El ejercicio que mejora más la calidad del sueño, según un reciente estudio
Una revisión de ensayos en más de 2.500 personas reveló cuál es la rutina física más eficaz para dormir mejor y reducir los trastornos del sueño.
Un reciente análisis científico recomienda un ejercicio que se ha popularizado mucho en los últimos años para mejorar el sueño: el yoga.
De acuerdo con un metaanálisis publicado en 2025, esta disciplina sería el ejercicio más eficaz para mejorar la calidad del sueño en personas con trastornos asociados al descanso.
El yoga estaría por encima de alternativas como caminar, los entrenamientos de resistencia o el ejercicio aeróbico.
¿De qué trata el estudio?
El estudio, elaborado por investigadores de la Universidad Deportiva de Harbin, en China, revisó 30 ensayos controlados aleatorios realizados en más de una docena de países.
En esta investigación participaron más de 2.500 personas de distintas edades que presentaban problemas de sueño.
A partir de ese análisis, los científicos concluyeron que el yoga de alta intensidad practicado durante menos de 30 minutos, dos veces por semana, ofrece los mejores resultados para combatir el insomnio.
Según los datos, los participantes mostraron mejoras en la calidad del sueño en un período de entre ocho y diez semanas.
En el ranking de efectividad, después del yoga se ubicaron actividades como caminar y los ejercicios de resistencia, que también demostraron impactos positivos, aunque en menor medida.
El yoga como ejercicio para el sueño
Sin embargo, los resultados de este estudio difieren parcialmente con investigaciones anteriores.
Un metaanálisis de 2023 había concluido que el ejercicio aeróbico o de intensidad media, realizado tres veces por semana, era la estrategia más eficaz para mejorar el descanso.
Pero, incluso en ese estudio se encontraron indicios de que el yoga podría tener efectos más significativos que otras disciplinas en ciertos casos.
Una de las posibles explicaciones radica en la naturaleza del yoga, que combina actividad física con control de la respiración y concentración mental.
A diferencia de otros ejercicios, no se clasifica fácilmente como aeróbico o anaeróbico, ya que su intensidad puede variar según la técnica y el estilo practicado.
Los investigadores sugieren que el impacto del yoga en el sueño podría estar relacionado con su capacidad para regular la respiración, lo que a su vez activa el sistema nervioso parasimpático, responsable de funciones como el descanso y la digestión.
Además, algunas investigaciones apuntan a que esta práctica puede influir en los patrones de actividad de las ondas cerebrales, favoreciendo un sueño más profundo y reparador.
Pese a los resultados alentadores, los autores llaman a la cautela.
“Se debe tener precaución al interpretar los resultados de los estudios sobre trastornos del sueño, dado el número limitado de estudios incluidos y las características únicas de la población que padece estos trastornos”, explican.
En esa línea, subrayan que “se necesitan más investigaciones de alta calidad para confirmar estos hallazgos”.
También advierten que no existe una solución universal para los problemas de sueño, ya que cada organismo responde de manera distinta.
Lo último
Lo más leído
Casi nadie tiene claro qué es un modelo generativo. El resto lo leyó en La Tercera
Plan Digital + LT Beneficios$6.990 al mes SUSCRÍBETE