El alza del dólar también golpea al fútbol chileno y lo obliga a reordenarse

FOTO: AGENCIA UNO.

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La moneda estadounidense, unidad de referencia de la economía mundial, bordea la barrera de los $ 1.000. En lo inmediato, algunos clubes miran con atención los contratos de los extranjeros. En el futuro, la consecuencia será incluso deportiva, advierten.


El valor del dólar bordea los mil pesos. En un par de ocasiones durante la última semana, la barrera histórica para la moneda estadounidense, considerada como la referencia para la economía mundial, se ha movido al alza. El Banco Central incrementó la tasa de interés, con la finalidad de disminuir el impacto en la economía nacional. Cada una de las actividades económicas siente el impacto. El fútbol, naturalmente, no es la excepción.

En dólares, por ejemplo, se fija el valor de las transferencias. Colo Colo celebra, por ejemplo, los US$ 5 millones que le ingresaron por el traspaso del 60 por ciento de los derechos federativos de Pablo Solari a River Plate. La fórmula le permitirá allegar nuevos recursos, si el Pibe es transferido posteriormente. La apuesta, precisamente, pasa porque el delantero triunfe en el equipo argentino y logre ser vendido a un mercado más competitivo y poderoso. A los albos les correspondería el 20 por ciento de esas ganancias.

La misma divisa es la que se utiliza para pactar las comisiones que perciben los agentes que participan en las respectivas operaciones, sobre todo si se trata de transferencias internacionales.

Los traspasos no son las únicas operaciones que se realizan en la moneda estadounidense. En la columna de los gastos, hay contratos de futbolistas y cuerpos técnicos que se pactan en la unidad, sobre todo si se trata de actores relevantes en ambos rubros, generalmente provenientes desde el extranjero. Del casillero de los ingresos, hay compromisos con empresas internacionales que ponen sus marcas en los diferentes clubes a cambio de la exposición que representa. Sin ir más lejos, el propio Colo Colo comunicó la suscripción de un acuerdo con la casa de apuestas online Coolbet, que reemplazará a Pilsen del Sur en el sitio más destacado de la casaquilla popular. La comunicación de los valores se hizo en billetes verdes: US$ 3 millones por año, en un pacto que comenzará a regir en 2023.

Efectos habrá en todo sentido. Hay otros ítemes que también pueden verse afectados, como los viajes y el valor de los hoteles, sobre todo si se trata de desplazamientos internacionales. Por lo mismo, resulta eventualmente imposible estandarizarlos. En principio, porque cada club e incluso cada uno de los entes involucrados tiene su propia política monetaria. Y, luego, porque cada uno adopta distintas estrategias para, al menos, amortiguar el impacto. La más usual es establecer un valor de referencia para el dólar durante toda la extensión del contrato, con salvaguardas que protejan a cada una de las partes en caso de fluctuaciones en porcentajes que también se estipulan en los respectivos acuerdos. Esa es la figura que emplean los clubes grandes, considerando que, en su gran mayoría, los contratos con sus figuras internacionales se pagan en esa moneda. La consideración no solo incluye el salario, sino también los bonos y premios por objetivos. En Colo Colo y la U, por ejemplo, fijan un precio mínimo ($750) y máximo ($850) para el dólar, en los contratos que se firman a principios de temporada. El pago mensual se hace correspondiente al valor del dólar observado por el Banco Central de Chile de acuerdo al último día hábil del mes calendario. Solo se puede renegociar esos montos en caso que valor del peso en relación al dólar tenga una caída de un 20% en relación al precio mínimo fijado.

“Sin duda que para el club y prácticamente para toda la industria, el escenario actual con un tipo de cambio tan alto, específicamente el dólar, genera complejidades. Fundamentalmente porque nuestros acuerdos con algunos jugadores e integrantes del cuerpo técnico, sumado al pago de pases, están pactados en dólares. Habíamos proyectado un dólar alto para 2022, pero no a estos niveles, lo que descuadra en algún grado nuestras proyecciones. Afortunadamente, tenemos contratos comerciales que nos generan ingresos en dólares, que nos permiten sobrellevar de alguna manera este fenómeno”, establece Ignacio Asenjo, gerente de finanzas de Azul Azul.

La visión de Asenjo también es compartida en la UC. “Lo que normalmente ocurre es que hay unas bandas en la que el sueldo se paga en pesos, pero si el dólar sube sobre cierto nivel se tiene que reajustar. El alza del dólar significa un impacto financiero relevante, sobre todo, a los clubes que tienen jugadores extranjeros, sin duda. A nosotros también nos impacta, por supuesto”, dice Juan Tagle, el presidente de Cruzados.

Hasta ahora, eso sí, no ha habido problemas. “Los jugadores no han tenido problemas ni nos han manifestado preocupación alguna respecto a este tema. Como club hemos tomado las medidas y estamos siendo muy rigurosos en el control de nuestros gastos, con el fin de que el impacto de este aumento en el tipo de cambio sea lo menor posible. Me gustaría recalcar que pese a esta alza del dólar, la U ha cumplido cabalmente con todos sus compromisos contractuales”, amplía el personero de Azul Azul.

