Por Gonzalo ValdiviaMariana di Girolamo: “Trabajar con John Malkovich fue un placer, él sabe mucho de nuestra historia, es una leyenda”
En medio de la intensa gira de promoción internacional de la elogiada Caballo Salvaje Nueve, la actriz habla con Culto sobre el presente y futuro de su carrera y sobre su trabajo en Rapa Nui junto al experimentado actor. Mientras las primeras predicciones la sitúan como una posible candidata a los Oscar, ella procura mantener los pies en la tierra. “Es una oportunidad para contar qué he hecho. Estoy bien enfocada”, dice.

Si bien en los últimos años la actriz Mariana di Girolamo (Santiago, 1990) ha trabajado en producciones que han alcanzado resonancia internacional, su nueva película la ha insertado en una esfera diferente, de mayor visibilidad y reconocimiento.
Financiada y distribuida por Searchlight Pictures –la división de cintas de mediana y pequeña escala de Disney–, Caballo salvaje nueve ya aparece entre las favoritas a la carrera a los Premios Oscar 2027 junto a títulos como La odisea, Proyecto fin del mundo, La invitación y La bola negra. Es decir, está encumbrada en las grandes ligas.

La intérprete nacional atiende un llamado de Culto mientras se encuentra en el Festival de Toronto (Canadá), en las horas previas a presentar el filme junto a los actores John Malkovich y Sam Rockwell, el director Martin McDonagh y el productor Graham Broadbent.
“Estoy muy contenta”, expresa al inicio de la entrevista, sintetizando la felicidad que ha teñido su viaje desde inicios de este mes, cuando la película tuvo su estreno mundial en el Festival de Venecia y consiguió una extensa ovación del público y elogiosos comentarios de la prensa especializada.
“Di Girolamo ofrece una interpretación encantadora”, opinó The Hollywood Reporter, mientras que The Playlist destacó que “está especialmente bien” en su rol. Luego esa calurosa recepción se repitió en Estados Unidos en el Festival de Telluride, donde el largometraje se terminó de perfilar como un contendiente de peso para la temporada de premios.
En medio de estas semanas en que la producción ha causado gran entusiasmo, la misma Di Girolamo ha aparecido en las predicciones a la estatuilla a Mejor actriz de reparto. Aunque es difícil proyectar a las finalistas con tanta anticipación (las nominaciones se revelarán el 21 de enero), una vez terminadas las ediciones de Venecia y Telluride, The Hollywood Reporter actualizó su análisis y la ubicó en la cuarta casilla, sólo por debajo de Sandra Hüller (Proyecto fin del mundo), Anne Hathaway (La odisea), Scarlett Johansson (Paper tiger).

Ella mantiene el centro y no olvida que su llegada a la película demandó tiempo y dedicación. McDonagh, cuyos filmes anteriores son los premiados Tres anuncios por un crimen (2017) y Los espíritus de la isla (2022), buscaba a una actriz chilena para un proyecto ambientado y filmado en Rapa Nui en 1973. Tal como en sus obras previas, él es el autor del concepto original y de la escritura de Caballo salvaje nueve.
“Cuando tuve acceso al guión, que creo que fue de cara a mi segunda audición, quedé maravillada. Nunca había leído algo así”, señala a este medio.
Di Girolamo avanzó con éxito en el proceso de casting y fue seleccionada para encarnar a Mónica, el personaje chileno más preponderante de un largometraje que McDonagh empezó a imaginar años atrás en un viaje de vacaciones a Rapa Nui.
En vez de adoptar la forma de un thriller político o un drama histórico, Caballo salvaje nueve –que debutará en cines chilenos el próximo 5 de noviembre– escoge el año 1973 para tejer una historia sobre amistad, muerte y arrepentimiento donde lo sombrío y lo hilarante conviven con armonía. Unos meses antes del golpe de Estado, Mónica y Alicia (Ailín Salas) llegan a Rapa Nui después de haberse conocido en una marcha en Santiago. Ambas tienen la mala fortuna de encontrarse con los protagonistas, Chris (John Malkovich) y Lee (Sam Rockwell), dos agentes de la CIA con un oscuro pasado que ahora juegan un rol clave en los intentos por desestabilizar al gobierno de Salvador Allende.
“He matado a gente en países que no sabes ni deletrear”, le dice Chris a Lee mientras viajan a la isla, en una escena que se conoció cuando se liberó el primer adelanto, en marzo pasado.

