Política

El telúrico regreso de Longueira

La llegada del histórico dirigente -como secretario general del partido- a una directiva de consenso, liderada por el diputado Jorge Alessandri, no cayó bien en algunos miembros de la generación intermedia de la UDI. Desde el gobierno también vieron con preocupación la jugada.

El pacto Longueira-Alessandri agita a la UDI e inquieta a La Moneda.

Pablo Longueira (67) podría regresar esta semana al Congreso en Valparaíso, su hábitat natural durante más de 21 años.

El histórico dirigente del gremialismo tiene pendiente un almuerzo con los 18 diputados de la UDI, entre ellos, el jefe del partido, Guillermo Ramírez, y el presidente de la Cámara Baja, Jorge Alessandri.

Sin buscarlo, ambos dirigentes y amigos, pertenecientes a la generación intermedia de la colectividad, se han convertido en inesperados aliados del otrora “coronel” de la tienda de calle Suecia, tras su extenso receso político.

El pasado 17 de junio, Longueira y Alessandri, con la venia de Ramírez, suscribieron un pacto que, lejos de apaciguar las aguas de la colectividad, las mantiene agitadas.

Esa noche, luego de varios tiras y aflojas, ambos políticos acordaron no enfrentarse en las elecciones internas previstas para enero y conformar una mesa de consenso.

El diputado, bisnieto del expresidente Arturo Alessandri Palma (1920-1925 y 1932-1938), será el candidato a la jefatura y el exsenador, a la secretaría general.

Aparte de los simbolismos, en el almuerzo previsto en Valparaíso -que aún no tiene fecha- habrá un halo de tensión en el ambiente.

Varios miembros de la generación más joven, representada en la bancada por los diputados Eduardo Cretton (30), Constanza Hube (40), Jaime Coloma (35) y Ricardo Neumann (38), entre otros, no vieron con buenos ojos el pacto.

Afirman que Longueira tiene todo el derecho del mundo de volver a la política y reivindicar su nombre, pero no desde el segundo cargo más importante del partido, que ellos sentían con el mejor derecho a ocupar.

Muchos creen, además, que su impronta política y valórica de los años 90 no encaja en un mundo político que ha cambiado mucho en las últimos años y que hoy se rige por códigos mucho más mediáticos y cortoplacistas. Y que para las nuevas generaciones de la derecha republicana, hoy en puestos de gobierno, el nombre de Longueira no les es familiar.

“Pablo fue un hombre de la transición y lo que estamos viviendo hoy es más bien una postransición”, señaló Cretton a principios de mayo en Radio Cooperativa.

Hoy, sin embargo, el joven legislador prefiere bajar el tono: “La unidad siempre es bienvenida en la UDI, pero lo verdaderamente importante es que volvamos a recuperar identidad, con ideas claras, que por mucho tiempo se disolvió en Chile Vamos”.

El acuerdo tampoco cayó bien en una buena parte de la actual dirigencia que tomó las riendas del partido en 2020, con el senador Javier Macaya, Ramírez y los exdiputados Juan Antonio Coloma y María José Hoffmann. Esta última llamó hace un mes -en una entrevista en este diario- a “dar espacio a nuevos liderazgos” para evitar repetir episodios como la salida de José Antonio Kast, en 2016.

En una comisión política de la colectividad, realizada a mediados de junio, se acordó no seguir escalando las críticas, en momentos en que había que mostrar unidad de acción en un complejo arranque del gobierno.

Así quedó reflejado el sábado antepasado (27 de junio), cuando Alessandri y Longueira entraron juntos al Salón de Honor del Congreso en Santiago, donde se desarrolló el Consejo Social de la UDI, al cual asistió Kast, quien justamente pidió la unidad del sector.

Ambos dirigentes recibieron un aplauso cerrado, pero en la segunda parte del encuentro, cuando los protagonistas ya se habían retirado, varios dirigentes cuestionaron el acuerdo.

Longueira asegura, sin embargo, que ningún dirigente le ha reprochado su regreso a la política y a la UDI, la cual dejó el 10 de enero de 2021, luego de que se le impidiera ser candidato a la primera Convención Constitucional. Ello, debido al proceso judicial que enfrentaba en el marco del caso Soquimich, en el que estuvo acusado de cohecho y delitos tributarios consumados.

“Nadie me ha hecho ninguna crítica en la cara. Al contrario, me felicitan, me alientan y muchas personas me han dicho: ‘Si tú vuelves, yo vuelvo’”, dice a La Tercera.

