Culto

Los días de casetes, universidad y Sex Pistols de Zeta Bosio y Gustavo Cerati: el origen de Soda Stereo

A propósito del cumpleaños de Zeta Bosio, recordamos los años universitarios que unieron al bajista con Gustavo Cerati: desde las aulas de Publicidad y el intercambio de casetes, hasta los ensayos y juegos de palabras que terminaron bautizando a Soda Stereo.

A diferencia de Los Prisioneros, formados en los años de las espinillas en las salas del Liceo n.º6 de Hombres de San Miguel, el origen de Soda Stereo se rastrea justo en la siguiente etapa de la vida, en la juventud. Fue en las aulas de la carrera de Publicidad en la Universidad del Salvador, una casa de estudios privada de la Ciudad de Buenos Aires cuando se toparon por primera vez dos muchachos inquietos y entusiastas por la música Héctor “Zeta” Bosio y Gustavo Cerati.

En 1979, Bosio ingresó a la carrera, pero solo estuvo un semestre porque fue llamado a cumplir con el servicio militar obligatorio, el cual realizó en la Armada. Por ello, se embarcó en el buque-escuela Libertad. Pero Bosio no perdió el tiempo, por entonces ya tenía un par de años tocando el bajo, y decidido a seguir en el camino de exploración musical se las arregló para quedar en el orfeón. “Fue una buena enseñanza -reflexionó- porque tuve que tocar todo tipo de música, desde salsa hasta canciones árabes, ya que apenas llegábamos a un puerto teníamos que aprender temas del lugar. Hasta aprendí a tocar la trompeta”, recordó en Soda Stereo. La biografñia total (Sudamericana), de Marcelo Fernández Bitar.

A su regreso de la “colimba”, Bosio retomó las actividades artísticas, sobre todo las musicales. “Estudió cine y fotografía, mientras seguía con la música, acompañando a grupos y solistas en forma irregular, por ejemplo la banda de covers de Richard Ferry, una agrupación de jazz rioplatense de Jorge Fernández, la aún vigente Banda de San Francisco, y un conjunto folk de Alex Mathews, luego un experto en efectos de maquillaje para películas”.

De todas maneras Bosio pronto volvió a las lides musicales de manera más formal con una banda cuando lo contactaron de un proyecto. “Recién volvió a recuperar las ganas de integrar un grupo cuando lo llamaron de The Morgan, que hacía covers de artistas new wave, como Gary Numan, Elvis Costello, Joe Jackson, Blondie, Sex Pistols y The Police. Una música muy refrescante para alguien que rechazaba los intrincados conjuntos progresivos de la década del setenta”, dice Fernández Bitar.

Por ese mismo tiempo, Gustavo Cerati, un año menor que Bosio estaba en plena actividad musical junto a los estudios de Publicidad. “Se metió en un grupo de fusión llamado Vozarrón, donde estaban Alejandro Sanguinetti, Pablo Rodríguez, Sebastián Schon y Marcelo Kaplán. ‘Eran músicos jóvenes que tocaban muy bien y con los que aprendí mucho’, señaló. Además, gracias a Kamienomosky, se había puesto en contacto con músicos de la zona de Flores y había formado Existencia Terrenal (ET), una banda de blues y rock and roll. ‘Lo increíble -comentó al respecto- fue que junto a ellos escuché por primera vez a bandas como Sex Pistols y The Police’. Y cuando se disolvió Vozarrón se sumó a Sauvage, que hacía música soul y disco en fiestas privadas, bar mitzvás y hasta tocaba en el cabaret israelí El arca de Noé, en Parque Centenario”, relata Fernández Bitar.

11.02.1987. XXVIII VERSIÓN DEL FESTIVAL INTERNACIONAL DE LA CANCION DE VIÑA DEL MAR. PRESENTACION DEL GRUPO ARGENTINO SODA STEREO INTEGRADO POR GUSTAVO CERATTI, VOCALISTA, CHARLY ALBERTI Y HECTOR "ZETA" BOSIO. IMAGENES DE SU PRESENTACION SOBRE EL ESCENARIO DE LA QUINTA VERGARA . ROCK LATINO / / FONDO HISTORICO - CDI COPESA VER ORIGINALES EN CEDOC GEMMINA RAMIREZ CEDOC

Así que cuando Gustavo Cerati también entró a estudiar Publicidad, el destino quiso que justo Bosio retomara la carrera cuando volvió de la fragata Libertad. “El primer día de clases, por supuesto, llegó tarde. ‘Encima que no conocía a nadie de la división -recordó-, no tuve más remedio que sentarme en el primer banco’. No tardó en darse cuenta de que había un grupo de gente muy interesante en el fondo del aula: Gustavo Cerati (que tocaba la guitarra), Chris Penn (luego directivo de compañías discográficas), Carlos Alfonsín (más adelante diseñador y disc-jockey), Carlos Salotti (luego productor de programas de radio y televisión), Oscar Kamienomosky (futuro integrante del grupo punk Comando), los mellizos Briones y Alfredo Lois (que había trabajado como caricaturista de Manuel García Ferré)”.

