Opciones para mejorar las pensiones




EL DESCONTENTO con las pensiones se refiere a las pensiones de hoy, no a las que se inician en 30 años más. El financiamiento para aliviar eso debe venir de recursos contemporáneos. Se descarta elevar la deuda pública neta, porque violaría la meta para el balance fiscal.

Los impuestos netos contemporáneos pueden ser generales (IVA, renta, combustibles, cortes en el gasto en educación, salud, etc.), o una cotización de cargo del empleador que se destine a "fondos comunes", que es un impuesto sobre el empleo con seguridad social.

Ambos expanden el reparto, aunque pese a quienes promueven usar rentas generales. Son igualmente vulnerables a la caída en la fecundidad. El número de chilenos de entre 20 y 64 años empezará a caer dentro de 10 años. Habrá menos trabajadores que pagan impuestos o cotizaciones y más personas mayores que apoyar. Por otro lado, la competencia política impulsa y la experiencia confirma que el tamaño de cualquier beneficio no se desviará mucho de su valor inicial como proporción del salario promedio. Dado eso, la carga inicial de alivios financiados por reparto se multiplicará por 2,7 entre 2015 y 2054-74.

Todos los impuestos crean ineficiencia. Es incorrecto creer que ajustar el tesoro público es siempre más eficiente que gravar los empleos con seguridad social. Arenas elevó el impuesto corporativo y atascó el crecimiento. La mezcla menos mala podría incluir desviar 1% de los sueldos hacia fondos comunes, como propuso la mayoría del grupo "Mejores Pensiones", convocado en ClapesUC.

Hay dos enfoques para responder al descontento con las pensiones de hoy: uno, crear un nuevo subsidio permanente y casi universal para los ya pensionados ("casi" porque excluye al decil más rico). Dos, crear beneficios para sectores de personas mayores que sufren de modo objetivo.

La propuesta global A (mayoritaria) de la Comisión Presidencial propuso un subsidio casi universal generoso. Estimé su costo en el equivalente a 2,3 puntos de cotización. La comisión de la CPC propuso elevar la Pensión Básica de hoy en 15% y elevar la Pensión Máxima con Aporte Previsional Solidario en 17% y estimó el costo en 0,6 puntos de cotización. Pero la contracción de la fecundidad multiplicará ambas cargas. Para 2054-74, la propuesta global A agotaría más que los cinco puntos de nueva cotización, dejando a los futuros trabajadores sin recursos para mejorar su propia pensión.

Ambas propuestas serían regresivas entre generaciones, pues perjudicarían en términos netos a los niños y personas menores de 40 años, siendo que su nivel de vida ya es hoy menor que entre los mayores, decil por decil. La propuesta CPC evita ser regresiva al interior de cada generación, al revés de la global A, pero eso mismo le impide apoyar a la clase media. El enfoque uno no da salida.

El segundo enfoque, recomendado por el grupo "Mejores Pensiones", es crear beneficios para "bolsones" de personas mayores que sufrieron una falencia específica de la política de pensiones. Un ejemplo son las bajas pensiones de retiro programado para quienes hoy superan los 80 años. Esto es promisorio porque los recursos van a casos objetivamente meritorios, incluso de clase media. Y en algunos programas, el costo disminuye en el tiempo, como ocurre en el nuevo retiro programado que ese grupo estudia (este atributo no se da en las propuestas de estatizar las pensiones post 85 años de edad). Sumando otros programas, el segundo enfoque podría apoyar a la mitad de las personas mayores. Ese es el camino para 2018.

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