“Viajas por distintas emociones, te ríes de cosas terribles, después pasas a la pena, hay espacio para la ternura, hay espacio para la compasión, para la empatía. Y que exista justamente ese espacio en una historia como esta, con personajes como estos, me parece muy especial. Creo que Martin (McDonagh) es un genio, que su manera de escribir es única”, plantea la actriz. quien luego agrega de manera categórica: “Si tú me preguntas, no me puedo imaginar a otra persona realizando esto”.
Tras una primera fase de su carrera marcada por las teleseries (Pituca sin lucas, Perdona nuestros pecado), obtuvo el rol protagónico de Ema (2019), la película de Pablo Larraín sobre una bailarina que decide devolver a su hijo adoptivo. También hizo cintas bajo la dirección de los argentinos Lucía Puenzo y Luis Ortega, e incursionó en el arte experimental de la mano del realizador nacional Leonardo Medel.
Todas esos trabajos le aportaron bagaje y conocimiento. Sin embargo, el nuevo filme de Martin McDonagh la puso ante un reto diferente debido a al menos dos motivos: porque el director y guionista posee una gramática particular, con un humor negro muy oscuro y una cadencia propia, y porque ella nunca había actuado en inglés.
“Trabajamos muy estrechamente con una coach de inglés, que se llama Penny, y con Martin en el guión. No sé si es un género en particular, pero es un lenguaje muy propio de él. La parte cómica en inglés fue bastante desafiante”, explica, junto con especificar que, como parte de su preparación, se dedicó a repasar todas las producciones del director, entre las que también están Escondidos (2008) y Sie7e psicópatas (2012).

Así, con cuidado y atención a cada detalle, se fue empapando del proyecto. Respecto a la época en que transcurre, habló en extenso con el cineasta –quien “conoce nuestra historia”, asegura– y conversó con sus papás, Paolo Di Girolamo y Lucía Arteaga, ambos ligados al mundo del arte, quienes eran estudiantes en 1973.
“Y después obviamente todo el trabajo que fue muy importante fueron las pruebas de pelo, de maquillaje, de vestuario, para darle cuerpo a Mónica”, advierte.
Aunque todavía quedan unas cuantas semanas para el estreno en salas nacionales, hay ciertas claves de su papel que puede compartir en esta entrevista.
“El arco de mi personaje es muy interesante. La vemos partir de una manera, llena de idealismo, cierta esperanza; la humanidad sigue en ella, creo yo. Y después de este encuentro con Chris, el personaje de John (Malkovich), ella se hace más fuerte”.
Malkovich y Rapa Nui
Filmada entre marzo y abril de 2025 bajo el liderazgo de Martin McDonagh, Caballo salvaje nueve llevó a Rapa Nui a John Malkovich, Sam Rockwell, Steve Buscemi y Parker Posey. A ese grupo de actores de Hollywood se les unieron Ailín Salas (actriz argentina nacida en Brasil), Paola Giannini y la propia Mariana di Girolamo.

