Por qué los niños deben retomar sus hábitos de sueño tras vuelta a clases, según expertos

Por qué los niños deben retomar sus hábitos de sueño tras vuelta a clases, según expertos. Foto referencial.

Dos académicos de la PUCV entregaron recomendaciones para que niños y adolescentes vuelvan a sus hábitos de sueño en el regreso a las aulas.


Desde que inician las vacaciones de invierno es común que los escolares modifiquen sus rutinas diarias, pues suelen pasar más tiempo frente a los dispositivos móviles y cambian sus horarios de sueño.

Según cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS), los niños entre 3 y 5 años tienen que dormir de 10 a 13 horas, los niños de 6 a 12 años deben conciliar el sueño de 9 a 12 horas, mientras que los de 13 a 18 años, 7 horas o más.

Como esta semana muchos estudiantes del país regresaron a las aulas para iniciar su segundo semestre escolar, tras el término de las vacaciones de invierno, es crucial que se retomen los hábitos de sueño que se tenían antes del periodo de descanso.

La razón por la que los niños deben retomar hábitos de sueño en regreso a clases

De acuerdo a expertos, el sueño influye en muchos procesos cognitivos, y por lo mismo, es esencial que los niños tengan buenos hábitos en esa materia.

“La importancia del sueño en la actualidad, su higiene y cuidado, está asociado directamente al desarrollo del niño y la niña. Éste influye en los procesos de memoria, aprendizaje, estados de ánimo y comportamiento, en las respuestas inmunológicas, procesos metabólicos, nivel hormonal adecuado, digestión y muchas otras funciones fisiológicas”, explica Jacqueline Páez, académica de la Escuela de Educación Física de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso y directora del grupo de investigación de Educación Física, Desarrollo, Aprendizaje y Conducta (Efidac).

Juan Hurtado, académico de Educación Física en la misma casa de estudios, complementa que “mientras estamos tranquilamente durmiendo, nuestro cerebro está muy ocupado procesando toda la información obtenida a lo largo del día”.

“Esta información será más efectiva después de una buena noche de sueño. Así el sueño juega un papel fundamental en el adecuado desarrollo del cerebro en crecimiento e importantes procesos de plasticidad cerebral que ocurren durante este periodo”, añade.

En época de vacaciones, los niños suelen cambiar sus hábitos de sueño y pasan más tiempo frente a los dispositivos electrónicos.

Los efectos de la falta de sueño

De acuerdo a Páez, la falta de sueño podría causar dificultades en “el rendimiento escolar, la atención, la memoria, las funciones ejecutivas, así como también impacta en la capacidad de codificar, almacenar y recuperar información”. También se ha asociado a afecciones como ansiedad, estrés, diabetes y enfermedades cardiovasculares.

“La evidencia indica que a nivel mundial, durante la pandemia, los trastornos del sueño en niños y adolescentes aumentó en 34%, siendo este grupo el más afectado, principalmente por el impacto de las restricciones sufridas”, argumenta.

Lo importante es respetar los ciclos circadianos de cada uno, los que “están sincronizados con los patrones ambientales de la luz y oscuridad, durante la noche se comienza a secretar melatonina donde se promueve al descanso y a disponernos al ciclo de sueño”, dice Páez.

Los dos académicos de la PUCV reiteran en que hay varios pasos a seguir para que los más pequeños del hogar retomen sus hábitos de sueño en este retorno a clases. Algunas de esas medidas son limitar el uso de dispositivos electrónicos y televisión en las horas más cercanas al descanso, disminuir el uso de videojuegos que podrían poner al organismo en situaciones estresantes y hacer actividad física al aire libre, pero no en las horas previas al descanso.

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