Por Juan Pablo AndrewsLos informes con que exfuncionarios de la DEA cuestionaron la investigación del fiscal Carrera por narcomaderas Bolivia
Exagentes estadounidenses, contratados por las empresas exportadoras de madera, ponen en duda los métodos utilizados por el Ministerio Público. "¿Se recuperó alguna vez cocaína de la madera incautada?”, se señala en un texto. El fiscal regional de Arica defiende su investigación.

Como una incautación “histórica” fue catalogada por las autoridades la detección de pallets de madera con, presuntamente, cocaína y ketamina impregnada. En operativos en conjunto realizados en los puertos de Arica, San Antonio y Valparaíso, a inicios de junio de este año, se daba cuenta de que, en unas mil toneladas de distintos tipos madera proveniente de Bolivia, había más de 100 kilos de droga.
El millonario decomiso de madera, dirigido por el fiscal regional de Arica, Mario Carrera, no solo pretendía llegar a Chile, sino que también a Estados Unidos, Europa y Oceanía. El trabajo del fiscal de Arica no pasó desapercibido en el país altiplánico.
Las empresas que están detrás de la exportación de madera activaron una ofensiva que consistió en solicitar varias pericias propias para contrastar la investigación de la Fiscalía de Arica. Entre ellos, informes de dos exagentes de la DEA de Estados Unidos, James Craig Kuykendall y Scott Richard Oulton, quienes cuestionaron duramente la indagatoria.
Los informes
La declaración de James Craig Kuykendall tiene 21 páginas. Craig, quien estuvo 31 años en la DEA y quien en 2001 dirigió la oficina de ese organismo en Chile, señaló haber sido contratado por las empresas bolivianas, entre las cuales están Andina Forestal SRL, Bolprow SRL, Dekma Bolivia S.A., Maderera Rio Yata, entre otras. Dijo haber revisado 10 expedientes de cada una de las empresas que están bajo el radar de la fiscalía.
En primer término, Craig cuestionó el método que utilizó la fiscalía para detectar la droga. Basándose en notas de prensa, donde el fiscal Carrera señaló que se había utilizado un escáner y un algoritmo para detectar la droga, Craig señaló: “La pregunta que surge es cómo se utilizó un algoritmo para identificar y focalizar a exportadores bolivianos de madera específicos, y qué tipo de información se le estaba suministrando. Este tipo de accionar se asocia generalmente con el perfilamiento. El perfilamiento puede utilizarse tanto de forma positiva como negativa en la labor policial, y ha sido objeto de mucha controversia y debate en los Estados Unidos, muy frecuentemente en relación con el perfilamiento por motivos raciales”.
En segundo aspecto, el exagente cuestiona dónde está la droga incautada. Para eso toma un procedimiento, del 22 de noviembre de 2025, donde se decomisaron 19,5 toneladas de madera y 700 kilos de cocaína. “¿Se recuperó alguna vez cocaína de la madera incautada? ¿Este caso, al igual que todos los demás, se sustenta en cantidades traza de cocaína, sin análisis cuantitativo alguno? ¿Cómo establece la fiscalía la cantidad de 700 kilogramos?”
Así las cosas, tomando como muestra una de las incautaciones y de las muestras que el sujeto pudo analizar cuestionó los resultados obtenidos por Aduanas y por el ISP. “En absolutamente todos los casos sin excepción, el aerosol narco-detector (narco-spray) y el analizador TruNarc nunca dieron positivo para cocaína, mientras que el MX908 detectó un verdadero cóctel de sustancias distintas. Escapa a mi comprensión cómo esto no generó señales de alerta para los operadores del equipo, sus supervisores o el fiscal a cargo de la supervisión”.
Para Craig también fue llamativo que el masivo decomiso terminara sin detenidos. Situación que se mantiene hasta ahora: no hay imputados conocidos. En ese mismo sentido, dijo que una investigación así habría terminado con la identificación de una organización, modus operandi y activos detectados. Pero nada de eso hay hasta ahora.
Asimismo, Craig revisó la cifra de cocaína que dijo el fiscal Carrera se incautó. “Esta operación pretendería haber incautado desde la mitad de la producción potencial total de cocaína de Bolivia en un solo año hasta una cantidad que exigiría que Bolivia tomara cocaína prestada de Perú”.
