La Moneda consigue frenar “quinto retiro” a cambio de una derrota legislativa y un alto precio de roces internos

Los ministros Marcel, Jara y Jackson, además de los subsecretarios Macarena Lobos y Christian Larraín.

Si bien el gobierno logró su objetivo inicial de que se cayera la reforma constitucional promovida por diputados sobre un nuevo giro de ahorros previsionales, el proyecto alternativo también fue rechazado. El ministro de Hacienda Mario Marcel dijo que el resultado era elocuente y que el gobierno ahora volvía a concentrarse en su agenda.




Tras la ronda de votaciones en la Cámara de Diputados, donde los dos proyectos de retiro de ahorros previsionales fueron rechazados, los ministros Giorgio Jackson (Secretaría General de la Presidencia), Mario Marcel (Hacienda) y Jeannette Jara (Trabajo) hicieron un punto de prensa para hacer un balance de la jornada.

Detrás de ellos estaba un puñado de parlamentarios del Frente Amplio, sin embargo, los diputados de las otras bancadas oficialistas (PC, PS, PPD, liberales y radicales) se restaron de la puesta en escena, en su mayoría en señal de molestia por la forma cómo el gobierno enfrentó esta materia.

Si bien la estrategia de La Moneda para frenar la reforma constitucional -el llamado “quinto retiro” surgido de la fusión de siete mociones parlamentarias- había logrado su objetivo principal, al no reunir los 93 votos necesarios, de paso también sufrió una derrota, porque la propuesta alternativa, presentada por el Ejecutivo para alinear esencialmente al Partido Comunista, tampoco llegó al quórum de 78 respaldos en el hemiciclo.

En el caso de la reforma de los diputados, esta fue rechazada al obtener 70 votos a favor, 70 en contra y 12 abstenciones. A su turno, la iniciativa gubernamental, que permitía un retiro condicionado para pagar deudas morosas, entre ellas de pensiones alimenticias y créditos hipotecarios, tuvo un menor respaldo: solo 68 votos a favor, 83 en contra y una abstención.

El resultado, en todo caso, no era negativo para todo el gobierno. En la derecha y en algunos sectores del oficialismo interpretaron que el rechazo a ambos retiros, al final, fortalecía la postura del ministro Mario Marcel, quien desde que eran presidente del Banco Central se opuso tenazmente a los giros de ahorros previsionales, no solo por su efecto en la inflación y en las tasas de interés, también por el perjuicio a las futuras pensiones.

Consultado el titular de Hacienda si se sentía como uno de los ganadores de la jornada dijo esto no era un asunto personal, sino es un tema de Estado y de políticas públicas. “Esto no es un reality, donde tenemos que preocuparnos quién es el ganador”, señaló.

Además, agregó que el resultado era elocuente y que ahora el gobierno “volvía” a “concentrarse en su agenda”, dando vuelta la página radicalmente.

De hecho, la ministra Jara anunció que pronto tendrán novedades con una propuesta de salario mínimo.

Pese al revés por el rechazo al proyecto alternativo del Ejecutivo, el hecho tendría además otro efecto positivo para el equipo liderado por Marcel, ya que en teoría los retiros de ahorros no podrían volver a discutirse en un año.

En todo caso, consultado por esa restricción, el ministro de Hacienda dijo que es un tema reglamentario que deberán resolver las autoridades de la Cámara, en vista de que ya hay seis nuevas reformas presentadas para un “sexto retiro”.

Sin embargo, el saldo positivo para Hacienda no se hacía extensivo para el ministro Jackson, según la lectura que había en algunas bancadas. En particular, al ministro de la Secretaría General de la Presidencia se le responsabilizaba de haber embarcado al gobierno en el plan de un proyecto alternativo para alinear al PC.

“La estrategia fue errada. El gran responsable de ese fracaso es el ministro Jackson”, dijo al término de la jornada el diputado Marcos Ilabaca, jefe de bancada del PS.

“Este es el resultado de no dialogar”, agregó por su parte el diputado DC, Miguel Ángel Calisto.

Si bien el ministro había logrado un acuerdo con las bancadas de derecha para que no apoyaran mayoritariamente la reforma de los diputados, el compromiso de la derecha no involucraba respaldar la iniciativa gubernamental.

Al final, el desmarque de la derecha (RN, Evópoli, UDI y Republicanos), de la DC, de un radical y dos miembros de la bancada PPD-independiente fue crucial para que el Ejecutivo solo lograra 68 votos para su proyecto de retiro acotado.

A juicio de Ilabaca esa cifra es el piso real de apoyo en la Cámara al Ejecutivo.

