Jaime Bassa afirma que “no habrán defensas corporativas” en el caso de Rojas Vade, pero llama a evitar “cacería de brujas”

Vicepresidente de la Convención Constitucional, Jaime Bassa. Foto: AgenciaUno

El vicepresidente de la Convención no quiso, sin embargo, referirse a la continuidad del convencional electo por la Lista del Pueblo. “No es buena idea que entre pares exista la posibilidad de que nos destituyamos, recíprocamente, pero sí debe haber una salida institucional", dijo. Además, señaló que a penas puedan la mesa "va a poner todos los antecedentes que tengamos a disposición de los organismos responsables respectivos, sea el Ministerio Público, o la instancia que sea”.




Una compleja situación enfrenta la mesa directiva de la Convención Constitucional, quizás la más difícil de sus dos meses en el cargo. La revelación de Rodrigo Rojas Vade a La Tercera Domingo respecto a que no padecía cáncer, enfermedad que aseguró tener durante años, ha generado diversas reacciones tanto al interior del órgano constituyente como en la ciudadanía.

Las primeras repercusiones se comenzaron a vivir minutos después de la publicación de este medio, con la publicación de un video por parte del mismo Rojas Vade donde pedía perdón por sus actos. Mientras que ayer domingo, la mesa directiva aceptaba la renuncia que el convencional electo por la Lista del Pueblo había presentado a la mesa ampliada del organismo. Cargo que será ocupado por su par, Tania Madriaga, según informó esta mañana la presidenta de la Convención, Elisa Loncon.

Pero el debate no se quedó ahí. “Siento que me tengo que retirar de la Convención”, dijo Rojas Vade a este medio el fin de semana luego de confirmar que no padecía cáncer. Justamente el debate respecto de su continuidad al interior del órgano encargado de redactar una nueva Constitución se tomó el debate político, tanto por parte de los mismos convencionales así como de diversas figuras políticas.

En este marco es que el vicepresidente de la instancia, Jaime Bassa aseguró que de parte de la mesa directiva no habrán “defensas corporativas”, pero también señaló que, a su juicio, ningún convencional “debiera interpelar a otro a que renuncie a su cargo”.

“Aquí no va a haber defensas corporativas. Vamos iniciar todos los procedimientos internos y externos necesarios, primero para debelar toda la verdad, para tener plena certeza respecto de qué es lo que efectivamente ha estado ocurriendo. Y además, para hacer el esfuerzo de restituir la confianza de la ciudadanía en sus constituyentes, como representantes de la voluntad popular”, sostuvo Bassa.

En ese mismo sentido, el vicepresidente del órgano constituyente aseguró que “creemos que es muy importante hacer el máximo esfuerzo posible por recuperar la confianza, la fe pública en la representación de la Constituyente”.

“Entregaremos los antecedentes a la Comisión de Ética una vez que éste esté constituido. Estamos analizando con los abogados de la constituyente las otras medidas, eventualmente complementarias en materia de responsabilidad civil, penal, y en cuanto podamos la constituyente, la mesa, va a poner todos los antecedentes que tengamos a disposición de los organismos responsables respectivos, sea el Ministerio Público, o la instancia que sea”, agregó.

En ese sentido, Bassa explicó que esperarán a que se defina el Reglamento definitivo de la Convención, específicamente el de Ética, para ver las acciones concretas respecto a cómo actuar en el caso de Rojas Vade.

“No es buena idea que entre pares exista la posibilidad de que nos destituyamos, recíprocamente, pero sí debe haber una salida institucional. Por ejemplo, regulando como está en la propuesta de Reglamento, la renuncia y la posibilidad de reemplazo”, aseguró.

En esa misma línea Bassa expuso que “yo creo que un par no debiera pronunciarse respecto a la continuidad de otro par por las implicancias políticas que eso tiene tanto en el conteo de los quórums, en la estabilidad de relaciones políticas, pero especialmente en la forma en que se lleva adelante la deliberación. Creo que ese es un camino que no debiéramos recorrer nunca. Pase lo que pase, nunca un constituyente debiera pronunciarse respecto de que otro renuncie o no, nunca debiera interpelar a otro a que renuncie a su cargo. Ni mucho menos abrir la posibilidad a que nosotras mismas podamos incluir o iniciar procesos de destitución”.

“Es muy importante que el funcionamiento institucional de la Constituyente se normalice y eso pasa por evitar cacerías personales, cacerías de brujas, eventualmente, que puedan afectar la continuidad de los constituyentes en el ejercicio de su cargo. Más allá del caso concreto. Yo creo que en el caso concreto hay que separar aguas absolutamente”, cerró el vicepresidente.

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