Creador de Betterfly: “Queremos llegar a 100 millones de familias con la expansión internacional”

Collage: Patricia Holmqvist.

Eduardo Della Maggiora, CEO detrás de la firma chilena que acaba de conseguir US$ 60 millones en su tercera ronda de inversión, repasa con Piensa Digital el momento que vive su compañía. De la mano de su novedosa plataforma, que está cambiando la industria de seguros tradicional, conversa sobre cómo fueron las negociaciones y los próximos destinos a conquistar, que tienen a Brasil y Miami en la mira.


Lo primero que dice al contestar el teléfono, a la hora acordada, es que está “como pulpo”, colapsado en medio de reuniones de negocios, junto con pensar los próximos pasos de su emprendimiento. Eduardo Della Maggiora (40) cuenta que esta será la última entrevista que va a tomar por las próximas semanas, tras mantener frescas las anécdotas de un hecho “emocionante” que lo posiciona en la historia de las startups chilenas y que llegó a tomarse una de las pantallas más importantes del Time Square en Estados Unidos para contarlo al mundo.

Han pasado solo un par de días desde que Betterfly cerró su tercera ronda de inversión por US$60 millones, lo que la transformó en la Insutech -empresas que trabajan en seguros con alta innovación tecnológica- con mayor valorización de toda América Latina, alcanzando un monto en serie B que ni Cornershop o NotCo consiguieron en su minuto, demostrando la dimensión de la cifra, al totalizar más de US$80 millones a la fecha.

La recaudación que levantó la firma es la segunda en menos de seis meses, y toda la negociación ocurrió al interior de una cabina de 1x2 metros al lado de su casa rodante en Pichidangui, cerca de Los Vilos, donde viajó junto a su familia, arregló la conexión a internet y llevó a cabo las conversaciones con los ejecutivos por la app Zoom, a quienes todavía no conoce en persona, y que estaban a 8.100 kilómetros en el sector económico de Nueva York. Muchos de ellos pertenecen a los fondos de venture capital más grandes del mundo, entre ellos Softbank, que ha invertido en Uber, TikTok, y en esta ocasión Betterfly.

“Eso dice mucho, porque cuando alguien lee esto, puede empoderarse y decir que también puede hacerlo”, afirma entre risas, mientras valora que la tecnologización ha democratizado el acceso a capital, siendo uno de los “mejores momentos de la historia para emprender” pese a la crisis global, sobre todo pensando en aquellos emprendedores chilenos con ideas innovadoras que no han estado cerca de lugares como Silicon Valley o Miami, donde se hacen las inversiones.

Mario Tellez / La Tercera

Una historia que Eduardo ni en sus más locos sueños imaginó hace 10 años, cuando era un banquero de JP Morgan en la Gran Manzana, y que tras renunciar para ir a hacer voluntariado a África, y luego cumplir su sueño de correr triatlones -alcanzando un segundo lugar frente a competidores profesionales-, enfocó todas sus ambiciones en levantar una plataforma que usa la tecnología para que las personas “lleguen a convertirse en su mejor versión”.

“Si tú le preguntas a las personas que quieren ser, te responderán que quieren ser felices, y las empresas tienen un rol muy fundamental en eso”

Eduardo Della Maggiora

Un propósito social

Para el CEO de Betterfly, la tercera ronda de inversión es el resultado de casi cuatro años de trabajo, buscando instaurar el concepto del bienestar colectivo que, tras moldear su modelo de negocios, se transformó en una suscripción a un seguro de vida que entrega una serie de aplicaciones y beneficios para alcanzar “una mejor cobertura de vida” y también mayores beneficios mientras más actividad física o hábitos de ahorro tengan.

“Nosotros tenemos una plataforma que trata el bienestar individual, donde cada persona usa tecnología para llegar a convertirse en su mejor versión”, reitera el creador de la compañía, agregando que la pandemia permitió poner la relevancia el concepto del mejor vivir, que involucra desde los espacios de trabajo hasta el ambiente donde vivimos.

