Ideas para partir un emprendimiento




La pandemia del coronavirus llevó al desempleo a su mayor nivel en diez años, alcanzando un 8,2% en el trimestre enero-marzo. La tasa de desocupación nacional se incrementó así en un 1% con respecto al mismo período de 2019 y un 0,4% comparado con el trimestre móvil anterior, cuando llegó al 7,8%, arrastrada por el estallido social de octubre.

Claramente no se trata de cifras alentadoras, pero no hay que desesperarse. Y una buena manera para lograrlo es pensar en la ya conocida frase de Einstein: “La crisis es la mejor bendición que puede sucederle a las personas y los países, porque la crisis trae progresos”.

Pueden las dificultades actuales, quizá por necesidad o quizá por consecuente reflexión, hacer que las personas más creativas y emprendedoras tomen el pulso de su futuro y aprovechen la cuarentena para partir un nuevo negocio. Por ello, le pedimos a Jimena Zapata, creadora de la comunidad Genias, que entregara algunos consejos para emprender en medio de la crisis.

  • Ser realista: Lo primero es ver las posibilidades reales que tengo para hacer un proyecto. Es importante evaluar todas las aristas. “Por ejemplo se me ocurre hacer slime y venderlo, pero en el camino me doy cuenta que no tengo niños cerca o no conozco gente que tenga hijos. O se me ocurre comprar productos al por mayor y vender, pero no conozco mayoristas. Este no es un buen momento para investigar tanto el mercado y por tanto es difícil partir con algo tan desconocido y lejano. Es mejor elegir un producto que conozca, por ejemplo, si siempre me han dicho que cocino rico, entonces puedo partir vendiendo alguna de mis recetas probadas”, dice.
  • Tener claro el público y qué necesidad les resuelvo: Así puedo saber si el público objetivo lo conozco y lo tengo cerca. “Por ejemplo si sé de varias mamás que están con sus hijos, complicadas con la cocina y yo les podría dejar un menú semanal, es una buena idea”.
  • Evaluar el modelo de negocios: “Para hacerlo simple yo evaluaría los ingresos y los costos. Un modelo de negocios implica mucho más que eso, pero en este escenario partir con eso es suficiente. Pero hay que ser ordenado y considerar todos los gastos. Si voy a vender tortas, cuántos ingredientes voy a comprar, cuánto voy a gastar en ellos, cuántas tortas voy a hacer. Y los ingresos, que obviamente tienen que ser superiores a los costos, los puedo determinar en relación a los costos, es decir, defino cuánto quiero ganar por cada venta y en función de eso pongo un precio. También me tengo que fijar en el precio de mercado para ser competitiva”, dice.
  • Cómo me doy a conocer: Una forma es ofrecerlo en el círculo de conocidos, pero Jimena recomienda escalar un poquito más. “Estar en lo digital es muy importante. No necesariamente con una página web en un comienzo, pero al menos usar las redes sociales”. Una buena plataforma es Instagram, donde se pueden subir fotos de los procesos, del producto final, de los clientes contentos. “Algunas estrategias funcionan, como regalarle uno de sus productos a alguien que tenga 1.000 seguidores para que los ayude a promocionar; o usar las herramientas de la plataforma que por estos días tienen gifs y tags que están apoyando la compra local que pueden usar a su favor”, agrega.
  • Hacer comunidad: Por último Jimena recomienda unirse con otras emprendedoras. “Si ustedes están haciendo tablas para el aperitivo y ven que otra emprendedora hace pisco sour, se pueden unir y hacer un concurso u ofrecer despacho juntas. La idea es cruzar emprendimientos y potenciarse ahora más que nunca, porque la gente lo agradece”.

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