Cordyceps unilateralis: la infección por hongos parasitarios de The Last Of Us existe y es horrorosa

Cordyceps unilateralis: la infección por hongos parasitarios de The Last Of Us existe y es horrorosa

La historia de la adaptación del popular videojuego realizada por HBO presenta un mundo que se viene abajo por acción de un hongo que controla a las personas. En la vida real, solo afecta a algunos insectos, principalmente hormigas.


El estreno de The Last of Us, la serie basada en el popular videojuego de HBO Max, fue todo un éxito. La crítica la ha celebrado, los fans de los videojuegos la han elevado como una muestra de lo que este tipo de adaptaciones deben concretar siempre y, finalmente, la audiencia general respondió de gran forma a su cautivante historia.

Varios detalles en ese escenario llamaron la atención. De partida, no solo la serie trae a colación lo que ha sucedido en el mundo desde que comenzó la pandemia de COVID-19, incluyendo las restricciones de cuarentena, sino que también puso al frente los peligros que representan los hongos parasitarios en el medio ambiente.

La serie, en su primer episodio, comienza precisamente con una escena situada en la décadas de los sesentas que establece la posibilidad de que un hongo sea una amenaza mucho más mortal para la humanidad que una pandemia viral.

Lo que plantea The Last of Us

La escena inicial de la serie, ambientada en un show de televisión de 1968, presenta a un epidemiólogo llamado Neuman (interpretado por John Hannah). Este sostiene que su mayor preocupación no es una pandemia generada por un virus o una bacteria, sino que algo completamente diferente.

La humanidad ha estado en guerra contra los virus desde el principio. A veces, millones de personas mueren como en una guerra real, pero al final, siempre ganamos”, explica el científico.

En ese escenario, Neuman recalca que los hongos podrían representar una amenaza global mayor.

Los hongos parecen lo suficientemente inofensivos. Muchas especies saben lo contrario, porque hay algunos hongos que no buscan matar, sino controlar”, plantea el epidemiólogo ejemplificando la situación con los hongos de la familia Cordyceps que infectan y controlan el sistema de su víctima. “Los virus pueden enfermarnos, pero los hongos pueden alterar nuestras mentes”, recalca.

Como parte de esa introducción de la serie, otro doctor presente, llamado Schoenheiss (interpretado por Christopher Heyerdahl), explica que ese tipo de infección no afecta a los humanos, pero Neuman termina su presentación recalcando que todo podría cambiar ante una futura modificación en las temperaturas del planeta.

Lo anterior obviamente hace un guiño al cambio climático, estableciéndolo como el responsable de la evolución de los hongos para afectar a las personas como parte de la serie.

Los hongos parasitarios

Los Cordyceps son un género de hongos ascomicetos (que generan ascosporas endógenas). Básicamente son parásitos, principalmente de insectos y otros artrópodos, encontrándose en climas tropicales y selváticos de zonas como Asia. A la fecha se han detectado más de 400 especies, aunque la que es foco de The Last of Us es una en particular: la Cordyceps unilateralis.

Esta especie, como otras del género Cordyceps, es capaz de afectar la conducta del insecto huésped. Por ejemplo, el comportamiento del insecto se modifica de tal forma, que el hongo lo lleva a subir hasta lo más alto de una plata para morir. Una vez ahí, esporas brotan del cadáver para seguir el proceso de contaminación.

Todo lo anterior fue la inspiración para la escena inicial de la serie, la cual no es parte del videojuego. Asimismo, Craig Mazin, co-creador de la serie, explicó en el podcast oficial de la serie que inicialmente tuvo dos ideas para el comienzo del primer episodio.

Además del show televisivo, contemplaron una opción que involucraba una secuencia inspirada por un clip de la serie Planeta Tierra de la BBC, narrada por David Attenborough.

En ese clip, que pueden ver a continuación, se describe cómo el hongo Cordyceps toma control de una hormiga para consumirla desde dentro y llevarla hasta lo más alto de una hoja. A partir de ahí, las esporas comienzan a salir desde el cuerpo para formar una especie de tallo que emerge de la cabeza de la hormiga muerta para diseminar más esporas.

“Cuanto más numerosa se vuelve una especie”, explica Attenborough en el clip, “es más probable que sea atacada por su némesis, un hongo Cordyceps”.

Aunque no existen detalles sobre los mecanismos utilizados por el hongo para modificar el comportamiento de las hormigas, se ha establecido que inicialmente ingresan a través de la cutícula mediante actividad enzimática para consumir tejidos no vitales. Luego, el hongo se expande hasta afectar el sistema nervioso.

En un artículo del Journal of Experimental Biology se establece que el hongo “invade los músculos mandibulares, rompe la membrana que cubre las fibras musculares y obliga al músculo a contraerse con tanta fuerza que destruye los diminutos filamentos musculares que se deslizan entre sí”. Es decir, sus mandíbulas comienzan a actuar sin control del cerebro.

Volviendo a The Last of Us al finalizar, el co-director del videojuego, y co-creador de la serie, Neil Druckmann, planteó durante el año 2013 que la idea de la amenaza del videojuego involucró una investigación de los hongos Cordyceps. En ese sentido, el creativo planteó que la mutación vista en la historia surgió de la necesidad de crear un tipo de zombie que fuese memorable y eso es justamente lo que encontraron en el horror del Cordyceps unilateralis.

Comenta

Por favor, inicia sesión en La Tercera para acceder a los comentarios.