Partidazos a la vista: la ilusionante proyección que ofrecen los emparejamientos de los dieciseisavos del Mundial
La distribución de los 32 equipos que llegaron a la instancia en las respectivas llaves permite augurar enfrentamientos de alto nivel en las siguientes instancias. Argentina y Francia solo se encontraría en la final.
El cierre de la fase de grupos encamina el Mundial. A partir de ahora, no hay margen de error. El que se equivoca, literalmente, pierde. Empaca sus pertenencias y vuelve a casa. Sin embargo, todos los que superaron la instancia inicial sueñan con lo mismo: levantar la Copa del Mundo.
Los fanáticos, en tanto, se frotan las manos. En esta versión, en la que participaron 48 selecciones, la etapa decisiva sumó una nueva instancia, lo que ofrece más posibilidades de ver partidos de alto vuelvo, cargados, además de lo técnico, de la tensión que implica aferrarse a la ilusión de hacer historia.
Partidazos a la vista: la ilusionante proyección que ofrecen los emparejamientos de los dieciseisavos del Mundial
En la etapa preliminar, los favoritos hicieron su trabajo: salvo Portugal, con Cristiano Ronaldo a la cabeza, todos se quedaron con sus respectivos grupos. En esa condición están, por ejemplo, Argentina y Francia, los finalistas de la versión anterior; además de Brasil, Alemania, Países Bajos, Bélgica, España e Inglaterra. En el grupo D, el poderío de Estados Unidos se impuso en un lote impredecible. En el K, Colombia relegó al segundo puesto a los lusos.
A priori, por ejemplo, los portugueses pagan la cuenta de haber realizado una fase grupal por debajo de las expectativas. En la ronda siguiente de 32 escuadras, se medirán con Croacia, que remató en el segundo puesto del grupo L, detrás de los ingleses. Promete ser un duelo de alto nivel, que, además, carga con un atractivo adicional: puede ser ‘el último baile’ de una de las figuras que ha marcado el fútbol en los últimos años: se va CR7 o se marcha Luka Modric.
Por el mismo lado del cuadro hay otro choque que alimenta ambiciosas expectativas: Países Bajos ante Marruecos. Los neerlandeses se adjudicaron el grupo F, con siete puntos, mientras que los africanos escoltaron a Brasil, con la misma cantidad de puntos. Los Leones del Atlas buscarán ratificar la campaña que los llevó a ser cuartos del planeta hace cuatro años. Los naranjas cargan con el peso histórico de ser animadores de esta competencia. Ambos ofrecen propuestas futbolísticas atractivas y ofensivas.
Finalmente, en otro duelo impredecible, Bélgica se medirá con Senegal. Los europeos respondieron al favoritismo para quedarse con el grupo G, con cinco puntos, los mismos que Egipto. Buen pie y tradición ante un poderío físico que puede marcar diferencias.
Por el otro lado del cuadro, los favoritos parecen tener una jornada más tranquila, sin dejar de considerar que la velocidad de Japón puede meter en problemas a Brasil, en un duelo que tiene como incógnita la presencia de Neymar, quien volvió a jugar frente a Escocia, desde el primer minuto. De esta forma, los imperdibles están entre los encuentros más parejos: Noruega, con Erling Haaland a la cabeza, intentará validar su segundo puesto en el grupo I frente a Costa de Marfil.
En este lado del cuadro, se registra el único choque latinoamericano: México, uno de los anfitriones y ganador del grupo A, enfrenta a Ecuador, que entró como uno de los mejores terceros, después del histórico triunfo sobre Alemania. Otro, Colombia, animará otro de los encuentros de difícil pronóstico: se medirá con Ghana. Los cafetaleros se quedaron con el grupo K. Las Estrellas Negras fueron terceras en el grupo L.
Argentina, el campeón defensor y ganador del grupo J, debería tener una jornada tranquila frente a Cabo Verde.
Argentina y Francia, solo en la final
La tentación es inevitable: proyectar las siguientes rondas. Y el resultado, predecible: advertir que si, se cumple la lógica, el resto del torneo debería ofrecer partidos épicos. Así, por ejemplo, como corren por carriles separados, Argentina y Francia, los finalistas del último torneo, solo podrían tener una revancha en la misma instancia.
Antes, eso sí, tendrán caminos complejos. Los galos, por ejemplo, deberían tener a Alemania como rival en octavos y chocarían con Países Bajos o Marruecos en cuartos.
La parte baja de ese mismo sector augura dos combinaciones igualmente atractivas. España, uno de los favoritos, con Lamine Yamal como insignia, enfrentaría al ganador del compromiso entre Croacia y Portugal. Fútbol de nivel garantizado.
Por el otro lado, es ineludible pensar en el Superclásico sudamericano, entre Argentina y Brasil. Ese choque podría perfectamente, darse en las semifinales del torneo
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