Scanner a Colombia




Ayer muy tarde escuchaba a La Voz de América y su letra me hizo sentido perfecto con lo que viviremos el jueves. "Cambia todo cambia", canta con fuerza Mercedes Sosa. En el fútbol se camina por la línea frágil de un progreso o de una involución permanente. Esa búsqueda del juego que te adjudique la felicidad permanente. Casi imposible. De esa bipolaridad hemos sido expertos en nuestro país, sin embargo, lo que afirma con tanta seguridad la Negra Sosa hoy no nos impacta. Lo mejor de la selección chilena es que cambia lo superficial, pero no lo profundo. Estamos aplomados con un fútbol que nos llena de identidad.

Cara distinta es la que vive Colombia que extrañamente se destiñó con mucha prontitud. No tiene nada que ver con el funcionamiento que le permitió estar como sub-líder en las clasificatorias anteriores y disputar cuartos de final en el Mundial de Brasil. De fondo escucho a la tucumana y pongo a correr lo que sucedió el 13 de octubre de este año en Montevideo. Uruguay 3-0 frente a Colombia. Me apoyo en este encuentro, ya que fue visita, misma condición que tendrá mañana en el Nacional. Cambiaron. Sin Yepes, Armero, Aguilar, Zuñiga son otros. Raro, porque hay buena materia prima. Ese día jugaron con Ospina, Arias, Zapata, Murillo y Fabra; Sánchez, Cardona, Guarín, Cuadrado; Gutiérrez y Bacca. Su inicio fue sorprendente. Presionó constantemente a Uruguay. No lo dejó salir, lo obligó a jugar con balón largo y entró con frecuencia por los costados. Arias y Fabra avanzaron sin temores por sus bandas, Cuadrado se estableció en el primer tiempo como volante izquierdo. Sus tres volantes (Sánchez, Cardona y Guarín) recuperaron y eran generadores de la primera salida. Teo Gutiérrez se ubicó a la derecha y Bacca como nueve. Esa brillantez se diluyó rápidamente y aparecieron sus debilidades. Abusó del pelotazo largo para Teo o Cuadrado. No fue capaz de tener un volante que se adueñara de la mitad (obligó al ingreso de M. Torres). Los de primera línea se enredaron en sus roles y su colaboración ofensiva se redujo a remates débiles de Guarín. La creación quedó restringida en Cardona. Ni cuando cambió a Cuadrado a la derecha, ni el ingreso de Falcao, Torres y Castillo le lavaron la cara. La más clara fue un travesaño de Bacca, luego de un tiro libre. Con James, tal vez, se iluminen más. Me permito un detalle táctico. En el córner ofensivo, suben los dos centrales (Zapata y Murillo), ubican a 6 en el área y uno que sobra para el segundo balón. En el córner en contra, un hombre al primer palo y tienen marcas designadas.

Cometieron errores infantiles frente a Uruguay, a saber: Godín de palomita en el área, cabeceó entre dos, sin marca. En el de Rolan falló Arias y se la levantó a Ospina en el área chica. El de Hernández fue producto del saque largo de Muslera, otro error (Murillo) y definió sin ángulo.

Pékerman sigue siendo el mismo que levantaron miles de personas el 6 de julio con frases que le decían "Pékerman sos colombiano". Gran técnico, pero hoy varios lo quieren desterrar. "Cambia todo cambia" y de eso La Negra sabe.

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