En los últimos días sonó el nombre de la diputada Constanza Hube como cabeza de una eventual lista retadora a la de Alessandri-Longueira. JONNATHAN OYARZUN/ATON CHILE

Fallida apuesta

Luego que “Guille” Ramírez le señalara a su círculo que no buscaría la reelección, este grupo llegó al convencimiento, señalan las mismas fuentes, de que el único que podía frenarlo era el presidente de la Corporación, quien ha mostrado un liderazgo moderado y con una buena evaluación en las encuestas.

Pero el plan no marchó como varios de ellos esperaban y salvo el timonel gremialista, gran parte del grupo se enteró del acuerdo a través de la prensa.

Lo que no tuvieron a la vista, reconocen, fue la estrecha relación que el diputado tenía con el ex “coronel”.

Al igual como lo hizo con muchas figuras de la UDI, fue Longueira quien invitó a Alessandri a fichar por la UDI en 2007 y lo apoyó como candidato a concejal por Santiago en 2008, donde obtuvo la primera mayoría.

En principio, el diputado se resistió a ser candidato a la mesa. “Va en contra del sello que debe tener un presidente de la Cámara”, respondió varias veces, pensando en que en una campaña interna tendría que optar por un tono duro, mucho más del que ha lucido desde la testera de la Cámara.

Pero Ramírez y compañía le argumentaron que estaba pasando por un buen momento político y que tenía que poner su capital político en pro de la colectividad, como lo habían hecho antes muchos dirigentes, entre ellos el propio timonel actual -quien debió asumir la conducción tras la renuncia de Macaya, presionado por el caso de abuso sexual que entonces envolvía a su padre-.

Alessandri terminó aceptando.

Si la UDI no vuelve a recuperar su espíritu fundacional, le va a ocurrir lo mismo que a la DC, el PPD y los radicales”, señalo Longueira el 17 de junio en Desde la Redacción, de La Tercera. PEDRO RODRIGUEZ

Largo regreso

El regreso del exministro de Economía -en Piñera 1- al ruedo político comenzó luego de que fuera absuelto en el juicio por el caso SQM, el 22 de octubre del año pasado. Esa mañana, emocionado y rodeado por cercanos, festejó la decisión que ponía fin a una investigación iniciada a fines de 2014 y cuyo juicio había partido en febrero de 2023. “Soy inocente. Soy un hombre honesto y esta ha sido por lejos la peor batalla de mi vida”, manifestó, resaltando lo “categórico” del dictamen.

Desde ese día, Longueira comenzó a delinear su regreso, a lo que, a su juicio, le pertenecía: la UDI.

La primera muestra de fuerza que sus adversarios internos no supieron leer fue una cena en su honor el 2 de diciembre de 2025, en el restaurante Los Buenos Muchachos, al cual asistieron más de mil personas.

Durante enero y febrero, el exparlamentario se reunió con muchas personas y recibió el aliento de la llamada “vieja guardia” de la UDI -coordinados desde hace varios años en el grupo de WhatsApp llamado “Fuerza Creadora”, el cual integran Víctor Pérez, Carlos Bombal, Marcelo Forni, entre otros, y Claudio Alvarado antes de ser nombrado ministro del Interior.

“Longueira y Alessandri garantizan que va a haber un liderazgo que busque la unidad en uno de los partidos de la centroderecha, para contribuir a que tengamos un segundo gobierno del mismo sector”, señala el exsenador Pérez.

Decidió reinscribirse en la colectividad -lo hizo en silencio en los primeros días de marzo- y ser candidato a la presidencia.

“En la comida muchas personas me decían ‘si tú vuelves, yo vuelvo’, y tomé la decisión en el verano. Hablé con la familia, estimé que tenía todavía mucho que aportar, tenía reparos a la instalación del gobierno y tomé la decisión de ser candidato a la presidencia en el verano”, cuenta Longueira, quien precisa que su principal motivación es que Kast pueda entregarle la banda presidencial a alguien del sector.

El 1 de febrero de 2026, en una entrevista con El Líbero, el ingeniero civil se refirió por primera vez a la posibilidad de volver a conducir la UDI. “Se han instalado prácticas internas completamente reñidas con el espíritu fundacional del partido”, sostuvo.

Lo volvió a señalar en al menos otras tres ocasiones. “Voy a evaluarlo, pero obviamente no lo descarto para lo que quiero lograr”, dijo a mediados de marzo en Radio Pauta

El 17 de junio, en Desde la Redacción, expresó de manera explícita su intención y recalcó en varias oportunidades la necesidad de que las colectividades de derecha formen una coalición amplia.

