Un amigo me dijo que si él fuera más “canuto”, creería que Trump es el Anticristo. Me reí y le dije que al menos pinta de malo no le falta. Así es, el presidente Trump no cae bien, y por efecto halo, parece malo también. Si partimos por lo que prometió, y que está cumpliendo al pie de la letra (cosa poco vista en un político), que fue poner siempre y en todo lugar a los Estados Unidos primero, se entiende perfectamente el sentimiento que provoca en el resto del mundo. Si vamos por lo que representa Trump: negociador duro, que se sale con la suya troleando, arrogante, creído, etc.; llega a ser repulsivo para muchos.
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