ayudado mucho la creciente tendencia de los chilenos para empezar a invertir o radicarse en el extranjero del último año.

Actualmente, están enfocadas en Europa, principalmente en los países que tienen asociados beneficios para los chilenos, tanto en residencia como inversión: España, Portugal Italia, Grecia y Chipre, entre otros. Además, con su red están trabajando la aplicación a los 22 programas golden visa en el mundo, incluyendo Estados Unidos y el Caribe. “Muchos no saben, por ejemplo, que existe una isla en el Caribe (Granada) que por una inversión inmobiliaria de US$200.000 te da la opción de viajar sin visado por 142 países y también la opción de residir en Estados Unidos a través de la visa E2″, comenta Morán. Y así tienen un montón de datos similares… como, por ejemplo, que muchas personas están preguntando por Irlanda. En su mayoría tienen clientes chilenos y latinoamericanos, aunque Visa and Go está abierta a ciudadanos de cualquier país que quieran relocalizarse.

Su crecimiento ha funcionado mucho por el “boca a boca” y mediante redes sociales, donde las herramientas tecnológicas como la videoconferencia y recursos virtuales han sido clave. “Hemos tenido compra de propiedades que se han concretado solo por llamados y videos. Incluso, estamos desarrollando un sistema para poder verlas a través de realidad virtual”, dice Bahamonde.

Cerca del 80% de los clientes están enfocados en la residencia, y el 20%, en la compra de una propiedad. Si bien ya las han invitado a participar de rondas de inversión, sienten que aún les falta para esa etapa. Lo que tienen claro es que el próximo gran paso es EE.UU. “La residencia en ese país no es nada fácil, pero hay mucho interés por invertir”, concluye Morán.

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