Desde falta de comunicación de riesgo hasta aparición de nuevos linajes: las razones que explican el nuevo incremento de casos Covid-19

De acuerdo a las cifras entregadas por el Minsal, en los últimos siete días se registró un promedio de 2.494 casos diarios, lo que indica un aumento de un 31,8% respecto de la semana anterior. Según los expertos, los números apuntan a un nuevo brote de coronavirus. En ese escenario, sostienen que se debe tanto a la naturaleza del virus y sus mutaciones, como al comportamiento de la población.




Ya es un hecho: los indicadores de la pandemia volvieron aumentar y los expertos apuntan a que el país está iniciando un nuevo brote de Covid-19.

Durante la última jornada, el Ministerio de Salud registró 1.462 nuevos contagios de coronavirus, 437 casos más que el martes pasado y 469 más que hace dos semanas. Así, estas cifras representan un aumento de un 34% en la variación de nuevos casos confirmados a nivel nacional para la comparación a siete días.

La positividad, por otra parte, se cifró en 5,68% a nivel nacional, manteniéndose así por sexto día sobre el 5% en este índice. Sobre los testeos, se informaron 15.857 exámenes PCR en la última jornada.

De acuerdo a los expertos, este incremento en las cifras es resultado de distintas causas, algunas que tienen que ver con la misma naturaleza del virus, y otras relacionadas con el comportamiento de las personas.

Una nueva subvariante de ómicron

Este martes, el subsecretario de Salud Pública, Cristóbal Cuadrado, dio a conocer los cambios en el plan Paso a Paso en base a la situación epidemiológica de cada comuna del país. “Estamos justo en un punto de inflexión, en el cual los casos dejaron de disminuir y comienzan a incrementar”, señaló.

Así, anunció que a partir de este jueves 12 de mayo un total de 95 comunas -incluida toda la Región Metropolitana- retrocederán desde la fase verde (Bajo Impacto Sanitario) a la fase amarilla (Medio Impacto Sanitario).

En la misma instancia, el subsecretario afirmó que “estamos viendo un incremento de casos que no podemos predecir de inmediato la magnitud que va a tener, pero estamos tomando todas las medidas para que sea lo más acotado posible. Una de las principales explicaciones es la circulación de B.A.2, la cual es un sublinaje de ómicron, que está en circulación desde febrero y gradualmente se ha convertido en la variante dominante en el país”.

El exministro Enrique Paris confirmó los primeros casos de este linaje en el país el pasado 16 de febrero y desde entonces su circulación ha aumentado notablemente. Esto configura una preocupación entre los expertos, pues ha demostrado ser más contagiosa que la cepa original y ya ha provocado brotes en el hemisferio norte.

De acuerdo al último informe del Instituto de Salud Pública (ISP) -publicado el 6 de mayo-, el sublinaje BA.1.1 (ómicron original) presenta la mayor frecuencia acumulada, con el 49,05% del total de muestras de esta variante. Sin embargo, se registra un incremento del sublinaje BA.2 desde las primeras semanas del año hasta ahora. De hecho, la subvariante conocida como ómicron 2 concentró la mayoría de las muestras comunitarias.

La vacunación

Otra causa que explica el aumento en los contagios, según los expertos, es la baja adherencia a la campaña del segundo refuerzo.

Desde que se inició el proceso -el pasado 10 de enero-, 4.163.339 personas se han administrado la cuarta dosis. De acuerdo a los datos, la adherencia de las personas a la campaña de vacunación ha decaído. En el primer mes de la aplicación del segundo booster se ha visto una ralentización en el avance de la campaña. De acuerdo al análisis realizado por el Instituto de Políticas Públicas en Salud (IPPSUS) de la Universidad San Sebastián, el ritmo de vacunación contra el Covid-19 disminuyó 56% en comparación a la tercera dosis o primer refuerzo.

Héctor Sánchez, director del Instituto de Salud Pública de la U. Andrés Bello, explica que los refuerzos son vitales para evitar brotes y cuadros clínicos graves: “Si uno observa los contagios, los enfermos graves y los fallecidos, el impacto del esquema basal en ellos es menor, pero con tres dosis el impacto aumenta notablemente, y cuando hay cuatro dosis el impacto mejora aún más. La inmunidad tiene una duración de aproximadamente seis meses, entonces la baja del ritmo en la campaña del segundo refuerzo pasa a ser muy importante y esto está relacionado con la baja percepción de riesgo”.

Por esta razón, las autoridades sanitarias anunciaron que a partir de este 1 junio se comenzarán a bloquear los pases de movilidad de las personas que, cumpliendo ya seis meses o más desde la dosis de refuerzo no se hayan inoculado con la cuarta dosis.

Percepción de riesgo y el relajo en las medidas

Manuel José Irarrázaval, presidente del IPPSUS, explica que la disminución en la comunicación de riesgo afectó de forma negativa el escenario epidemiológico: “Es evidente que ha disminuido la percepción de riesgo y hay una relajación masiva de las medidas de precaución ante el contagio, uno sale y lo observa en la calle. Paralelamente, las autoridades también han relajado la fuerza con la que se daban los mensajes de precaución”.

El pasado 5 de abril, las autoridades de Salud anunciaron nuevas adecuaciones al plan Paso a Paso para enfrentar la pandemia, siendo uno de los mayores cambios el uso no obligatorio de la mascarilla a partir del 14 de abril en casos específicos -de acuerdo a nuevas “fases de impacto sanitario”-, donde el riesgo de contagio sea muy bajo.

Sánchez explica que este fue un mensaje comunicado de forma errónea y que impactó de forma negativa en la percepción de riesgo: “Muchas de las decisiones que están tomando las autoridades insinúan que el problema de la pandemia está resuelto. Por ejemplo, la eliminación de la mascarilla en espacios públicos es una medida con la que estoy de acuerdo, pero el mensaje implícito que se está dando a la gente es que el problema está resuelto”.

Asimismo, Ricardo Rabagliati, infectólogo de la Red de Salud UC Christus, sostiene que “la exposición al virus uno lo puede atenuar con todas medidas que hemos utilizado los últimos dos años de pandemia, como el uso de mascarillas, la higiene de manos y la distancia social. Sin embargo, a medida que ha pasado el tiempo, hay cansancio por parte de la población y la sensación es que la situación ya está resuelta y eso ha influido en las personas”.

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