Entrevista con el Vampiro: Anne Rice y el difícil origen de un clásico
A medio siglo del lanzamiento de la obra, su hijo Christopher detalla la pérdida familiar que dio origen al personaje de Claudia y el lento camino del libro desde el rechazo inicial hasta el fenómeno de culto.
Fue un dolor lacerante y profundo en el alma de la escritora Anne Rice, lo que la impulsó a escribir su novela más célebre, Entrevista con el vampiro, de 1976. Así al menos lo comentó su hijo, el también novelista Christopher Rice, quien en el marco de los 50 años del título dio una entrevista al New York Times.
Pero vamos por partes. Rice recuerda que, aunque nos parezca extraño en 2026, la novela tuvo muy escasa recepción cuando apareció, y la mirada, más bien, fue tibia. “El famoso novelista histórico James Michener había elogiado su audacia, pero los aplausos iniciales fueron escasos. Aquellos eran días en los que comparar una obra de ficción con un cómic podía borrar su mérito literario para la mayoría de los lectores, y eso fue exactamente lo que The New York Times le hizo a la primera novela de mi madre. La mayoría de los ejemplares no vendidos fueron destruidos en el almacén, un momento que mi madre recordaría con amargura hasta el final de su vida”.
“Hoy en día, quienes califican Entrevista con el vampiro de ‘éxito de ventas instantáneo’ están alimentando una ficción tan duradera como la propia novela”, agrega.
Lo que se ignoraba era la historia detrás del volumen. Una pequeña fantasma que el propio Cristopher conoció de oídas. Su hermana mayor, Michele. Resulta que mientras Anne Rice cursaba un máster en Escritura Creativa en la Universidad Estatal de San Francisco, a Michele, entonces de cuatro años, le diagnosticaron una leucemia granulocítica aguda. Pese a todos los esfuerzos, falleció dos años después, sumiendo a su madre en una pena negra y una depresión.
Por entonces, Rice comenzó a reelaborar un relato corto que había escrito anteriormente, en 1968 o 1969. Lo reescribió desde la perspectiva de un entrevistador que llega a un cara a cara con un vampiro. Apareció un personaje, Claudia, y un par de vampiros Louis de Pointe du La y Lestat de Lioncourt. Había nacido Entrevista con el vampiro.
“La idea de que Michele estaba detrás de la niña vampiro Claudia parece algo descaradamente evidente para cualquiera que lea el libro teniendo en cuenta la biografía de Anne. Pero la implicación ofendió a mi madre durante años -comenta Christopher-. Con el tiempo, se le cayeron las vendas de los ojos. La perspectiva le permitió ver lo que otros habían sugerido: una hermosa niña de cabellos dorados que nunca puede envejecer físicamente, y una psique que sufre la sofisticación perpetua de la inmortalidad mientras está atrapada dentro de los enfurecedores límites del cuerpo de una niña. Si estos no son intencionadamente una metáfora de la propia Michele, al menos fueron moldeados por el dolor de una madre, impulsados por su deseo de mantener a su hija viva y creciendo incluso sin un cuerpo maduro en el que alojarla”.
“También es evidente que la pérdida de mi madre abrió de par en par la amplia perspectiva de siglos del personaje principal sobre el mundo: su aplastante culpa, su rabia contra la muerte, su desesperación a veces paralizante por los ciclos depredadores que definen la existencia terrenal. Louis de Pointe du Lac se debate entre profundas cuestiones sobre la condición humana después de que la mordedura de un vampiro lo transforma, condenándolo a quitar la vida para sobrevivir. Anne también se enfrentó a la rabia, la angustia y la duda tras ver cómo lo más preciado y vulnerable de su vida se consumía mientras ella asistía impotente: ‘asombrada’, como escribió mi padre”.
Entrevista con el vampiro fue haciendo su camino de forma lenta, paso a paso, pero en 1980, durante una firma de libros, un hito llamó la atención tanto de la autora como de su hijo. “A principios de la década de 1980, un pequeño grupo de lectores de mi madre asistió disfrazado a una de sus firmas de libros. Era la primera vez que ocurría algo así. El evento era una reunión tranquila en una pequeña librería de San Francisco con iluminación cálida. Sin previo aviso, entraron tres jóvenes apuestos vestidos con chalecos del siglo XVIII y con sus tupidas coletas sujetas con cintas. Yo era joven, pero reconocí sus disfraces. Era los personajes del debut literario de mi madre, publicado poco antes de que yo naciera”. Anticipándose a los cosplays, ambos muchachos estaban caracterizados como Louis y Lestat.
“Esa noche, mientras posaba para las fotos con sus apuestos admiradores, la atmósfera dentro de la tienda se volvió eléctrica. Anne se sonrojó. Su risa adquirió un matiz ardiente y desenfadado. Los primeros y orgullosos soldados de un grupo de fans en expansión habían irrumpido en el aire rarefacto de una fiesta literaria engalanada a la que los invitados habían acudido, en su mayoría, atraídos por la celebridad local de mi padre como poeta”.
Si bien, la compañía Paramount Pictures adquirió los derechos de la novela en abril de 1976 para eventualmente llevarla al cine, lo cierto es que nunca hizo nada. Los derechos pasaron sucesivamente a Lorimar Television y a Warner Bros. Esta última, tras ver los buenos resultados de Drácula, de Bram Stoker de Francis Ford Coppola, decidieron lanzarse.
El resto es sabido. Con un reparto estelar que incluyó a Brad Pitt como Louis de Pointe du Lac; Tom Cruise como Lestat de Lioncourt; Christian Slater como el periodista Daniel Molloy; y una jovencísima Kirsten Dunst como Claudia, el filme dirigido por Neil Jordan fue un éxito de taquilla en 1994, nada menor para un año que tuvo películas muy exitosas (Forrest Gump, La máscara, El rey león o Cuatro bodas y un funeral, por ejemplo. Rice fue parte de la producción en la escritura del guión.
“Estaban los hilos obvios que incontables periodistas habían seguido antes. Que transformó la novela de vampiros al escribir desde la perspectiva del propio vampiro. Que su retrato de dos hombres intentando criar juntos a una niña en un mundo oscuro y hostil que exige el secreto sobre su verdadera naturaleza fue una representación revolucionaria de la homosexualidad. Que la adaptación cinematográfica de 1994 de Entrevista con el vampiro, para la que Anne escribió el guion, sigue siendo un clásico del terror, una cápsula del tiempo de una era pasada en la que las suntuosas películas de estudio abordaban temas oscuros y sofisticados y eran recompensadas por ello en la taquilla”; señala Christopher Rice. Su madre, Anne, falleció el 11 de diciembre de 2021.
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