Fue cosa de tiempo que aquellos entusiastas por la música comenzaran a congeniar de manera natural. “Entre todos ellos se generó un apasionado intercambio de discos y cassettes de new wave y -esto delata el gusto de Chris-los Moody Blues, Alessi Brothers y The Kinks. Incluso se pasaron cosas de folklore jamaiquino que había conseguido Gustavo”, señala Fernández Bitar.

Como decíamos, Bosio tocaba en un grupo llamado The Morgan, que sin embargo tuvo una breve vida. “Pero llegaron a sacar un simple gracias al desme dido entusiasmo de Alejandro Selasco, hijo del dueño del sello Music Hall, que los había visto en vivo e inmediatamente les propuso grabar en Brasil o Montevideo, para editar el disco simple lo antes posible”, dice Fernández Bitar. En su cara A, tenía una versión del Lanza perfume, de la brasileña Rita Lee, y en la B, un tema propio del grupo, con el que no pasó mucho.

De todos modos, Zeta seguía tratando de mantener con vida al conjunto. “Probó tecladistas, incluso a Andrés Calamaro, quien ya se había presentado con la banda en Canal 9, y propuso el ingreso de Gustavo, que venía de formar un trío llamado Triciclo, que grabó un reggae que llegó a pasarse por el programa de radio El tren fantasma. Esta versión de The Morgan solo duró un par de semanas, aunque llegaron a tocar en televisión con su look new wave”, indica Marcelo Fernández Bitar.

Tras el fin de Morgan, Zeta y Cerati siguieron compartiendo juntos y pronto formaron otro grupo, llamado Stress, que tocaba básicamente covers de sus bandas favoritas en inglés, tampoco duró mucho. Pero Cerati tenía otros planes para 1981. “Un buen día Gustavo le propuso a Zeta insistir con la idea de formar un grupo, ya no haciendo temas en inglés, sino composiciones propias y en castellano. Zeta se entusiasmó macho, pero llegó fin de año y no habían concretado nada”.

Soda Stereo

Pasó el verano de 1982 y nadie se entusiasmaba mucho con la idea de la banda de canciones propias, solo Gustavo y Zeta, hasta que, de repente, dieron con el hombre que faltaba.“Como relató Gustavo tantas veces, ‘conocimos a Charly (Alberti), quien andaba cortejando a mi hermana y escuchaba toda la música nueva del punk y pospunk que también nos copaba a nosotros’”.

Ya en marzo, concretó su primer ensayo, en la casa de Charly Alberti. “Zeta recordó que ‘cuando lo vimos en la puerta, con shorts y el pelo muy largo y enrulado, nos miramos porque no parecía tener el look de un conjunto new wave’. Escucharon un demo de Triciclo (N de la R: una antigua banda de Gustavo), charlaron y se pusieron a zapar con los instrumentos que había a mano. Desde ese momento, jamás se separaron”. Había nacido un grupo.

Pero todavía faltaba el nombre, el cual salió de los juegos de palabras que Zeta y Gustavo acostumbraban a hacer en un cuaderno durante los ratos de ocio en la escuela de Publicidad. El primer nombre al que llegaron fue “Los Estereotipos”. Sonaba bien, pero pronto lo descartaron. “Nos pareció que usar el artículo ‘Los’ era demasiado común. Además, decir que éramos una copia de algo era un mal punto de partida”. subrayó Gustavo en el libro de Fernández Bitar. Así que siguieron experimentando con las palabras del cuaderno. “Finalmente juntaron Estereo con Soda, otro nombre que tenían en el cuaderno y se convirtieron en Soda Stereo”, apunta Fernández Bitar. Algo grande había nacido.

Lee también:

Más sobre:MúsicaCharly AlbertiSoda StereoZeta BosioGustavo CeratiMúsica Culto

COMENTARIOS

Para comentar este artículo debes ser suscriptor.

Algunos leen, otros se informan. Aprovecha esta oferta única.

Plan Digital+$4.120 al mes, de aquí hasta fin de año SUSCRÍBETE