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Cuál es la cantidad óptima de horas de sueño para reducir el riesgo de demencia, según una investigación

El estudio dirigido por un equipo de la Universidad de York en Canadá también consideró factores como la actividad física y el sedentarismo. Presumen que sus hallazgos podrían contribuir a la prevención o el retraso de la demencia.

Cuál es la cantidad óptima de horas de sueño para reducir el riesgo de demencia, según una investigación. Foto: referencial.

Una investigación dirigida por un equipo de la Universidad de York en Canadá asegura haber identificado la cantidad óptima de horas de sueño para reducir el riesgo de padecer demencia en la edad adulta.

Los autores del reciente trabajo, publicado a principios de abril en la revista científica PLOS One, utilizaron datos recopilados de 69 estudios previos, con los cuales hicieron un análisis estadístico para buscar asociaciones entre los siguientes factores: actividad física, sedentarismo, duración del sueño y demencia.

De acuerdo a los investigadores, parte de la importancia de su estudio es que tales factores pueden ser controlados hasta cierto punto.

Por lo tanto, presumen que sus hallazgos podrían contribuir a la prevención o el retraso de la demencia.

Cuál es la cantidad óptima de horas de sueño para reducir el riesgo de demencia, según una investigación. Foto: referencial.

Cuál es la cantidad óptima de horas de sueño para reducir el riesgo de demencia, según el estudio

Los investigadores concluyeron que “la actividad física regular, un menor tiempo de sedentarismo y un sueño nocturno adecuado, de entre 7 y 8 horas, podrían estar asociados con un menor riesgo de demencia y son factores potencialmente modificables para su prevención o retraso”.

Dormir menos de 7 horas por noche se relacionó con un aumento del 18% en el riesgo de demencia, mientras que dormir más de 8 horas se correlacionó con un aumento del 28%.

Junto con ello, vieron que estar sentado durante periodos prolongados —más de 8 horas diarias— y la falta de actividad física —menos de 150 minutos a la semana— también se asoció con un aumento significativo en las probabilidades.

Los autores precisaron que su investigación no prueba una relación de causa y efecto. Más bien, sus resultados reflejan asociaciones entre distintos factores.

Se necesitan estudios futuros con adultos de mediana edad y un seguimiento a largo plazo que incluya cambios en los hábitos de movimiento a lo largo del tiempo para comprender mejor la relación entre la actividad física, el sedentarismo y el sueño en relación con el riesgo de demencia”, escribieron en la publicación.

Pese a que no realizaron pruebas por sí mismos y a que basaron su investigación en decenas de estudios previos, destacaron que se ha demostrado que el ejercicio, el movimiento regular y mantener hábitos de sueño saludables es clave para mantener un flujo sanguíneo activo en el cerebro, eliminar los desechos de las neuronas y proteger otras partes del cuerpo conectadas con el cerebro.

“En conjunto, un perfil de comportamiento de movimiento saludable puede promover efectos vasculares, neurotróficos y antiinflamatorios que, en conjunto, favorecen la salud cerebral y pueden retrasar la aparición o la progresión de la demencia”.

Con estos hallazgos, esperan que se desarrollen más investigaciones para descifrar con mayor detalle los vínculos entre el sueño, el ejercicio, el nivel de sedentarismo y la demencia.

Cabe recordar que si tienes dudas sobre tu salud, siempre es recomendable consultar con un especialista para evaluar tu caso particular y las mejores formas de abordarlo.

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