Ocho años de StartUp-Chile: proyectos logran valorización de US$1.400 millones

La tasa de supervivencia de las startup llega al 54,4% y la retención en Chile es liderada por empresas argentinas (18%). La entidad está comenzando una nueva etapa con más foco en el impacto económico de los emprendimientos.


Más de 1.600 startups han sido apoyadas por el programa StartUp-Chile durante su creación (2010), logrando una tasa de supervivencia de 54,4% y una valorización de US$1.400 millones. Estos son algunos de los datos de un informe elaborado por esta entidad al cual accedió PULSO, que desglosa diferentes aspectos (hasta 2017) de este brazo de Corfo.

Del total de la valorización de los proyectos que ganaron los fondos Capital Semilla, The S Factory (TSF) y Scale, el 83% es de origen extranjero, factor que, justamente, ayudó a poner a Chile en el mapa del emprendimiento a nivel mundial, durante el primer gobierno de Piñera.

“Lo interesante es que el gobierno de Bachelet lo tomó como una política de Estado y no de gobierno, lo que ha permitido una continuidad”, comenta Sebastián Díaz, director ejecutivo de StartUp-Chile.

Con respecto a la tasa de supervivencia, el hecho de que sea más de la mitad no es menor, tomando en cuenta que a nivel global, los estudios muestran que por lo general, una o dos de cada 10 startups sobrevive.

Los países con más “retención” de los emprendimientos -dejando de lado Chile- son Argentina (18%), EE.UU. (17%), Colombia (9%) e India (9%). La retención en el último año, aumentó del 34% al 56,4%.

Justamente, esta entidad se encuentra en una nueva etapa, donde de pasar a crear una “cultura del emprendimiento”, quiere “mejorar el negocio de las startups”, según Díaz, y agrega: “Ahora nos interesa hacer foco en el impacto económico de quienes postulan a los fondos y, además, los emprendedores que lleguen a Chile. Que usen a nuestro país para escalar a otros mercados”.

Ahora bien, las bajas ventas generadas por los emprendedores que han pasado por el programa en los últimos años (ver gráfico) se debe a la teoría “Hockey Stick”, donde las startups necesitan un proceso de consolidación y maduración para empezar a vender.

Un primer gran cliente que permita aumentar sus ventas exponencialmente. Esto es lo que explica que las que pasaron por el programa en 2016 y 2017 aún tengan menores ventas, en relación a las startups de generaciones anteriores.

Capital de riesgo

A pesar de que Start-Up Chile es muy conocido internacionalmente, aún no ha logrado que despegue el mercado de capital de riesgo a nivel local. ¿Cómo mejorar esto? Según Sebastián Sichel, vicepresidente ejecutivo de Corfo, “Necesitamos un unicornio.

Hoy tenemos como un cuarto de unicornio, con lo que pasó con Cornershop. Lo que necesita nuestro ecosistema de financiamiento al riesgo son casos de éxito que simbolicen el camino a seguir a inversionistas, incentivos adecuados en el sector público (como la Corfo que apalanca financiamiento a los mercados) y una cultura de financiamiento a emprendimientos dinámicos dentro de los inversionistas en Chile”, dice Sichel.

Si estos tres factores se juntan, agrega el timonel de la Corfo, “probablemente vamos a ver en el corto plazo un desarrollo y una profundidad mucho más fuerte en los mercados de capitales de riesgo”. Al respecto, el vicepresidente de esta entidad comenta que ahora la prioridad en el corto plazo, es “desarrollar nuevos incentivos que apuesten al emprendimiento dinámico en el corto plazo”.

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