En el resto de las instituciones ocupan distintas fórmulas. “Con los jugadores, en general, una vez que llegan, los contratos se convierten a pesos. Eventualmente, cuando llega un jugador desde el extranjero, se pacta un valor en dólares para su llegada, pero en los contratos se hacen al valor del día del contrato en pesos. No hacemos contratos en dólares. Han existido, pero son contado con los dedos de una mano”, ejemplifica Hernán Rosenblum, gerente general de Ñublense.

“Con los sponsors es distinto, porque hay multinacionales y locales. Con los locales, se pacta en pesos. Con los de afuera, en dólares. Cuando sube, ganamos. También hay una tercera unidad: la UF”, profundiza.Sin embargo, advierte que mientras se percibe una mayor cantidad de dinero por esa vía, por otra deben desembolsar más. “En la medida en que sube el dólar, los servicios también van subiendo, se van ajustando. Por eso, recién a fin de año, cuando realicemos los balances y conozcamos sus resultados, podría decir si nos favoreció o no el alza del dólar o el de la UF, porque ambos se transfieren, también, a los costos”, puntualiza. En Cruzados se vive algo similar: “También hay ingresos en dólares, como los derechos de televisación de la Copa Libertadores. Hay otros ingresos en UF ya algunos pocos ingresos comerciales fijados en dólares, pero la mayoría de nuestros ingresos están fijados en pesos o en UF, y algunos costos en dólares, así que el alza del dólar claro que nos pega a todos”, complementa Tagle.

Curicó Unido también tiene un sistema definido. “Trabajamos en pesos. Todo lo que se negocia se lleva a un dólar promedio para todo el año. Los acuerdos se llevan en pesos al principio de su vigencia”, precisa su presidente, Patricio Romero. Más flexibilidad hay en el pago de las comisiones vinculadas a las transferencias. “En ese caso, generalmente, el representante chileno cobra en pesos. Y el extranjero, en dólares”, sostiene.

En Iquique aseguran que hace rato tomaron las precauciones del caso. “Hace muchos años que pagamos en pesos. Se pacta al valor del día en que se realiza el contrato. Es una política del club. Estamos blindados en ese sentido”, precisa el timonel de los Dragones Celestes, Cesare Rossi. La política se adoptó en 2018, cuando ya había signos de inestabilidad.

En Coquimbo Unido también tienen su visión. “Lo más importante es que los contratos son consensuales, por lo que cada club puede establecer las cláusulas. Hay contratos que se estipulan en dólares, y sí puede afectar ,y otros no. El verdadero efecto no lo vemos, al menos este año, porque se cerraron los contratos en pesos chileno, al valor que tenía el dólar en el momento en que se fichó al respectivo jugador. Pero para el próximo año, hay varios contratos que se cierran en dólares. Por esa razón, la mayor atención hay que ponerla en el comportamiento del mercado en 2023. Porque, seguramente, las condiciones van a cambiar”, apunta, Pablo Morales, gerente general de los piratas.

Precio y calidad

El razonamiento de Morales se extiende al resto de los equipos y es, en rigor, la preocupación más importante que tienen los clubes. “Uno siempre va a necesitar jugadores del extranjero, por lo que no creo que cambie la política de fichajes. Lo que sí pasará será que se pagará menos, lo que nos hará menos competitivos en el mercado. En vez de 10 mil dólares, por decir algo, los clubes van a ofrecerle ocho mil dólares de sueldo a un jugador extranjero. Y eso puede provocar que elija otro mercado”, plantea el ejecutivo nortino.

Asenjo coincide. “Irremediablemente, esta alza sostenida del dólar terminará pegando en la industria en general. En el corto y mediano plazo, se hace más costoso traer refuerzos internacionales y a nivel general, si esta situación no cambia, se corre el riesgo de afectar la calidad de los planteles. Ojalá que no termine en algo así”, estima.

“El dólar afecta a todas las industrias. A todo lo que sea importación, por lo que es evidente que el mercado de fichajes sufrirá los efectos del alza”, coincide el curicano Romero. El chillanejo Rosemblun tampoco tiene dudas. “El mercado se verá afectado, por lo que decíamos. La negociación se hace en dólares. En el contrato se fija el cambio. Los siete millones y medio de pesos de hace tres meses ahora con $10 millones. O, en otra palabras, los diez mil dólares de hoy son más caros que los de hace tres meses”, sostiene.

Los agentes también sentirán el golpe, aunque en el gremio que los agrupa prefieren mirarlo desde una óptica más favorable, incluso desde la estabilidad y confiabilidad que mantiene el mercado nacional respecto del resto de Sudamérica. “Lo conversamos. A nosotros nos favorece, porque nosotros somos exportadores, no importadores. Y exportamos en dólares”, estima José Luis Carreño, presidente de la naciente asociación gremial que agrupa a los intermediarios que participan en el mercado local. “La ventaja de Chile es que debe ser el único país en que todavía se paga todo al día. En Brasil, que maneja montos más altos, no se paga al día. Entonces, los jugadores pueden aceptar ganar 500 o mil dólares menos y van a venir igual, porque saben que su dinero estará”, explica. Ese cambio de enfoque permitiría proyectar cuentas favorables. “Católica sacó a Valencia, Colo Colo ganó con Solari”, ejemplifica Carreño.

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