Olas de calor azotan la zona centro-sur y austral de Chile: Patagonia registra 10°C por sobre el promedio

Manihuales, Región de Aysén. Crédito: Agencia Uno

Las temperaturas sobre los 35°C confirman un escenario complejo a nivel climático. La instalación de aire subtropical es la principal causa del fenómeno.




“El calentamiento global es el gran responsable”, señala Raúl Cordero, climatólogo de la Universidad de Santiago.

Así de categórico es el académico, para referirse a la situación que en estos días vive Chile y el planeta. Hace más de una década, el fenómeno climático provoca altas temperaturas y es el responsable de una megasequía que parece no acabar.

En esta oportunidad, las olas de calor son las que afectan directamente la zona centro-sur y austral del país. En la primera, “se registran temperaturas superiores a los 35 grados, las que adicionalmente podrían avivar el tramo final de la temporada de incendios forestales”, señala Cordero.

Justamente hace dos años, en febrero de 2019, mientras se registraban olas de calor, ocurrieron una serie de incendios forestales.

Las olas de calor se determinan basadas en la temperatura típica de lugar, “por ejemplo, en la Patagonia temperaturas superiores a los 20°C durante tres días consecutivos son suficientes para calificarlas de una ola de calor”, añade el climatólogo.

Luis Salazar, meteorólogo de la Dirección Meteorológica de Chile (DMC), señala que el fenómeno se debe a la instalación de aire subtropical, “debido a una alta presión, que produce temperaturas altas y vientos que comprimen la atmósfera, que son generados de cordillera a valle. El aire recibe mayor radiación solar”.

Cordero explica que la temperatura en Punta Arenas se acercó a los 25°, “similares temperaturas se mantendrán los próximos días en lo que se convertirá en la primera ola de calor del verano en la zona. Aunque estas temperaturas, podrían en otras latitudes considerarse moderadas, no es el caso de Punta Arenas donde la temperatura máxima típica a la fecha es cercana a los 15°C”.

El color rojo en la imagen significa temperaturas anormalmente altas. En este momento, la temperatura en la Patagonia presentan las mayores anomalías de todo el hemisferio sur.

Cordero establece que para que sea considerada efectivamente una ola de calor, debe registrarse un período de al menos tres días consecutivos con temperaturas superiores al umbral (que define las temperaturas consideradas muy altas en el período de referencia).

Salazar explica que está pronosticada una alerta de altas temperaturas. “En la Araucanía y en los valles esperamos hasta 37°C, en los Ríos 36°C, mientras que en la Patagonia, puntualmente en Aysén hasta 34°C”.

Con respecto a la estadística, Cordero señala que “típicamente en punta Arenas son dos olas de calor por año, en Santiago cuatro. Pero hay años excepcionales, como 2020 en que en la capital se registraron ocho. El problema es la tendencia. Cada vez estamos teniendo más olas de calor”.

El fenómeno podría repetirse

Es muy incierto hacer un pronóstico para el resto del año, explica Salazar. “Pero en el verano, podríamos ver nuevamente eventos de altas temperaturas como el actual”, añade.

Si bien la situación es crítica, este año existe una luz de esperanza. “Este verano, a pesar del cambio climático, hemos tenido menos olas de calor que el verano pasado gracias al Fenómeno de La Niña. En otras palabras, de no ser por La Niña, la situación en la zona central sería mucho peor y el verano sería mucho más cálido. La Niña nos ha “salvado” este verano en la zona central, pero no lo hará el próximo”, explica el académico de la Usach.

Lago Verde, al norte de la Región de Aysén, es la única comuna libre de coronavirus en Chile.
La Región de Aysén es una de las afectadas por el fenómeno.

El fenómeno de olas de calor puede tener efectos perjudiciales en el medio ambiente. “Ese es el caso de la Patagonia chilena que aloja en Campos de Hielo los glaciares, fuera de Groenlandia y Antártica, más grandes del mundo. El pronóstico de la DMC para la zona de Torres del Paine Advierte que la temperatura podría alcanzar 25° esta semana”, señala el climatólogo de la Usach.

Las olas de calor en la Patagonia, al igual que en todo en Chile han aumentado progresivamente. Actualmente en la zona se pierden por derretimiento alrededor de 18.000 millones de toneladas de hielo. Aunque la pérdida de hielo está contribuyendo de manera significativa al alza en la subida del nivel del mar en todo el mundo, hay consecuencias inmediatas.

“Esta ola de calor en la Patagonia está favorecida por el transporte de masa de aire cálido desde latitudes más altas. De acuerdo a cifras de la Dirección Meteorológica de Chile, las olas de calor en la Patagonia se han duplicado en las últimas cuatro décadas, esto a pesar de que la Patagonia es la zona del país que menos ha experimentado calentamiento. En efecto, el empeoramiento de las cifras es aún más grave en la zona central, ya que se han cuadruplicado”, señala Cordero.

El retroceso de glaciares expone laderas inestables cuyo colapso puede provocar enormes desprendimientos de masa y peligrosos aluviones. “El derretimiento de los glaciares forma lagos cuyas paredes inestables pueden colapsar provocando vaciamientos repentinos. Este es el caso del lago Cachet 2, cuyo vaciamiento repentino en 2017 provocó que se triplique en pocas horas el caudal del río Baker”, añade el climatólogo.

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