Así las cosas, Craig plantea una idea respecto a cómo puede transmitirse una detección de trazas de cocaína en ese país. Según señala, en Bolivia la hoja de coca se usa comúnmente en cremas, champús, duces, té, entre otras cosas, y es consumida por trabajadores forestales de manera cotidiana. “Dado que el alcaloide permanece presente en la saliva del masticador y en las manos, los labios y la boca a lo largo de este proceso, es plausible que residuos traza se transfieran por contacto casual a cualquier superficie que la persona toque o manipule posteriormente”, dijo.
“Las empresas que se han visto implicadas en este asunto no son empresas de fachada en papel; no se ocultan detrás de testaferros; y no se han desvanecido en la oscuridad. Por el contrario, todas estas empresas son miembros de la Cámara Boliviana de Exportadores y de la Cámara Forestal; todas son negocios físicos consolidados con empleados; y todas proclaman su inocencia”, remata el experto de la DEA.
Por su lado, Scott Richard Oulton, quien estuviera 36 años en la DEA donde llegó a ser químico forense y administrador auxiliar, tuvo conclusiones similares a su colega.
Usando su experticia, dijo que las maderas en cuestión, Almendrillo, Cumarú, Morado, Cambará, Garapa, Paquió y Tajibo, no son permeables. “Es decir, ninguna sustancia, ya sea sólida o líquida, puede penetrar la madera, ni siquiera mediante impregnación al vacío”.
“Estas mismas propiedades — densidad extrema, resistencia natural a la pudrición, y resistencia a cualquier penetración líquida — son precisamente la razón por la cual el Ipe, el Cumarú y el Morado son apreciados, en toda la industria, para puentes, tarimas (decks) y construcción marítima e hidráulica”, añade sobre este punto.
Oulton, similar a su colega, plantea la idea de “transferencia secundaria”. Citando informes de EEUU, respecto al hallazgo de cocaína en billetes. “La madera cosechada, aserrada, almacenada, paletizada y transportada a través de aserraderos, bodegas, patios de camiones e instalaciones portuarias bolivianas (…) atraviesa un entorno en el cual la contaminación incidental con trazas de cocaína sobre superficies de madera, pallets o embalajes es, en mi opinión profesional, enteramente verosímil sin que medie ningún acto deliberado de impregnación por parte de persona alguna asociada a los envíos en cuestión”.
Las empresas bolivianas cuestionadas ficharon al estudio jurídico de los exfiscales Alejandro Peña y José Villalobos. “De los antecedentes que hemos analizado, incluyendo los informes forenses de investigadores internacionales, se concluye inequívocamente que las maderas no están impregnadas con sustancias prohibidas, solo eventualmente el Instituto de Salud Pública detectó presencia de trazas de algunas sustancias, sin precisar ni cuantificarlas, lo que no se condice con una operación de tráfico internacional”, señaló el exfiscal Peña.
“El hecho de destruir las mercancías sin que se efectúen las respectivos análisis de las contramuestras constituye una notable denegación de justicia y provoca un grave daño irreparable a la industria maderera de Bolivia”, agregó el penalista.
Carrera defiende su trabajo
Contactado por este medio, el fiscal Mario Carrera defiende su trabajo. Dice que la detección de droga pasó por tres filtros, los perros antidrogas, los mecanismos tecnológicos in situ y luego por ISP. Además, dice que estos informes ni siquiera son parte de la carpeta investigativa y que sus autores parecen desconocer la legislación chilena.
“Cuando se apertura un contenedor primero se revisa con los canes de la policía. Si dan positivo se pasa a la etapa técnica. Luego la que marca la palabra final es el Instituto de Salud Pública, que no depende del Ministerio Público bajo ningún aspecto ni de la Armada ni de Aduanas. Es el único en Chile para identificar. Y en todos estos contenedores, que son 44, el ISP señaló como positivo la presencia de droga”, dijo Carrera.
Además, el fiscal señaló que fue el mismo Ministerio Público el que solicitó detener la destrucción de la madera para analizarlas. Sin embargo, los tribunales han negado esta solicitud apegándose a lo que dice la Ley de Drogas sobre la destrucción de sustancias ilícitas incautadas.
COMENTARIOS
Para comentar este artículo debes ser suscriptor.
Lo Último
Lo más leído
1.
2.
3.
5.
Algunos leen, otros se informan. Aprovecha esta oferta única.
Plan Digital+$4.120 al mes, de aquí hasta fin de año SUSCRÍBETE















