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3 recomendaciones para gestionar conversaciones difíciles, según especialistas

Especialistas compartieron sus sugerencias para mantener una comunicación eficiente y evitar que las tensiones aumenten antes o durante el diálogo.

3 recomendaciones para gestionar conversaciones difíciles, según especialistas. Foto: referencial.

Cuando debemos tener una conversación difícil, es usual que aparezcan ganas de postergar ese diálogo para más adelante, especialmente cuando se trata de una persona a la que se aprecia o con la que se comparte con frecuencia.

Sin embargo, evitar esas interacciones que pueden ser incómodas podría llevar a que la situación sea más compleja posteriormente y a que, por lo tanto, los asuntos en cuestión sean aún más dificultosos de abordar.

Según distintos especialistas, seguir una serie de pasos claros puede ayudar a que las conversaciones difíciles sean menos intimidantes.

En recientes entrevistas con el New York Times, expertos compartieron tres recomendaciones generales sobre este tópico.

3 recomendaciones para gestionar conversaciones difíciles, según especialistas. Foto: referencial.

1. Elegir el momento y el lugar adecuado

El profesor de comunicación de la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign, John Caughlin, comentó al citado periódico que elegir el momento y el lugar adecuado es fundamental.

Sugirió tener la conversación en un ambiente privado, cuando las posibles tensiones entre ambos sean menores.

El profesor de la Escuela de Negocios de Stanford y autor del libro Piensa rápido, habla mejor (Ediciones Península, 2026), Matt Abrahams, dijo que lo ideal es tener el diálogo en persona, ya que así se pueden “leer pistas e indicios” que no se podrían percibir, por ejemplo, a través de una llamada telefónica.

Junto con ello, agregó, dedicar tiempo para juntarse con esa persona sugiere que la conversación es importante.

El especialista en comunicación efectiva y autor del libro Discute menos, habla más (CONECTA, 2025), Jefferson Fischer, afirmó que, si es posible, es recomendable tener la conversación en exteriores.

Detalló que, por ejemplo, si están sentados en una banca en un parque, uno junto al otro, no están obligados a mirarse fijamente a los ojos en todo momento, lo que puede ser complejo para algunas personas.

Junto con ello, dijo, si la situación se torna intensa, pueden hacer una pausa para ver a su alrededor y tratar de relajarse, para luego retomar la conversación.

3 recomendaciones para gestionar conversaciones difíciles, según especialistas. Foto: referencial.

2. Transmitir previamente que será una conversación importante

Fisher dijo que, al momento de agendar el encuentro, es recomendable utilizar lo que describió como una “frase de advertencia”.

La idea es transmitirle a la otra persona, de manera neutra, que la conversación que quieres tener es importante.

Por ejemplo, puedes decir, según el especialista: “Oye, me gustaría decirte algo que no te he dicho” o “me gustaría que conversemos sobre algo en lo que no he dejado de pensar”.

Asimismo, se puede utilizar una frase que invite a la colaboración, como por ejemplo: “Necesito tu ayuda con algo que me preocupa”.

Este último tipo de frases, dijo Fischer, pueden ayudar a evitar que la otra persona se sienta a la defensiva.

Luego, para evitar que la otra persona quede en un estado de incertidumbre, se puede entregar un breve adelanto sobre el tema que quieres tratar, agregó el autor de Discute menos, habla más.

3 recomendaciones para gestionar conversaciones difíciles, según especialistas. Foto: referencial.

3. Mantener la calma y un mensaje claro

Es normal que antes de tener una conversación difícil aumenten los nervios y se perciba una sensación de incomodidad. Sin embargo, dijeron los expertos, es importante mantener la calma y un mensaje establecido sobre lo que se quiere comunicar.

Para organizar las ideas, Abrahams sugirió establecer un objetivo de tres partes, el cual puedes escribir previamente en tus notas personales si aquello te resulta útil.

Se trata de definir: lo que quieres que la otra persona sepa, lo que te gustaría que sintiera y lo que quieres que haga.

En caso de que las tensiones en el diálogo se intensifiquen, recomendó usar el parafraseo “como herramienta para mantener el rumbo”.

Consiste en repetir con tus propias palabras lo que dice la otra persona, para que así sea consciente de que la estás escuchando.

Abrahams recalcó que aquello no se traduce en que estés de acuerdo con su postura, sino que más bien, en transmitirle que la has estado escuchando a lo largo de la conversación.

Tras lo anterior, puedes volver a punto, sugirió el autor de Piensa rápido, habla mejor.

Después de que haya terminado la conversación, dijo Abrahams, “puedes decir: ‘Te agradezco mucho que hayas estado dispuesto a hablar este tema conmigo’”.

Si llegaron a un acuerdo o solución, recomendó hacer un resumen claro y breve para que ambos tengan en consideración.

Por otro lado, si no se llegó a un consenso, “puedes decir: ‘Espero que sepas que realmente quiero solucionar esto contigo’” y plantear la posibilidad de que vuelvan a abordar el tema más adelante.

En este sentido, Abrahams enfatizó: “La mayoría de nuestras interacciones no se resuelven de una sola vez”.

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