Viaje al corazón de la nueva Star Wars

Stephen-Colbert,J.J

En la Star Wars Celebration hay de todo, pero este viernes se vivió un ambiente de nostalgia y euforia con el anuncio del Episodio IX de la franquicia, que en diciembre concluirá la saga ligada a los Skywalker. Así se vivió uno de los eventos cinematográficos del año.



Cuatro horas después del gran anuncio, la imponente música de John Williams suena en algunos puntos del patio de comidas del McCormick Place, en celulares que acompañan una hamburguesa o un trozo de pizza. La euforia, más reposada con el paso de las horas, se acomoda en esos lugares, así como también en las varias versiones de la heroína Rey que se pueden ver en los pasillos del edificio, tomado desde el jueves por seguidores de Star Wars que llegan a compartir, comprar o tomarse fotografías, en torno a un culto que difícilmente tiene un símil en la cultura pop.

El recinto que acoge por primera vez el evento es enorme, no existe otro lugar tan grande para hacer convenciones en la parte norte de Estados Unidos, por lo que los tres pisos que albergan la Star Wars Celebration jamás se ven sobrepasados (salvo el sector de productos oficiales, siempre saturado desde temprano).

Fuera de un gigantesco sector donde se vende todo lo vinculado al universo Star Wars, no hay grandes fanfarrias en el lugar; en los pasillos el espectáculo lo arman los fanáticos y la organización se guarda todo para los paneles de grandes anuncios, en que llegan realizadores y elenco a entregarles las primicias a los asistentes, que arriban desde todo el mundo. Están las presentaciones por los 20 años de La amenaza fantasma, la cinta con la que George Lucas reinició sin mucha suerte la saga en 1999, y también el de The mandalorian, la primera serie del universo con personajes reales, que tendrá a Pedro Pascal como protagonista y debutará en la plataforma Disney+.

Este viernes, el primer día con este tipo de actividades, se abrió con el panel más esperado y estelar de esta edición. Uno que en un principio anunciaba sólo al director J. J. Abrams y a la presidenta de Lucasfilm, Kathlen Kennedy, más algunas "sorpresas". Hasta Chicago terminó llegando todo el elenco principal de la nueva película: la cumpleañera Daisy Ridley, John Boyega, Oscar Isaac, Kelly Marie Tran, Joonas Suotamo, Anthony Daniels y la debutante Naomi Ackie, además de los infaltables R2-D2 y BB-8. Dentro de un filme que fue anunciado como The rise of Skywalker, quizá sea una ironía que el gran regreso sea el de un Calrissian. Pero así fue: el veterano Billy Dee Williams arribó con sus 82 años y gran jovialidad al evento, para hacer oficial su retorno a la franquicia luego de más tres décadas, desde El retorno del jedi. Una razón para hacer llorar a algunos.

Los nuevos lineamientos de la franquicia son rejuvenecerse mientras no se abandona a la nostalgia y esos personajes con los que muchos crecieron. Pero ayer en el Wintrust Arena -con capacidad para 10 mil personas y conectado al recinto principal- era hora de comenzar a despedirse y rendir honores. Por ejemplo, a Carrie Fisher, la eterna Princesa Leia, fallecida en 2016 pero inmortal en la pantalla grande. "Es irremplazable", dijo Abrams. "Lo que hicimos fue tomar escenas de El despertar de la fuerza y trabajar alrededor de ellas. A pesar de que ella no estaba, su presencia seguía siendo muy fuerte", añadió el director, confirmando que, sin dos piezas del trío protagonista original -Luke y Han Solo-, ella dirá adiós a la saga en pantalla.

El adelanto cierra con un "nadie se ha ido realmente" e incluye un sentido abrazo entre Leia y Rey. Este viernes, como antaño, no estuvieron ni Fisher, ni Mark Hamill ni Harrison Ford. El traspaso ha sido natural y exitoso, y ha volcado la atención hacia los personajes femeninos. Daisy Ridley fue aplaudida de gran forma, una de las adiciones es la casi debutante Naomi Ackie y Kelly Marie Tran (Rose, que hizo llegó en el episodio anterior) se ganó una de las ovaciones más grandes de la jornada, un gesto inevitablemente ligado a los ataques que recibió de parte de trolls hace dos años.

La revelación del título hizo gritar, levantar las manos, aplaudir y llorar a los fanáticos. Después de ocho filmes, el apellido que ha acompañado a la historia por siempre está en el nombre de una película, justamente de la que despedirá la actual trilogía y la saga iniciada con la cinta de 1977, en su momento sólo llamada Star Wars. La aparición -totalmente sorpresiva, iluminado por luces rojas- de Ian McDiarmid (El Emperador) sólo profundizó el sentimiento de que el estreno de diciembre será un acontecimiento ineludible para quienes tienen alguna conexión con la saga.

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