Política

El maratón de Parisi de cara a su cuarta aventura presidencial

Generar redes, mantenerse como figura clave en la refriega entre oficialismo y oposición, alinear a su partido y no cometer errores, son los ejes de una estrategia de largo aliento que lleva adelante el ahora secretario general del PDG.

Franco Parisi, líder y fundador del Partido de la Gente. Foto: Pedro Rodríguez.

El martes, en la antesala de la votación de la megarreforma en el Senado, el Partido de la Gente -que no cuenta con representantes en la Cámara Alta- volvió a tener un momento de protagonismo.

Alrededor de las 15.45 horas, la diputada del PDG Zandra Parisi llegó a una oficina continua a la sala del Senado a reunirse con el ministro de la Segpres, José García Ruminot. Momentos después, la legisladora -en un tono cordial- anunció que su interlocutor se había comprometido a darle “urgencia” al reembolso del IVA para medicamentos y pañales -solicitado a mediados de abril a cambio de apoyar el proyecto-. Sin embargo, mantuvo en suspenso el apoyo de su partido al tercer trámite que parte este martes, algo que la bancada busca resolver hoy en una reunión especialmente convocada para eso.

El día anterior (lunes 13), a las 7.30, su hermano Franco Parisi había llegado al despacho del ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, por tercera vez en lo que va del gobierno.

Consciente de que los 14 votos con los que cuenta el PDG en la Cámara de Diputados serán claves en el despacho de la Ley de Reconstrucción, en la oportunidad Parisi también puso sobre la mesa la inquietud de su partido por el nulo avance de esta iniciativa. Pero, además, le pidió a Quiroz incluir algunas propuestas propias en la reforma al mercado de capitales, que el gobierno ingresará al Congreso durante el segundo semestre. Entre ellas, establecer una especie de banca offshore en las regiones de Arica, Tarapacá, Aysén y Magallanes, que permita a las empresas ahí establecidas gestionar activos con regulaciones tributarias o financieras favorables, y un sistema de levantamiento del secreto bancario para acelerar los plazos en la entrega de información.

El economista está decidido a hacer valer su rol bisagra en el Parlamento, y los coqueteos con el gobierno de José Antonio Kast -que han levantado reclamos de las propias fuerzas oficialistas al gobierno- son parte de la estrategia con la cual busca correr el maratón hasta una cuarta candidatura a La Moneda. Las otras son un acercamiento al mundo sindical (en estos meses se ha reunido con trabajadores del cobre, la salud y la pesca) y tejer redes en la élite o establishment empresarial.

A diferencia de sus tres anteriores aventuras presidenciales, Parisi sabe que esta vez cuenta con posibilidades de cumplir su objetivo y busca maximizarlas erigiéndose como interlocutor clave y manteniendo el orden de las filas de su partido.

Aparte del 19,71% obtenido en la primera vuelta del año pasado -tercer lugar, detrás de Jeannette Jara (26,85%) y Kast (23,93%)-, el líder del PDG sabe que las revueltas aguas en el oficialismo y en la oposición juegan a su favor. Así se lo recuerdan diariamente una serie de personas de distintos ámbitos con las que habla y se reúne.

En los cuatro meses que han transcurrido desde que Kast llegó a La Moneda, Parisi ha desplegado una nutrida y reservada agenda. Y tanta confianza tiene en que esta vez los astros se alinearán a su favor, que incluso está pensando en su eventual gabinete, el cual bautizó con el nombre “Grupo de Alabama”, en alusión al estado del sur de Estados Unidos, donde reside desde 2020 junto a su esposa, Mariela García Gombi, y sus dos hijos.

Su plan es reunirse con un grupo de entre 20 y 25 personas en agosto del próximo año o a más tardar en marzo de 2028. Al respecto, cercanos a Parisi aseguran que busca atraer a varios parlamentarios actuales, entre ellos, su hermana Zandra, y políticos y profesionales que ocuparon cargos relevantes en los anteriores gobiernos de Sebastián Piñera y que hoy se encuentran alejados de la política.

El principal desafío de Parisi es mantener en orden a sus bases y a su variopinta bancada de diputados.

Encuentro en el CEP

La tarde del lunes pasado, siguiendo la dinámica que ha mantenido en los últimos meses —dos semanas en Chile y dos en Estados Unidos—, el economista voló de vuelta desde Santiago a su hogar en Birmingham, Atlanta.

Regresará a Santiago la semana del 10 de agosto, donde pretende reunirse con el canciller Francisco Pérez Mackenna, para manifestarle su preocupación por la vulnerabilidad que, a su juicio, tienen los más de 60 puertos nacionales de nuestro país ante la sofisticación de los carteles internacionales para ingresar drogas.

Ya tiene agendada la presentación del libro Mensajes desde el otro lado del viento, de Ricardo Lizana, y dos conversatorios en su apuesta por ampliar su red de contactos. Uno, en la Universidad del Desarrollo (UDD), junto con el decano de la Escuela de Gobierno, Eugenio Guzmán, y el director del Centro de Políticas Públicas, Gonzalo Müller, y otro en el Centro de Estudios Públicos (CEP), en el que también participará el senador Rojo Edwards.