Asimismo, el CEO agrega: “El concepto de bienestar no se discutía en este lado del mundo, y hoy nos ha hecho a todos poner a las personas en el centro de las organizaciones”. Reflejo de su afirmación es que cerca 500 compañías se han sumado a la iniciativa, con importantes nombres como Santander o Samsung, que han adquirido los seguros de vida e invalidez para sus trabajadores por una suscripción mensual de $2.990, monto que permite que pymes de mediano tamaño también puedan contratar la app, las cuales hasta antes de Betterly les era imposible pensar en conseguir ese “bienestar holístico” que Della Maggiora predica y que tiene valorizada a su empresa en US$300 millones.

En Betterfly, el propósito social logra alinearse con el financiero, dado que para Eduardo las empresas deben volcarse en esa búsqueda del bienestar, siendo un rol fundamental que movilice a los grandes gerentes a pensar en sus trabajadores. “Yo siempre digo que vamos a pasar el 70 u 80% de nuestras vidas trabajando. Si tú le preguntas a las personas que quieren ser, te responderán que quieren ser felices, que quieren disfrutar la vida, y las empresas tienen un rol muy fundamental en eso”.

Al contratar el servicio, son los mismos usuarios quienes pueden aumentar su cobertura acreditando que han hecho cambios, generando a su vez un componente especial, al realizar donaciones a causas sociales cada vez que una persona marque sus procesos en la aplicación, con actos tan simples como caminar más minutos al día o dando un espacio en su jornada para meditar. Ante esto, el creador de Bettlerfly indica que se crea un círculo virtuoso, en que ayudar a las personas “aporta finalmente a la empresa y al mundo. Estamos contribuyendo de una manera muy única y con resultados increíbles”.

Pese a lo idealista que puede llegar a sonar el formato de Betterfly, su fundador repite que todo cambio empieza por cosas muy pequeñas. “Nosotros no queremos que corras un Ironman de un día para otro. Queremos que empecís a caminar mil pasos más que el día anterior, o que te sientas a meditar dos minutos a la semana. Esas pequeñas cosas en el tiempo van generando grandes cambios”.

La pantalla del Nasdaq Market Site de Time Square, en Nueva York, anunciando el levantamiento de US$ 60 millones de la firma chilena Betterfly.

Expansión internacional

Tras las millonarias rondas de financiamiento que han puesto a las startups chilenas en el ojo de inversionistas, también aparecen los posibles caminos que puede tomar Betterfly en el corto plazo, sobre todo considerando que podría ser la próxima empresa local en adquirir el valioso título de “Unicornio”, término utilizado en el ecosistema para referirse a las startups que alcanzan un valor sobre los US$1.000 millones. Un concepto que en el país ya tienen recientemente las compañías Crystal Lagoons y Cornershop, pero que Eduardo Della Maggiora mira como una métrica producto de un resultado, más que algo que busque conseguir.

“(Ser una startup unicornio) es un camino. No quiero decir que no sea relevante, pero en este minuto es más importante alcanzar nuestra meta” acentúa el creador, planteando que el propósito del bienestar busca expandirse a una cifra ambiciosa, pero lejos de ser imposible. De aquí al 2025, Betterfly espera ampliar su círculo virtuoso a más de 100 millones de familias. “Ese es nuestro norte, es por lo que nos despertamos cada mañana”.

Si bien reconoce que “tarde o temprano” Betterfly se convertirá en una startup unicornio, los pasos para alcanzar la millonaria cifra de clientes requiere una expansión internacional, donde el mercado brasileño, con 211 millones de personas se vuelve el próximo destino a conquistar.

“La idea de este 2021 es consolidar Chile y abril una sucursal en Brasil” plantea el CEO frente a las conversaciones que llevan cerca de dos meses con las principales compañías de seguros del país sudamericano; metas que permitirán el 2022 hacer una “estrategia bien agresiva” de crecimiento regional, que tiene también como destino a Miami, que se ha transformado en un polo de atracción para inversionistas y emprendedores chilenos.

“Armamos una plataforma que no solamente está cobrando un sentido muy importante para las empresas y para los colaboradores, sino que es altamente expandible y extensible en el tiempo”, recalca segundos antes de colgar, indicando que la capital del estado de Florida será el centro de operaciones para seguir convenciendo a más empresas que se sumen al bienestar colectivo a lo largo de la región y eventualmente a otros continentes. Para Eduardo Della Maggiora, la ruta de Betterfly aún no termina de escribirse, y pese a ello no deja de ser menos emocionante.

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