Cuando el récord se vuelve en contra

Estrella de Paredes

Paredes superó el registro de Chamaco y fue como una liberación. Pero le quedan dos marcas goleadoras que batir y medita jugar más. ¿Bendición o problema para Colo Colo?




Frente a Universidad de Chile, Esteban Paredes marcó el tanto que le permitió superar a Chamaco Valdés como goleador en Primera División. Las 216 conquistas lo instalan en la historia del fútbol chileno, al punto de que a pasos del salón plenario de la ANFP, al estilo hollywoodense, hay, desde ayer, una estrella que lo homenajea. El reconocimiento tiene la fecha del Superclásico entre Colo Colo y la U. El día en que alcanzó la gesta y en el que Salas la celebró casi con alivio. "Lo más importante es que Esteban batió el récord", declaró. Estaba claro que el pasado reciente de Colo Colo, y del equipo, giró alrededor de ese hito.

Y el desahogo del DT venía a transmitir lo que muchos ya habían reflejado: ese tema se volvió una obsesión que distrajo. ¿Estaba Paredes para mantener el sitio? Quizás no (con él en el campo, Colo Colo perdió más de lo que ganó), pero cualquiera le cortaba el desafío al ídolo.

Ese mismo día, tras su gol 216, a Paredes se le abrió el apetito: se puso a 14 anotaciones de Carlos Caszely, quien en el preliminar del sábado lució el 208 que lo tiene como el máximo goleador histórico del Cacique. Y también está a un tanto de Carlos Campos, el máximo artillero de los duelos entre los albos y los azules. Y ahí surge el dilema: seguir jugando para aspirar a ambas marcas, o colgar las botines. Otra vez, el cacho para Colo Colo.

Ayer, en el homenaje que le rindió la ANFP por su récord, afirmó: "Mi carrera no terminó acá, sigue. Me levanto con las mismas ganas. Vamos a seguir haciendo goles".

Y el club va a dejarle hacer lo que quiera, aunque por política deportiva, su continuidad no fuera lo mejor. "El futbolista empieza a vivir en el momento en que no es futbolista, porque antes está en una burbuja. Nadie sabe lo que siente. Hay que dejarlo que lo transite, lo elija y decida. Ni siquiera los más cercanos lo saben. Esteban va a estar con nosotros el próximo año. En uno u otro cargo", declaró el director deportivo del Cacique, Marcelo Espina.

Más dinamismo

La sola intención abre una disyuntiva para Mario Salas. El Comandante, aunque tampoco es que tenga muy clara su continuidad, aspira a desarrollar un estilo de juego más dinámico en el Cacique. En ese plan, Paredes no encaja plenamente, pero su jerarquía y la presión externa para que consiguiera la marca lo retuvieron. En agosto próximo, el Tanque cumplirá 40 años. Su capacidad física seguirá mermando. En su favor juega, en todo caso, que las alternativas que ha probado Salas, Andrés Vilches y Javier Parraguez, no han cumplido. Paredes mira de reojo otro récord, un hambre personal que no necesariamente se alinea con lo que necesita comer Colo Colo.

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