Guía de regalos relajantes

Ilustración: César Mejías

En medio del encierro, el estrés y la incertidumbre, aquí una lista de opciones —desde masajeadores hasta batas— para darle a tu mamá el relajo que merece.




Si tu mamá vivía corriendo entre la casa, el trabajo y su vida social, hoy, a pesar del encierro, debe estar más cansada que nunca. Conciliar el teletrabajo con el intenso ritmo del hogar en confinamiento puede llegar a ser abrumador. Quizá lo mejor que puedes hacer por ella en su día es regalarle una pausa y un espacio de relajo. Un momento para ella sola, aunque sea dentro de su propia casa. En Práctico hicimos una selección de regalos para que tu mamá se tome un tiempo y se entregue a ese misterioso mundo llamado “autocuidado”.

Esta maquina tiene seis cabezales de masaje rotativos que imitan los movimientos de presión y masaje del Shiatsu, centenaria técnica japonesa que combina el uso de los dedos con los puntos de la acupuntura. Además, el masajeador tiene una función de calor que contribuye a una óptima circulación de la sangre de los músculos del pie, ayudando a aliviar dolores y molestias.


Las sales de baño, con sus olores, texturas y efervescencias, pueden ayudar a combatir el estrés, desintoxicar la piel, además de reducir la fatiga e inflamación muscular. Independiente de la que compres, siempre fíjate en sus propiedades.


En cuanto a máquinas de masajes, este es uno de los productos favoritos según los usuarios de Amazon y ahora está en Falabella. Este chaleco relajante tiene ocho niveles distintos con los que se puede descontracturar la espalda de manera autónoma. Alivia la tensión muscular y se puede aplicar a varias partes del cuerpo: espalda baja, hombros, cuello, pantorrillas e incluso los muslos.


En este periodo de encierro, tu mamá puede simular un escape tomándose un momento para hidratar su rostro, cerrar los ojos y evadir la cuarentena por unos minutos. Esta mascarilla Kiehl’s tiene aceites del Amazonas prensados en frío, los que ayudan a que la piel luzca más lisa y suave.


Para todas aquellas que sufran de dolores de espalda y no puedan recurrir a un experto en masajes —o alguien con la voluntad de oro para hacerlos— esta máquina es la solución. Posee cabezas de masaje hechas de Technogel, que prometen una experiencia suave y aliviadora en la columna y los huesos de la cadera. Tiene dos niveles de intensidad y una función de luz roja con calor conmutable.


Los masajes ayudan a aliviar tensiones —y esos dolores de cabeza asociados— y su efecto se potencia con aceites como este de Floresencia. Tiene un poder energizante y reductor gracias a las propiedades de la naranja y el pomelo. Además, contiene aceite esencial de limón, que purifica y da luminosidad a la piel, y está fabricado con plantas chilenas nativas y no fue testeado en animales.


Esta máquina funciona con el principio de la terapia infrarroja, la que mejora la circulación de la sangre y por ende, genera una piel mas descansada, fresca y “rejuvenecida”. Y a través de la tecnología de radiofrecuencia, promueve la regeneración de las células de colágeno en la piel.


Otro complemento perfecto para la cartera de tu mamá. Se trata de una bruma facial con propiedades calmantes, tonificantes, relajantes e incluso astringentes. También sirve para fijar el maquillaje. La marca Equusmare es chilena y fabrican productos vegan-friendly: sin testeo ni ingredientes de origen animal.


Los pies son el nuevo rostro, y si estás pensando en comprar el masajeador de pies mencionado arriba, esta puede ser la guinda de la torta de tu regalo: una mascarilla para la planta. Este producto es ideal para tratar los pies secos, ásperos y los talones agrietados. Contiene parafina y úrea para dar humedad y nutrientes a la piel seca.


Un regalo clásico que jamás está de más. La bata es un esencial para los días de spa además de ser el complemento perfecto para salir del baño y mantener la temperatura —y, por qué no, como la prenda oficial de la cuarentena. La bata es símbolo de comodidad, abrigo y descanso.

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