“Esta ha sido una derrota para el gobierno”, remarcó a su turno el diputado UDI Sergio Bobadilla, cuyo partido acompañó al Ejecutivo solo en su objetivo de rechazar el retiro a todo evento promovido por un grupo de parlamentarios, entre ellos Pamela Jiles, Carlos Bianchi, Jorge Durán (RN) y René Alinco (indep.-PPD).

Negociación con la derecha

En el caso de la derecha, la tratativas fueron realizadas por los diputados Andrés Longton (RN), Francisco Undurraga (Evópoli) y Jorge Alessandri (UDI), quienes fueron los encargados de relacionarse con el ministro Jackson, y cerrar un acuerdo (ver página 7).

Las negociaciones, que venían desde la semana pasada, culminaron en llamadas telefónicas que se materializaron antes del almuerzo con el ministro Jackson.

La postura de los partidos opositores -que en el pasado, a pesar de sus díscolos, tuvieron una línea oficial contraria los retiros durante el gobierno de Sebastián Piñera- era clave para que se cayera la reforma constitucional, que fusionaba un conjunto de mociones parlamentarias y que se saltaban, de esa forma, la facultad exclusiva del Presidente para legislar sobre seguridad social.

A cambio, el gobierno del Presidente Gabriel Boric se comprometía a iniciar una reforma para consagrar el carácter inexpropiable de los ahorros previsionales.

En todo caso, el compromiso de los partidos de derecha era solo rechazar mayoritariamente el retiro planteado por los diputados, no así apoyar el proyecto alternativo que presentó el Ejecutivo para alinear esencialmente al Partido Comunista.

A pesar de que La Moneda finalmente logró que no prosperara la reforma constitucional de los diputados, el escenario de disciplina interna no era el óptimo.

Dentro de los 37 legisladores de Apruebo Dignidad, hubo dos ausencias con excusas y las disidencias de la diputada PC, Marisela Santibáñez, del Frevs Félix Bugueño y de las independientes Camila Musante y Ana María Gazmuri. A ellos se sumaban tres PS, cuatro radicales, un liberal, un ex-humanista y ocho de los nueve PPD-independientes (entre ellos Alinco y Bianchi).

Entre los legisladores, que en privado se declaraban en rebeldía, cuestionaban la falta de anticipación y de diálogo de los ministros, en circunstancias que antes de que asumiera el Presidente Boric se le venía advirtiendo el riesgo de no iniciar una estrategia colectiva para enfrentar la presión por los retiros.

Una de las disidentes, la diputada Santibáñez (PC), dijo que “si la inflación afectó internacional, nacionalmente, como ustedes quieran llamarlo, ¿me van a decir que no va a afectar el proyecto del Presidente? sí va a afectar también. Entonces, ¿por qué le tenemos que decir a la gente dónde poner la plata o cómo pasa inmediatamente?”

“Si no lo entendí bien, ministro, si no la entendí bien, ministra, es porque no hubo tiempo para explicarlo y yo si lo pedí una y otra vez, todavía estoy en la indecisión, ministro, así que no me mueva la cabeza, no se preocupe, que responsable sí soy, absolutamente responsable, no solo con mi gobierno, no solo con mi Presidente, sino también con la gente que votó por mí “, complementó Santibáñez.

Las críticas también eran compartidas por algunos que terminaron rechazando el retiro de los diputados.

Entre las fuerzas no alineadas (es decir que no son parte de la derecha ni del oficialismo), el cuadro tampoco era el ideal. La mayoría de la DC apoyó el retiro a todo evento, al igual que los siete miembros del comité PDG-Independiente y los cuatro integrantes del grupo Ecologistas-Humanistas-Independientes.

A diferencia de otras jornadas, el despliegue de ministros fue más discreto que en otras ocasiones pasadas.

Minutos antes de las 14 horas, el titular de Hacienda, Mario Marcel llegó a la Cámara para almorzar con los diputados del PPD, que en todo caso ya tenían resuelto su apoyo a favor del quinto retiro parlamentario a todo evento. En la ocasión, sin embargo, el jefe económico reiteró los riesgos, sobre todo, en materia de inflación que tendría esa iniciativa.

Pasadas las tres de la tarde, Jackson y Marcel ingresaron al hemiciclo para escuchar el debate.

A ellos también se sumó la subsecretaria general de la Presidencia, Macarena Lobos, y la ministra del Trabajo, Jeannette Jara (PC), quien fue una de las pocas a la que se vio reforzando algunas gestiones con su partido y con los diputados del PDG.

Solo pasadas las 20 horas, al ministro Jackson se le vio conversando con el diputado DC, Ricardo Cifuentes, sin embargo, esas gestiones al final no tuvieron un resultado satisfactorio para La Moneda.

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