Las tecnologías que marcan tendencia en la industria de los autos eléctricos

Recarga por inducción magnética, baterías bipolares que aumentan la autonomía de los motores e interoperabilidad entre unidades, están entre los principales desarrollos que buscan darle un giro a la manera en la que se conducen estos automóviles.


Carga por inducción magnética, bipolaridad para aumentar la autonomía de las baterías e interoperabilidad de los sistemas, están entre las principales tendencias tecnológicas que se están desarrollando en la industria de vehículos eléctricos a nivel global.

Hace sólo unos días, Daimler AG anunció la inversión de US$23.000 millones para asegurar el suministro de baterías hasta el 2030. Esto, a medida de que la compañía alemana avanza hacia la electrificación de sus modelos y el desarrollo de nuevas tecnologías de movilidad.

Entre otros, esta inversión permitirá impulsar el despliegue de unas 130 variantes de híbridos y eléctricos al 2022 -en toda la línea de su división Mercedes Benz- .

En tanto, Volkswagen AG anunció a principios de este años unos planes similares.

Y es que a la hora de hablar de autos eléctricos, las baterías son fundamentales. Sin bien hoy su autonomía ronda los 300 kilómetros, este aspecto sigue siendo uno de los puntos débiles del sistema.

Para hacerse una idea, un estudio de la consultora ON World señaló que la falta de redes de carga y el radio de cobertura, son las principales dudas que tienen las personas frente a esta tecnología de movilidad.

Para brindar una solución a ese desafío, nace EMBATT-goes-FAB. Se trata de un proyecto que está desarrollando baterías bipolares a base de iones de litio, las cuales pueden alcanzar hasta 1.000 km de autonomía.

Su rasgo identificatorio respecto al resto de las baterías, radica en el tipo de construcción. A diferencia de las convencionales, los materiales activos para el cátodo y el ánodo se sujetan a un portaelectrodos común.

De esta manera, las celdas individuales de iones de litio no se empaquetan, sino que forman una sola pieza. Esto reduce su complejidad y componentes requeridos para su fabricación.

Las redes de carga inalámbrica o “witricidad”, es otra tecnología que está marcando tendencia. Se trata de una idea que nació a finales del siglo XIX de la mano de Nikola Tesla, y que hoy se está desarrollando a paso firme en la industria automotriz.

La inducción magnética es la clave de la tecnología, pues permite recargar las baterías de los vehículos sin la necesidad de establecer un contacto físico con la unidad.

Esto, por medio de un sistema de bobinas. Entre otros, esto ofrece mayor flexibilidad al momento de la operación, facilita su usabilidad y -al ser dispositivos más sencillos- mejora su protección frente al vandalismo.

Para hacerse una idea, hace unos meses Audi presentó el e-tron GT concept -que se espera entre en producción en 2020-, el cual tiene una autonomía de 400 kilómetros y puede ser cargado por medio de un sistema de inducción magnética.

La interoperabilidad entre vehículos es otra tecnología que está marcando tendencia en los eléctricos. Su funcionamiento es sencillo: mediante la nube, los vehículos pueden intercambiar información, de manera de establecer un monitoreo en tiempo real de la información del entorno y condiciones de manejo.

Por otro lado, Tesla está trabajando en la incorporación de Inteligencia Artificial (IA) a sus automóviles, lo que permitirá que estos puedan establecer canales de comunicación compleja con los humanos, y aprender de los hábitos de manejo de quienes los operan.

Bentley se baja de la carrera por los autos eléctricos

Bentley, compañía especializada en la fabricación de automóviles de lujo, anunció -por medio de una entrevista realizada por Automotive News a Adrian Hallmark, CEO de la empresa- que, por el momento, se bajarán de la carrera por la aplicación de la movilidad eléctrica. Esto, hasta que la tecnología de baterías presente una mejoría sustancial.

La autoridad de la marca de origen británico, adelantó que tampoco habrá un modelo bajo esta denominación en un futuro cercano. La razón: la autonomía de estos dispositivos no aseguran los estándares de “ultra lujo” que definen a la marca, situación que recién podría revertirse entre 2023 y 2025.

La clave está en la diferencia de tamaño de los modelos de Bentley respecto a las unidades fabricadas para el segmento por Porsche (Taycan), Audi (e-Tron) y Tesla (S).

Sin embargo, el fabricante reveló que continuará investigando para desarrollar un nuevo deportivo 100% eléctrico de cara a la década siguiente a 2030.

Según el reporte “La futura estructura de la industria del automóvil-FAST 2030”, que llevó a cabo la consultora Oliver Wyman, para ese año habrá un vehículo de este tipo cada 69 personas. En tanto, al 2040 estos aumentarán en un 95% en Europa, 114% en Estados Unidos y 358% en China.

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