Chappell Roan cierra Lollapalooza: triunfa con un pop vibrante y masivo
La artista cerró la edición 2026 con todo el ritmo del Pink Pony Club, un punto de encuentro para todo tipo de expresiones y diversidades, con un pop reinventado y moderno que causa sensación en el mainstream. Sorprendió con una de las escenografías más grandes del festival y una performance de talla mundial, con castillo medieval incluido.
Llega el cierre de Lollapalooza 2026, un retorno exitoso a Parque O’Higgins que reunió lo mejor de la música nacional, junto con grandes exponentes del mainstream mundial del momento. Entre ellos, una artista que está cambiando paradigmas desde el arte y el respeto al artista: Chappell Roan.
Originaria de Missouri, tuvo un accidentado despegue a la fama. Cuando por fin logró un contrato discográfico con Atlantic Récords, la pandemia y el bajo éxito de sus primeros singles terminaron por deshacer la firma. Pero Daniel Nigro, importante productor de pop masivo, la descubrió. La invitaron a participar en los coros de Sour de Olivia Rodrigo, luego lanzó The rise and fall of a Midwest Princess y lo demás es historia.
Con solo ese álbum batió récords. En el Lollapalooza Chicago de hace un par de años logró la mayor asistencia a un concierto en la historia de los festivales, con 110 mil personas en el público, y todas realizando la coreografía de Hot to go. Ahora, llega a Chile con altas expectativas. No es por nada que es la elegida para cerrar esta edición.
Se abre el Pink Pony Club y tod@s son bienvenidos
La influencia del drag es clave. Ella misma se caracteriza como drag queen y en sus videos musicales y presentaciones en vivo, les incluye siempre. Todo esto debido al propio discurso desde lo queer.
Mucho brillo, referencias cowboys, encaje y color rosado, amor sin reglas ni barreras y música pop pegajosa para pasar más que un buen rato. Esas son las tres dimensiones del show de Chappell Roan, una de las promesas del pop mundial.
Parte en lo alto con Super Graphic Ultra Modern Girl, pero con Femininomenon la fiesta llega a cien. Se pide a gritos que ese DJ ponga un beat acorde, el momento lo necesita.
Sigue con Naked in Manhattan, una también movida. Baja el ritmo con Casual, una balada que no pierde la intensidad. Presenta a su equipo, completamente femenino y da paso a The Subway, un tema triste pero que mantiene la euforia y genera un coro masivo, sobre todo en los últimos versos.
Llega el momento de Hot to go, una canción que tiene coreografía incluida, y que, sin necesidad de adelanto ni tutorial, es seguida por toda la masa que acompaña a la estadounidense. Probablemente el show con más asistentes del fin de semana.
Se separa por unos minutos de su propia discografía para interpretar Barracuda del grupo Heart, un cover que ya realizó en la edición argentina del festival. El rock intenso se toma el escenario y el público, mixto, le sigue el juego. Ella es la reina aquí y puede hacer lo que quiera.
Chappell es una de las gigantes de su época
En 2025 recibió el gramófono por Mejor nuevo artista, además de otras siete nominaciones. Todo esto por su primer proyecto profesional. Ahora, tiene ya en proceso el segundo disco, con dos adelantos a la fecha: The giver y The subway, dos canciones bastantes distintas entre sí, pero que dejan en evidencia su versatilidad musical.
Desde baladas melancólicas, pasando por pop pegajoso hasta llegar a sonidos extravagantes poco definibles como Femininomenon. Todo esto con una complicada relación con los medios de comunicación y lo que aparentemente es el “costo de la fama”.
En más de una ocasión ha tenido encuentros complejos con paparazzis, les cuestiona la invasión del espacio personal y no tiene miedo de hacerlo saber a través de sus redes sociales. Así, muestra cada vez que la “acosan” cuando va a cenar o cuando simplemente transita por la ciudad.
