Baja asistencia a marcha abre debate sobre crisis del movimiento estudiantil

Para algunos dirigentes, la poca convocatoria se podría asociar a hechos de violencia. Cientistas políticos dicen que universitarios han perdido representatividad.




Fueron sólo tres mil las personas que llegaron a la marcha “Endeudados por estudiar”, que había sido programada para este domingo, a las 11 horas, por la Confederación de Estudiantes de Chile (Confech) y la organización “Deuda educativa”. La baja asistencia fue reconocida por los mismos organizadores, en una semana compleja, que estuvo marcada por la violenta irrupción de un grupo de alumnos en la oficina del rector de la U. Alberto Hurtado, Eduardo Silva, en protesta por las expulsiones anunciadas tras un sumario del plantel.

Preocupados por la poca presencia de manifestantes, el vocero de la Asamblea Nacional de Estudiantes Secundarios (Aces), Diego Arraño, y los voceros de la Confech discutieron al mediodía si realizaban un acto en la Plaza Baquedano o si marchaban como estaba previsto. Finalmente, optaron por lo último y partieron por la Alameda en dirección a Plaza Los Héroes. La fila de manifestantes, sin embargo, no alcanzó a extenderse por más de una cuadra y media.

Lo ocurrido en la U. Alberto Hurtado no ha sido el único hecho de violencia que ha estado ligado al movimiento estudiantil este año. Los destrozos en la Iglesia de la Gratitud Nacional y los daños en el Internado Nacional Barros Arana por $ 400 millones fueron otros dos polémicos episodios.

Precisamente, este tipo de sucesos llevó a la Confech a convocar a una marcha familiar un domingo, en un intento por  desmarcarse de la violencia y motivar a más gente a sumarse. La estrategia no dio los resultados esperados y algunos de los dirigentes hicieron una autocrítica respecto de la táctica que ha seguido el actual movimiento estudiantil, precisamente en un momento en que la reforma a la educación superior se encuentra en el Parlamento.

¿Está en crisis el movimiento estudiantil? “Efectivamente, la violencia en varias de nuestras manifestaciones nos ha deslegitimado a nivel social, y eso no hay por dónde negarlo, porque sería tapar el sol con un dedo. Por lo tanto, tiene algo de ese factor, pero también hay otros más”, señaló Camila Rojas, presidenta de la Fech y vocera de la Confech.

Las imágenes de este domingo contrastan con las de hace dos semanas, cuando la marcha “No + AFP” se tomó las calles un domingo y sumó cerca de 140 mil adherentes. Patricio Medina, presidente de la Federación de Estudiantes de la U. de Santiago (Feusach), señaló que no lograron lo mismo al ser la primera marcha por endeudamiento y esto pudo haber afectado la convocatoria.

“Las demandas del movimiento estudiantil siguen vigentes. Sólo la forma de movilizarse está siendo cuestionada y, por lo mismo, esta marcha iba en la línea contraria. No creo que ese sea el argumento de por qué la gente no se está manifestando, pero es efectivo que la violencia desvía el foco de atención”, indicó Medina.

Distinta es la opinión de otro vocero de la Confech, Gabriel Iturra, presidente de la Federación de Estudiantes de la U. Central: “No consideramos que los episodios de violencia incidan en la baja o alta convocatoria. No tiene vínculo. Se debe a que estamos acostumbrados a realizar marchas en la semana”.

Similar opinión es la de Mauricio Rivas, presidente de la Federación de Estudiantes de la U. de Concepción y vocero regional de la Confech, quien expresó que la marcha fue un éxito, pese a que convocó a alrededor de 50 personas en esa ciudad.

El cientista político Guillermo Holzmann señaló que “la baja asistencia significa que la Confech ha perdido su capacidad de convocatoria y de representación de las demandas sociales”, y agregó, respecto de cómo afecta la violencia la adhesión a la Confech, que “sin lugar a dudas hay una suerte de castigo o de crítica por cómo permitió que se realizaran”.

En tanto, el cientista político Gonzalo Müller enfatizó que, efectivamente, los fines de semana “nunca han sido buenos para la Confech”, pero agregó que hay dos elementos que le han jugado en contra: “Los hechos de violencia, sin duda, y la poca claridad en su agenda. Esta ambivalencia de que a veces se acercan y otras se alejan del gobierno. No queda muy clara cuál es la agenda de la Confech y eso moviliza menos”.

Los dirigentes, en tanto, señalaron que en la próxima cita nacional analizarán lo ocurrido este domingo.

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