Mundo

Cuba desestima el informe sobre drones y afirma que es una fabricación de EE.UU. para “justificar la guerra económica despiadada”

El ministro de Relaciones Exteriores de la isla, Bruno Rodríguez, señaló que medios de prensa le hacen el juego a Washington, filtrando insinuaciones del propio gobierno estadounidense, luego de que Axios informara que el régimen cubano adquirió más de 300 drones militares.

El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez. Imagen @BrunoRguezP en X.

El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, acusó este domingo a Estados Unidos de fabricar un “expediente fraudulento” para justificar sanciones económicas y una posible intervención militar en la isla.

Las declaraciones de Rodríguez se produjeron tras un reportaje publicado por el medio digital Axios, que citaba información clasificada e indicaba que el régimen cubano había adquirido más de 300 drones militares.

“Sin excusa legítima alguna, el gobierno de EE.UU. construye, día tras día, un expediente fraudulento para justificar la guerra económica despiadada contra el pueblo cubano y la eventual agresión militar”, afirmó el canciller cubano en una publicación en redes sociales.

Para luego añadir: “Medios de prensa específicos le hacen el juego, promoviendo calumnias y filtrando insinuaciones del propio gobierno estadounidense”.

Y terminar afirmando que “Cuba no amenaza ni desea la guerra. Defiende la paz y se dispone y prepara para enfrentar la agresión externa en ejercicio del derecho a la legítima defensa que reconoce la Carta de la ONU”.

La nota de Axios, como consignó Reuters, afirmaba que La Habana había discutido planes para utilizar los drones contra la base naval estadounidense de Guantánamo, buques militares estadounidenses y Key West, Florida.

Sin embargo, el ministro cubano no mencionó explícitamente las acusaciones sobre las aeronaves no tripuladas en su declaración.

De acuerdo a un alto funcionario estadounidense que habló con Axios, la información de inteligencia, que podría convertirse en un pretexto para una acción militar de Washington, muestra hasta qué punto la administración Trump considera a Cuba una amenaza.

Esto debido a los avances en la guerra con drones y la presencia de asesores militares iraníes en La Habana, según declaró la fuente resguardando su anonimato.

“Cuando pensamos en que este tipo de tecnologías estén tan cerca, y en la existencia de una variedad de actores malintencionados, desde grupos terroristas y cárteles de la droga hasta iraníes y rusos, es preocupante. Es una amenaza creciente”, declaró.

Cuba ha estado adquiriendo drones de ataque de Rusia e Irán desde 2023 y busca comprar más, según informaron a Axios.

El reportaje se publicó días después de la visita del director de la CIA, John Ratcliffe, a La Habana, cuyos habitantes han sufrido constantes cortes de energía provocados por el bloqueo de combustible de la Administración Trump.

El director de la CIA, John Ratcliffe, se reúne con autoridades cubanas en La Habana. Crédito: CIA EN X

De acuerdo al medio digital, en ese momento Ratcliffe advirtió a los funcionarios gubernamentales que no participaran en hostilidades.

“El director Ratcliffe dejó claro que Cuba ya no puede servir como plataforma para que los adversarios promuevan agendas hostiles en nuestro hemisferio”, le dijo a Axios un funcionario anónimo de la CIA.

La isla ha mantenido un enfrentamiento con sucesivas administraciones estadounidenses desde la década de los 60 y el estado sureño de Florida alberga una gran comunidad de exiliados cubanos con gran influencia política.

A principios de este mes, Trump afirmó que Estados Unidos “tomaría el control” de la isla caribeña “casi de inmediato”. También declaró, tras la operación militar estadounidense para derrocar al líder venezolano Nicolás Maduro, que Cuba sería la siguiente.

Más sobre:CubaEstados UnidosMinistro de Relaciones ExterioresBruno RodríguezDronesAxiosMundo

Lo más leído

Casi nadie tiene claro qué es un modelo generativo. El resto lee La Tercera.

Plan Digital$6.990 al mes SUSCRÍBETE