Juan Diego Flórez, tenor peruano: "Crecí escuchando a Violeta Parra"

JUAN DIEGO LOPEZ0595 (1)

Figura de la lírica en el mundo, se presenta hoy en el Movistar Arena, con un repertorio clásico y popular.


Era un contexto completamente distinto. En octubre de 2010, el Municipal presentaba a Juan Diego Flórez (Lima, 1973) en su gala de reapertura tras las reparaciones a raíz del terremoto de ese año. Esa vez los asistentes pagaron altos precios para ver el debut en Chile de quien para muchos es el mejor tenor lírico y belcantista del mundo.

Ocho años después, el cantante peruano aún lidera la escena lírica mundial y su regreso, que se materializa hoy en el Movistar Arena, será ante un público masivo que retiró entradas gratuitas, lo que fue posible gracias a la Ley de Donaciones Culturales y el auspicio del Banco Santander.

Se espera que cerca de 10 mil personas lleguen al coliseo del Parque O'Higgins para verlo acompañado de la Orquesta Ciudad de Santiago, conjunto formado para esta ocasión, bajo la dirección del español Hugo Carrío.

"Para mí hay tres tipos de recitales: los conciertos con piano, luego con orquesta, en teatros, y los eventos masivos", comenta Flórez, "los tres los amo, y por supuesto cada uno requiere un manejo distinto de la voz". Añade que en una arena el repertorio debe ser ad hoc por llegar a públicos amplios: "Cantaré arias populares de óperas, como "La donna è mobile" de Rigoletto, "Una furtiva lágrima" de Elixir de Amor, además de canciones populares del continente, que grabé en mi disco Bésame mucho".

En aquel trabajo, integró "Si vas para Chile", que por supuesto, cantará esta noche. "Amo mucho Chile y su música", dice. "Mi madre y mi padre cantaban canciones como esa, como "Chile lindo", "Yo vendo unos ojos negros", y crecí escuchando también a Violeta Parra". Y añade que en el ámbito clásico conoce "unas piezas muy lindas de Pedro Humberto Allende, que me gustaría cantar en algún momento". También siente admiración por el tenor chileno Ramón Vinay, "una de las voces más bellas que ha tenido la ópera".

-En el último tiempo ha diversificado su repertorio, tanto previo como posterior al bel canto, ¿qué le parece la ópera moderna o actual?

La ópera moderna me encanta. Es una oportunidad para innovar, y llegar a otros públicos. Por ejemplo, creo que Lulú es una obra extraordinaria. Es algo que debo explorar de a poco. Ya hice una ópera de Nino Rota, y en 2021 o 2022 estrenaré una escribirá para mí el compositor inglés Iain Bell, sobre Charles Chaplin. ¡Y conmigo como Chaplin! (risas).

-Existe debate en el mundo sobre si la ópera está en crisis. Algunos afirman que los públicos están disminuyendo, y otros aseguran que está más viva que nunca. ¿Cómo lo ve Ud.?

Yo creo que hay algo de cierto en las dos posturas. Hay muchísimos cantantes jóvenes en todo el mundo, ¡Y con niveles altos! Pero a la vez el público, dependiendo la ciudad, se ve envejecido. Yo veo muchas cabezas blancas cuando canto. Si ellos representan un 70% del público, digamos, ¿qué va a pasar cuando no estén? Ese será un problema, pero yo creo que se producirá un vacío que después volverá a llenarse. Y eso porque la experiencia de la ópera es muy pura, es natural, se canta sin micrófonos, y el público oye a los instrumentos directamente.

Comenta