No es la primera vez que Parisi acude este año al CEP. El miércoles 13 de mayo asistió a un encuentro privado en el que estuvo el presidente del think tank, Leonidas Montes, y los investigadores Sylvia Eyzaguirre, Rodrigo Vergara, Aldo Mascareño y Sebastián Izquierdo, entre otros.

El ingeniero de la U. de Chile partió reconociendo a los presentes los errores que había cometido en sus anteriores campañas, entre ellos, haberse ausentado del país, y que estaba completamente decidido a enmendarlos.

En la oportunidad develó parte de su actual estrategia para mantenerse vigente y no dejar escapar el capital político obtenido en las pasadas presidenciales y parlamentarias, lo cual dejó a muchos con la sensación de que, esta vez, estaba dispuesto a jugársela por completo con su candidatura.

Parisi está convencido, como lo dijo esa tarde, que en 2029 la derecha irá a primera vuelta con un candidato de Chile Vamos, un republicano y un libertario, y que la centroizquierda e izquierda irán con un solo postulante que, cree, será Gabriel Boric y no Tomás Vodanovic.

En ese escenario, su apuesta es pasar al balotaje con el expresidente Boric. Para eso se está preparando, confesó.

Hernán Larraín Matte, expresidente de Evópoli, ve posible este escenario a futuro: “Si el gobierno de Kast no hace el delivery al que se comprometió, es muy probable que terminemos con una segunda vuelta entre Parisi y Boric”.

Esa tarde, en la casona del CEP en Providencia, varias preguntas fueron dirigidas a la “falta de ideología” y “fondo político” del PDG y a su “chapa” de partido populista, fabricada desde la frivolidad de las redes sociales y excesivamente pragmático.

Fiel a su estilo, señalan fuentes que conocieron el encuentro, el economista respondió sin rodeos, señalando que él y su partido no creían en ideologismos, sino que en la “practicidad” de solucionar los problemas a la gente. Incluso, usó la célebre frase que se le atribuye al líder chino Deng Xiaoping: “A nosotros nos da lo mismo el color del gato, nos interesa que cace los ratones”.

“No somos oficialistas, no somos oposición, somos proposición”, remató, tal cual lo ha hecho en sus últimas entrevistas. “Se lo hemos dicho a la oposición, en todos los tonos, si ellos tienen una buena idea, nosotros felices la vamos a apoyar. Pero hasta ahora no ha existido”, ha señalado en entrevistas en radios locales, en sus visitas a regiones.

Mascareño, quien ha estudiado el fenómeno del PDG, afirma que hay varias razones que hacen que Parisi esté más cerca de llegar a La Moneda en 2030 que en sus tres intentos anteriores. Una de ellas es sociológica.

“Parisi y el PDG han identificado a un nuevo público, que llaman la ‘clase media emergente’, y que es indiferente políticamente, formado en relaciones de mercado, concentrado en el trabajo y con una configuración cultural más bien popular”, dice el sociólogo.

“Este electorado no era visible para otros partidos de izquierda, derecha o centro, y Parisi y el PDG le han dado expresión política y reconocimiento. Todo ello hace que su base de apoyo se proyecte de modo consistente hacia el 2030”, agrega.

Zandra Parisi en un punto de prensa en la Cámara de Diputados. La hermana del líder del PDG fue invitada por el Presidente Kast como parte de su delegación en su último viaje al exterior -Paraguay y Uruguay-.

Ampliar su abanico político

Con el casi 20% de votos como carta de presentación, Parisi está consciente de que en ambas veredas políticas tiene aliados inesperados, con varios de los cuales ya se encuentra conversando en reserva.

Tras el fallido intento del PDG por sumar a los senadores independientes Enrique Lee y Carlos Bianchi, Parisi se acercó a la presidenta del Senado, Paulina Núñez (RN), para hacer un pacto legislativo: el PDG apoyaría su tarea y ella gestionaría sus iniciativas en la Cámara Alta, entre ellas el subsidio a los pañales y medicamentos. Pero eso no es todo: en la Cámara Alta plantean que ambos también habrían conversado informalmente de las próximas presidenciales y el apoyo con el que ambos cuentan en la Región de Antofagasta.

Pero como hombre de negocios, Parisi sabe que no puede poner todos los huevos en una sola canasta.

El vicedecano de la Facultad de Economía y Negocios (FEN) de la U. de Chile (2006-2010) ha forjado una relación con el diputado socialista Raúl Leiva, a quien se acercó por su expertise en temas de seguridad.

En la Cámara también tiene lazos de confianza con las diputadas republicanas Catalina del Real y Macarena Santelices, ambas de la RM.

El PDG también se encuentra en búsqueda de rostros que le den nuevos aires a su tienda y han tenido contactos con la exdiputada Camila Musante, por ejemplo.

