¿Pausar los SLEP?
SEÑOR DIRECTOR:
La posibilidad de pausar la implementación de los SLEP refleja las dificultades que ha enfrentado el proceso de desmunicipalización. Sin embargo, más allá de los problemas de implementación, convendría preguntarse qué efectos podría tener una detención prolongada sobre la gobernanza futura de la educación pública chilena.
Durante años, uno de los principales diagnósticos del sistema escolar fue precisamente su fragmentación: sostenedores con capacidades desiguales, escasa articulación territorial y débiles mecanismos de coordinación. La creación de los SLEP buscó responder, al menos parcialmente, a ese problema estructural. Por ello, una eventual pausa no solo tendría consecuencias administrativas, sino también institucionales, al reinstalar incertidumbre respecto del rumbo del sistema público.
Ello no implica desconocer las dificultades observadas ni asumir que el modelo no requiere ajustes. La discusión sobre capacidades de gestión, financiamiento y gradualidad sigue siendo clave. Sin embargo, el debate de fondo probablemente debiera centrarse menos en detener o continuar el proceso, y más en cómo fortalecer la educación pública en el largo plazo. Después de todo, los sistemas educativos requieren estabilidad y coherencia para consolidarse. La pregunta, entonces, quizás no sea solo si los SLEP deben continuar, sino bajo qué condiciones se sostiene un sistema público capaz de proyectarse más allá de las contingencias de corto plazo.
Armando Rojas Jara
Académico Educación UDD
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