La protagonista de Ema confiesa que nunca había visitado ese lugar y que se asombró al encontrarse con un paisaje que guarda pocas similitudes con cualquier otro punto del territorio nacional.
“Aterrizas en una isla tropical, con una flora y una fauna distinta, con playas abiertas. Tú puedes estar caminando y te metes al mar, sales, ves a los niños entrar a hacer surf. Es una vida muy distinta, un apego y un respeto por la cultura, por su idioma, por su lenguaje, es muy inspirador, la verdad. Tiene una energía muy especial la isla, muy profunda”, apunta.
Di Girolamo destaca particularmente su experiencia junto a los habitantes locales. “Me abrieron las puertas de su casa. Compartir con ellos, conversar con ellos, escuchar de su boca su historia fue especial”, indica.
-¿Esas conversaciones giraban en torno a la película o en torno a otros temas?
No podíamos spoilear mucho, pero mucha gente de la isla trabajó en la película, ya sea en el equipo detrás de cámara o como actores o actrices. Fue un trabajo comunitario entre Fábula, que fue la productora chilena, la gente de Searchlight, toda la gente que participó en la película de afuera y la misma gente de la isla. Se armó una comunidad muy especial, y yo creo que todos nos nutrimos entre nosotros. Eso espero. Yo creo que sí.

-Varias de sus escenas en la película son junto a John Malkovich, quien es conocido por ser un actor al que le gusta apegarse al texto. ¿Eso le resultó cómodo?
A mí me resultó muy cómodo, porque creo que en general trabajo de la misma manera. No me considero una gran improvisadora, y mucho menos en inglés. Con un guión tan espectacular como este, en realidad lo que nos tocaba era ceñirnos al guión. Y trabajar con John la verdad es que fue un placer, él entendió mi proceso. También compartimos fuera de cámara, hablando de intereses comunes, él es un hombre muy culto y sabe mucho de nuestra historia, ama a Roberto Bolaño, ha trabajado con Raúl Ruiz. Hablamos de muchas cosas que ayudaban a romper el hielo, porque obviamente yo estaba nerviosa, es una leyenda, pero él lo hizo dentro de todo bastante fácil. Compartimos en silencio muchas veces, respirando, absorbiendo, así que la verdad es que sí, se me hizo cómodo trabajar con él. Es una persona muy respetuosa. También es una persona muy estilosa, era una fantasía verlo salir del hotel cada día con un outfit distinto. Aunque Martin (McDonagh) realiza un trabajo serio, es un director lleno de alegría. Siempre pudimos aportar, probar. Era un espacio muy seguro para trabajar, que eso se agradece mucho.
-Las predicciones de los medios especializados la incluyen como una de las posibles aspirantes a los Oscar. Más allá del desenlace que pueda tener eso, esta película ya la sitúa en la órbita del cine estadounidense. ¿Ya empieza a visualizar un futuro cercano en el que tal vez aparezcan más proyectos conectados a ese mundo que a lo latino?
Yo nunca quiero dejar de hacer cine en Latinoamérica. Yo vivo ahí, vivo en Chile, está mi familia ahí. Aunque nuestra industria es pequeña y está pasando por un momento particular y complejo, yo nunca quiero dejar de trabajar en mi país, en Latinoamérica. Me encantaría trabajar en México, seguir trabajando en Argentina, trabajar en Europa y sí, ampliarme a Norteamérica. Pero mi apetito, mi energía está puesta en trabajar con equipos buenos, con directores y directoras que admiro, con personajes que me desafíen.
“Y respecto a los premios, en verdad estoy enfocando mis energías en los festivales, en Venecia, en Telluride, ahora aquí en Toronto, en acompañar esta película de la mejor manera posible, y también dar a conocer quién soy, mi trabajo, lo que he hecho antes. Es una oportunidad para contar qué he hecho. Estoy bien enfocada”.

La actriz adelanta que en su calendario 2027 ya aparece un nuevo largometraje en Chile. Si bien no puede contar demasiado, está entusiasmada con seguir apuntando al mismo objetivo que se trazó tiempo atrás: priorizar las películas por sobre otros tipos de proyectos.
Insiste, eso sí, en que ya llegará el momento para hablar de esa y otras producciones. Ahora le esperan viajes a San Francisco, París, Londres y Santiago, parte de la gira de promoción de Caballo salvaje nueve, una cinta que podría definir el rumbo de su carrera de manera rotunda.
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