“Este electorado no era visible para otros partidos de izquierda, derecha o centro, y Parisi y el PDG le han dado expresión política y reconocimiento. Todo ello hace que su base de apoyo se proyecte de modo consistente hacia el 2030”.

Aldo Mascareño, investigador del CEP

También está decidido a dejar a un lado su personalidad disruptiva, y a ratos arrogante, que hace una década lo instaló en el mapa político, incluidas las críticas a sus adversarios, con las cuales se ha ganado algunas querellas por los delitos de injurias y calumnias. Entre ellas, la interpuesta por el líder del Partido Libertario, Johannes Kaiser, a quien el año pasado acusó públicamente de haber incurrido en “corrupción” al no renunciar a su dieta parlamentaria mientras desplegaba su campaña.

“He tomado no baños, sino cascadas de humildad, eso ha sido un gran aprendizaje”, ha dicho Parisi en reuniones con ejecutivos de empresas -otro de los ejes de su actual plan-.

Un dirigente de Chile Vamos, que pide hablar en off the record, advierte que hay un movimiento bajo la línea de flotación interesante. “Hay un sector de republicanos y libertarios que odia más a Chile Vamos que a Parisi y al PDG, en el mundo republicano y en el mundo libertario”, señala.

El desafío interno y sus “green card

El PDG es el quinto partido con más militantes a nivel nacional al 31 de mayo, con un total de 42.786 correligionarios, detrás del Frente Amplio, el Partido Nacional Libertario, el Partido Comunista y el Partido Socialista.

El principal desafío de Parisi es mantener en orden a sus bases y a su variopinta bancada de diputados, con personalidades muy mediáticas, como Pamela Jiles, Javier Olivares y Patricio Briones. Sin considerar a Cristián Contreras (Dr. File), quien el 11 de marzo no apoyó a Jiles para que fuera elegida presidenta de la Cámara y en represalia fue expulsado “simbólicamente” de la bancada, ya que hasta hoy conserva su militancia.

En el anterior período parlamentario (2022-2026), la primera bancada que logró elegir Parisi se quebró y al final sus seis diputados -donde había perfiles conservadores, humanistas cristianos y socialdemócratas- renunciaron a la colectividad.

Hasta ahora Parisi ha sostenido una buena relación con la diputada Pamela Jiles y su pareja, Pablo Maltes. SEBASTIAN CISTERNAS/ ATON CHILE

Una de ellas, la exdiputada Karen Medina, presentó una denuncia por irregularidades en la creación de la colectividad, entre las que se cuenta la presunta falsificación de actas y certificados para el Servel, que hoy indaga la Fiscalía. A ello se suman recientes cuestionamientos al balance financiero de la tienda en 2023 advertidos por el Servel.

El diputado Roberto Arroyo, uno de los protagonistas del quiebre anterior en la bancada PDG, cuenta que hoy ve a un Parisi mucho más presente en Chile y en coordinación con sus diputados y sus dirigentes, lo cual ha ido fortaleciendo su liderazgo.

“Él entendió, maduró y creció políticamente. En cierta forma, creo que él pagó el noviciado y entendió que el partido era mucho más que los Bad Boys, los Cores, la directiva y los diputados”, explica el diputado, quien, en este nuevo orden, no descarta volver al PDG.

Para evitar nuevas fugas y las rebeliones internas, ya ha tomado varias medidas. Desde mantener una estrecha coordinación con Jiles y su pareja, Pablo Maltés, hasta crear un mecanismo en que sus legisladores pueden activar un inusual recurso reglamentario interno para no seguir la decisión de la mayoría ante votaciones en la sala.

Se trata de las llamadas “green cards” o tarjetas verdes, que cada legislador del PDG puede invocar para desmarcarse de la decisión que haya adoptado la mayoría y que ya fueron utilizadas por Eileen Urqueta y Fabián Ossandón, quienes rechazaron la acusación contra el exministro de Hacienda Nicolás Grau (FA).

“Si el gobierno de Kast no hace el delivery al que se comprometió, es muy probable que terminemos con una segunda vuelta entre Parisi y Boric”.

Hernán Larraín Matte, expresidente de Evópoli

En la previa de la votación, incluso la diputada Parisi había transparentado su resistencia a la acusación, pero cambió de opinión y decidió seguir a la mayoría.

Por de pronto, el economista seguirá con su estrategia de 15 días en Norteamérica y 15 días en Chile, que hasta ahora le ha rendido réditos. Esta semana, además, se definió que será secretario general del PDG tras una fallida elección interna que dejó, por ahora, a Denisse Catalán a la cabeza.

“Parisi es el político chileno que maneja de mejor manera la comunicación política en la era digital. Sabe cuándo acercarse a medios tradicionales y cómo comunicar mensajes a distintos públicos en redes sociales”, afirma Mascareño.

Más sobre:LT DomingoPolíticaFranco ParisiPDG"Grupo Alabama"CEPUDD

La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.

Plan Digital+$6.990 al mes, por los 3 primeros meses SUSCRÍBETE