¿Cuánto gases contaminantes emito y qué puedo hacer? Las preguntas clave de las corporaciones

Reducir los gases contaminantes que actualmente emiten las empresas es uno de los retos que deben sortear. Para esto, existen instrumentos de medición de CO2 y organizaciones que las asesoran para mitigar esas externalidades negativas. Sin embargo, las estructuras internas y las emanaciones inevitables son desafíos que aún deben afrontar.


Dentro de los conceptos de sustentabilidad y responsabilidad social empresarial (RSE), el medioambiente es una de las aristas que ha estado instalándose con fuerza dentro de las organizaciones, a partir del compromiso que adquieren con la reducción de gases contaminantes y que, desde 2013, es apoyada por el programa Huella Chile del Ministerio del Medio Ambiente. Esta busca fomentar la gestión de la cantidad de Gases de Efecto Invernadero (GEI) que las compañías emiten. Teniendo esta información, es más fácil poder mitigarlas.

Herramientas

Actualmente existen diversos mecanismos para poder medir cuánto CO2 emite una empresa. Incluso, el mismo Programa de Gestión de Carbono cuenta con una plataforma que sirve de “calculadora personal” para medir la huella de carbono.

Además de existir instrumentos para estimarla, están los inventarios de carbono, que incluyen todos los gases de efecto invernadero definidos por el Protocolo de Kioto, el acuerdo internacional que busca mitigar las emanaciones que causan el calentamiento global.

Felipe Sepúlveda, socio de Carboneutral S.A. -una de las organizaciones en nuestro país que ayuda a otras a desarrollar estrategias de sostenibilidad y programas de reducción de emisiones-, explica que después de saber cuál es la huella de carbono de una compañía “se puede gestionar reducciones internas, desarrollando programas de eficiencia energética, cambios tecnológicos que puedan ser sustituidos por otros menos contaminantes y generar actividades blandas para que quienes integren la empresa puedan contribuir”.

Por ejemplo, “utilizar climatización a una temperatura más alta de lo normal, cosa que no se desperdicie o se enfríe en exceso, reducir los viajes en avión para concretar reuniones y fomentar el uso de teleconferencias son algunas de las medidas”, cuenta Felipe.

Seguir estas recomendaciones generaría un plus para las empresas. “Aumenta la competitividad en el mercado, ya que es una herramienta de diferenciación para los consumidores conscientes de la problemática del cambio climático”, explican desde Willis Towers Watson, compañía de consultoría y seguros.

Sin embargo, pese al cálculo y las posteriores medidas de reducción, de igual forma quedan emisiones que son inevitables, y para esto están los “créditos de carbono”, que funcionan como neutralizadores de huellas. Es decir, es un derecho a emitir más en contraposición de alguien que no está emitiendo y que vende sus derechos de emisión.

Generalmente estos créditos son utilizados para financiar proyectos afines con la contribución del medio ambiente.

Dificultades y roles internos

Alex Godoy, director del Centro de Investigación en Sustentabilidad (CiSGER) de la Universidad del Desarrollo, considera que “los créditos de carbono en Chile aún no funcionan muy bien. ‘Netea’ las emisiones, no hace que reduzcan”

Además, agrega que “una de las grandes críticas es que el precio del carbono debería ir aumentando para hacerlo un incentivo”. Tal como funcionan los “carbon tax”, que es un impuesto sobre el contenido de carbono de los combustibles.

Por otro lado, explica que actualmente no existe un manual que guíe a los trabajadores de una empresa en cómo actuar para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, porque todas las compañías funcionan de distinta manera y que más bien es lo que produce la empresa con la cultura interna lo que debe estar alineado. “Si piden a los empleados no gastar tanta agua, pero ven que afuera están regando es una incoherencia”.

En cuanto a cómo a lo que contribuyen las organizaciones asesoras en estos temas, cree que “todas las empresas debieran tener un equipo estratégico dentro de su organización para mitigar la huella”, sin tener que recurrir a externos.

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