En eventos formales también han ocurrido situaciones similares. En los Grammys 2025 reclamó a viva voz a un fotógrafo que le pedía que “sonriera más”. Ella respondió que nadie le daba órdenes, mucho menos cuando se trataba de comentarios heredados del machismo. En la ceremonia de este año, cuando Sabrina Carpenter pasaba por esa alfombra roja se asombró del silencio en esa sección y dijo con notoria sorpresa y emoción: “Están muy callados hoy. ¡Wow! Chappell de verdad está haciendo un cambio”. Estas experiencias han llevado al cuestionamiento sobre el espacio personal de los artistas y cuáles son los riesgos de la idealización y el fanatismo extremo.
Entre diva y Princesa del Medio Oeste
Su presentación, performance y escenografía trae mucho de sus orígenes. Creció en un pueblo pequeño con una familia conservadora, siempre con la necesidad de abrir sus alas y conocer todo lo que el mundo tenía para ella. Y a pesar de que le costó arrancar, se ha mantenido en la cima, sin importar los encontrones mediáticos y la mala prensa que se ha hecho alrededor.
En Chile, el escenario que trae es de alto estándar. La producción del festival ya había adelantado que el Cenco Malls se agrandó para albergar tanto su montaje como el de Sabrina Carpenter. Junto con la pasarela, incluye escaleras gigantes y una estructura que se asemeja a un castillo antiguo. En más de una ocasión ha interpretado a un caballero con armadura y espada incluida, que lucha contra los enemigos y sale victorioso, aunque todo esto con el clásico giro de que, en realidad, la princesa se salva sola.
Ella es la única guerrera necesaria para vencer a sus propios demonios y a los invasores que la atacan desde distintos frentes. Su cabellera pelirroja es otra de sus características, junto con un ya reconocible maquillaje blanco de rostro completo que acentúa sus facciones con colores rojos y azules para las sombras.
Para esta presentación, sin embargo, se viste de novia, con velo y encaje. Hay fuego sobre el escenario y su banda está vestida de gala color burdeo. Entre medieval y rockero, una mezcla que le queda perfecta.
Sus presentaciones sorprenden por siempre ser diferentes. En los Grammys, por ejemplo, interpretó Pink Pony Club junto a un elenco de bailarines vestidos de payaso que corrían por el escenario. Así, también se ha vestido como hada del bosque, luchadora y hechicera. Un show versátil que se acomoda a su personalidad igual de diversa y que se deja ver a través del arte y la performance.
Cierra Lollapalooza 2026, ya es hora de dejar club
Se mueve por el escenario, sube y baja escaleras. Sabe que necesita más altura para que la puedan ver desde atrás.
Para la segunda mitad del show se saca la gran falda y el velo, quedan con un traje de dos piezas, más guantes a juego. La siguiente que interpreta es Picture you, un tema que habla de un amor no correspondido. Para eso coloca una peluca color verde al lado se su micrófono; según se dice, era el color del cabello de una de sus ex novias, también lo nombra en la famosa The subway: “Vi tu cabello verde (...) casi tuve una crisis”, dice la letra.
Sigue con Love me anyway, un single independiente de 2020. Luego The giver, el primer adelanto de lo que será su próximo álbum de estudio. Y la última sección del show se mantiene y sube en intensidad.
Red Wine Supernova y Coffee, una rápida y una lenta, el ritmo sube y baja, pero a pesar de la hora y de que el metro cierra una hora antes que los días anteriores, su gran fanaticada se mantiene firme y coreando a gritos todos los hits.
Hace pocas pausas, ya sea para cambiar de vestuario o para hidratarse. En medio de una de ellas grita “Chi chi chi” y sus oyentes responden como corresponde. “Me gusta esto”, dice. Se puede especular que Sabrina Carpenter se lo comentó durante el fin de semana, ya que son buenas amigas. “Son el mejor público del mundo, eso dicen allá afuera, ¿saben? Y es verdad”, asegura desde el escenario.
El final llega con una seguidilla de éxitos: Good Luck, Babe! –el que la lanzó a la fama–, My Kink is Karma y Pink Pony Club, un mundo no tan de fantasía donde mujeres y hombres pueden ser reinas todos los días. Una representación de lo que expresa y la imagen que da a conocer al mundo. ¡Gracias, Chappell! Eso fue Lollapalooza 2026… y hasta el próximo año, pues la producción ya anunció que la siguiente edición se realizará los días 12, 13 y 14 de marzo de 2027.
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