No obstante, Longueira afirma hoy a La Tercera que él nunca quiso presidir el partido, pero veía que el único camino para reposicionarse era anunciar una candidatura a la presidencia. Si lo hacía a cualquier otro cargo de la directiva no tendría el efecto que buscaba.

Es más, agrega que apenas el nombre de Alessandri comenzó a sonar como carta para dirigir la UDI, se acercó a él para explicarle su estrategia.

Este diálogo se produjo el martes 28 de abril, en el marco de un almuerzo -en un restaurante en Vitacura- con el político venezolano Juan Guaidó, organizado por la consultora Zondea.

“Me acerqué a él y dije, creo que el óptimo es que tú seas presidente de la UDI. En esa primera conversación él me dijo que no quería postular, porque no era compatible con su rol de presidente de la Cámara”, relata.

Desde el entorno de Alessandri afirman que, por el contrario, en esa ocasión Longueira le manifestó su interés de ir por la presidencia.

Un mes después, ambos retomaron las conversaciones en una cena organizada por la periodista María Irene Chadwick. La exasesora de la campaña de Evelyn Matthei y cercana a Alessandri fue una de las primeras que le comentaron al parlamentario la posibilidad que enfrentara al exsenador.

El presidente de la Cámara le hizo saber a todo el mundo que era candidato a la presidencia del partido o nada.

A partir de ese momento, a solas, ambos se reunieron varias veces en la oficina de abogados de Alessandri, en calle Agustinas, o de Longueira, en Las Condes, y distintos cafés, donde profundizaron la forma en que trabajarían en conjunto.

El acuerdo fue que Alessandri proyectara su liderazgo y se llevara todas las luces, incluso de cara a las elecciones presidenciales. Su socio, en tanto, se dedicaría a reactivar las bases en todo el país y en 2028 postularía como alcalde en Conchalí, una de las comunas que representó como diputado entre 2002 a 2006.

Las cosas decantaron el 17 de junio. Esa mañana, ambos se reunieron y terminaron de acordar el cargo que tomaría cada uno en la lista. En esa oportunidad, además, decidieron dejar abierta la opción a una competencia si había otra lista que quisiera competirles.

El viernes 19 de junio, ambos dirigentes anunciaron su acuerdo para dirigir a la UDI, a partir del próximo año. Lo hicieron junto al Memorial a Jaime Guzmán, en Las Condes. Las cartas estaban echadas.

El martes de la semana pasada, ambos volvieron a reunirse en un almuerzo en el que acordaron lanzar su campaña a fines de agosto o principios de septiembre, y empezar a trabajar en nombres para el resto de su lista.

El Presidente Kast asistió el sábado 11 de julio al Consejo Social de la UDI. DRAGOMIR YANKOVIC/ATON CHILE

Saltan las alarmas

“Jorge se apuró”, plantea un dirigente que no ve con buenos ojos el acuerdo al que llegó el presidente de la Cámara. En parte del partido resienten las críticas que Longueira realizó a la colectividad y al gobierno en los últimos meses. Incluso refutan -siempre en privado- que haya llevado de vuelta a mil militantes al partido, tal como lo señaló los días antes de llegar a un acuerdo. Según cifras del Servel, en los últimos meses sólo han fichado 261 personas en la UDI, de ellos, sólo 71 nuevos militantes.

Alessandri, en tanto, ha explicado a sus cercanos que era desgastante enfrascarse en una campaña que duraría seis meses, y que lo llevaría a responder con dureza a su probable contendor, obligándolo a posicionarse como el candidato pro gobierno, en un momento en que hay molestia con La Moneda en las filas de Chile Vamos.

Pero el acuerdo dejó heridos y en los últimos días ha sonado el nombre de la diputada Constanza Hube como cabeza de una eventual lista retadora. La Tercera intentó comunicarse varias veces con ella, pero prefirió no hablar del tema.

En La Moneda también saltaron las alarmas. Kast ha seguido de cerca los movimientos en su expartido, al que renunció el 31 de mayo de 2016, tras 20 años de militancia.

En su círculo de hierro, también proveniente de la UDI, tampoco ha pasado desapercibido el veloz reposicionamiento de Longueira en el tablero político, con duras críticas a la instalación del gobierno.

Alvarado, en tanto, se ha mantenido al margen de la discusión interna de su partido.

Cercanos a Longueira señalan que se le ofreció un importante cargo en el exterior, el cual él rechazó, y el que interpretan como una forma de atraerlo al gobierno.

En la UDI, sin embargo, muchos creen que falta agua por pasar debajo del puente y que aún no está echada la suerte en la elección que podría traer de vuelta a una de las figuras más emblemáticas de la derecha en las últimas décadas.

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La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.

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