Ana Luisa Jouanne, directora ejecutiva de Corporación La Esperanza: “Me preocupa enormemente la droga en la pospandemia”

La entidad dedicada a la rehabilitación de jóvenes drogadictos cumplió 25 años. Su directora abordó la contingencia y la tarea pendiente de Chile en cuanto a la prevención del consumo en menores.




La Corporación La Esperanza llegó a tener nueve centros en todo Chile. La entidad, sin embargo, no ha estado exenta a los vaivenes de la economía y también ha debido ajustarse a la contracción que ha experimentado el país en esta área. Así, hoy cuenta con cuatro residencias: Arica, San Joaquín y dos en Rancagua.

Este 2020, la corporación dedicada al trabajo con consumo de personas adictas a las drogas y fundada por el exsenador Jaime Orpis cumple 25 años. Por lo mismo, su directora ejecutiva, Ana Luisa Jouanne, aborda el funcionamiento de la institución y los efectos que las drogas podrían generar en el Chile pospandemia.

Una encuesta del Senda dice que el 64% de las personas declaró consumir igual o menor cantidad de marihuana en la pandemia, ¿qué han percibido ustedes al respecto?

Lo que percibimos es que ha aumentado el alcohol en sectores socioeconómicos más modestos, también los remedios sin receta médica, y en niveles socioeconómicos altos ha aumentado la venta de drogas a través del delivery. En general, mi percepción es que ha habido una disminución en el consumo, porque las instancias y ofertas no son las mismas.

-¿Cuál es el escenario que podría darse en Chile cuando se acaben las medidas de confinamiento a raíz del coronavirus?

-Mi preocupación es que habiendo un problema de salud mental mucho mayor pospandemia, por los efectos de estar encerrados, sumado eso a una cesantía, niveles de pobreza y angustia, haya un mayor consumo de cualquier tipo de sustancia. En la pandemia está más contenido, pero me preocupa enormemente la droga en la pospandemia, con gente angustiada, con una salud mental deteriorada, falta de trabajo, una serie de situaciones riesgosas.

-¿Cuál ha sido en rol de la corporación en los 25 años que lleva de existencia?

-Nuestro objetivo principal es rescatar a personas de extrema pobreza con consumo severo de drogas, es decir, la población más vulnerable de drogas. Rehabilitar y reinsertar. Hoy día tenemos capacidad para 270 personas, algunos son internados y otros ambulatorios intensivos, pero todas son personas con consumo severo de drogas, no son personas que puedan tener tratamiento no intensivo, que puedan ser algunos días a la semana, no. Todos nuestros tratamientos intensivos son por un año; de 8.00 a 18.00, donde se trabajan tanto en el área psicológica y laboral. Acá todas las personas tienen que salir con trabajo. Además, ahora contamos un programa para mujeres con recién nacidos, el cual dura 18 meses.

-¿Cómo abordan el consumo de los menores en edad escolar?

-Hace ya unos tres o cuatro años que Chile lidera el consumo de drogas en escolares. Nuestros escolares tienen el doble de consumo, por mes, que en Europa en segundo medio, y más incluso que Estados Unidos. Nosotros tenemos un problema severo de drogas a nivel escolar, porque la edad de inicio es cada vez más temprana. Por lo tanto, el impacto de la droga es mayor en el daño que produce y en la generación de adicción.

-¿Por qué se llegó a esto?

-Era indispensable haber hecho prevención a nivel escolar obligatorio a nivel nacional, con una malla curricular que enseñara con evidencia científica. Creemos que hay que partir esto a temprana a edad. Si tu intervienes entre los cinco, seis o siete años con hábitos y habilidades, puedes lograr buenos efectos en materia de protección. Había que hacer una intervención a tiempo, en todos los colegios de Chile.

-¿Cuándo se dispara esta tendencia de consumo entre escolares?

-Cuando viene la discusión de la legalización de la marihuana y cae la percepción de riesgo. Nosotros el 2010 teníamos en los escolares una percepción de riesgo sobre el consumo de marihuana frecuente en torno al 48%. Después de esta discusión llegamos al 22%. Bajó a más de la mitad.

-¿Por qué?

-Porque nuestra población escolar entendió que los adultos le transmitían que esta matita verde no hacía nada. Por eso es superimportante que el mensaje para los niños tiene que ser superclaro.

-¿Es un camino para aplacar el impacto de la violencia el legalizar las drogas, al menos las llamadas drogas blandas?

-No. Uno tiene que elegir cuál es el bien que quiere cuidar, y en definitiva si uno quiere cuidar la salud de los más vulnerables, que tienen mayores riesgos y mayor factor de vulnerabilidad sicológico, el que haya mayor disposición de droga es nefasto. Por lo tanto, hasta el momento no se ha demostrado en ninguna parte que legalizar va a disminuir el consumo. Nosotros no somos un país de narcotráfico todavía, somos un país de consumo, y el tráfico nuestro está asociado al consumo. Lo que hay que tener es una política de intervención donde se concentra el tráfico, pero de manera multisectorial, que se ofrezca trabajo, vivienda, educación, y eso no ocurre hoy día.

Comenta