Donación de órganos en Chile: cuando una decisión cambia vidas
La tasa de donación de órganos en Chile sigue siendo muy baja. Historias como la de Camila Delpiano reflejan el impacto que puede tener una decisión en la vida de quienes esperan un trasplante.
Camila Delpiano (37) logró un récord mundial al convertirse en la primera mujer con un doble trasplante pulmonar en cruzar la meta de los 42 km de la Maratón de Santiago 2025. Esto fue posible gracias a una donación de órganos que le permitió cambiar el rumbo de su historia.
A los 20 años le diagnosticaron fibrosis quística, una enfermedad hereditaria y potencialmente mortal, que en la mayoría de los pacientes, se detecta en la niñez. Por esto, Camila llevó una vida en completa normalidad hasta el 2023, cuando los médicos le advirtieron que su condición solo tenía dos desenlaces: “esto termina en muerte o una solución sería un trasplante pulmonar”.
A pesar de que, al comienzo, la joven pasó por un periodo de negación, luego notó cómo su cuerpo se fue debilitando con la enfermedad. “Dije: no, yo llego hasta acá. No quiero extender más este sufrimiento, porque para mí eso era un trasplante”, recuerda.
La falta de información respecto a la donación de órganos sigue siendo un problema latente en Chile. Hace más de diez años se creó la Fundación Cambiemos la Historia, con el objetivo de generar conciencia, educar y sensibilizar sobre la importancia de la donación.
¿Quiénes pueden ser donantes? ¿Qué requisitos se necesitan? ¿Cómo es el sistema en Chile y cómo se ingresa a la lista de espera? Estas son algunas de las preguntas que persisten entre la población y que, muchas veces, no forman parte de nuestras conversaciones hasta que enfrentamos la necesidad de un trasplante.
Para Álvaro Becerra, presidente y fundador de Cambiemos la Historia, la conservación previa con la familia es clave. “Cuando las familias hablan del tema, el proceso de donación avanza de manera automática”, explica.
La Ley N° 19.451 establece que toda persona mayor de 18 años será considerada donante de órganos una vez fallecida. Sin embargo, según cifras del Ministerio de Salud, en 2025 hubo solo 10 donantes fallecidos por millón de habitantes, mientras más de dos mil personas se encuentran en lista de espera.
“A pesar de lo que indica la ley, el 50% de las familias hoy se opone a la donación, y en muchos casos tiene que ver con la falta de conversación previa. El problema es que la decisión está muy ligada a la voluntad de la familia”, señala Becerra.
Debido a las bajas cifras de donación, los pacientes que necesitan un órgano para vivir deben esperar un largo periodo, mientras su enfermedad continúa deteriorando su salud.
“Hay tanta carencia de órganos, que los pacientes que se están trasplantando están actualmente en una situación de gravedad o llevan años de espera (…) no solamente el paciente no puede llegar al trasplante, sino que además está llegando un poquito más tarde y tienen más riesgo”, explica el Dr. Erwin Buckel, cirujano especialista en cirugía digestiva, hepatobiliar y trasplante de la Clínica Las Condes.
Por eso, junto a otros voluntarios de la fundación, han trabajado para instalar este tema en las mesas chilenas, promoviendo que la conversación sobre la donación se dé de forma preventiva y no solo cuando una familia se enfrenta de cerca a la situación.
“Si creamos un sistema que sea seguro, vamos a tener la certeza de que tienes la posibilidad de ser trasplantado y a su vez, nosotros nos vamos a comprometer a donar nuestros órganos. Esto es un acto humanitario que busca salvar vidas”, reflexiona el presidente de la fundación.
Una segunda oportunidad de vida
Camila Delpiano nunca había sido deportista. De hecho, señala que antes no le gustaba hacer ejercicio: “era una tortura”, dice entre risas. Sin embargo, mientras estaba hospitalizada y en lista de espera para un trasplante, prometió participar de una corrida de la Maratón de Santiago, después de ver información sobre la actividad en televisión.
Fue de a poco. Primero corrió en el patio de su casa, luego tres km, después 10 y finalmente los 42 km de la Maratón de Santiago 2025.
“Tenía claro que la más rápida no soy, probablemente iba a llegar de las últimas. Pero para mí era irrelevante comparado a lo que significaba que yo, primera mujer en el mundo con un doble trasplante de pulmón corriera 42 km”, afirma la deportista nacional.
“Para mí el trasplante fue una segunda temporada. Cuando caí en coma, desperté y me dijeron te vas a morir si no hay trasplante, esa fue mi primera temporada, y con el trasplante vino la segunda, una que escribo día a día”, concluye.