Los diálogos perdidos de Nicanor Parra: "Yo no quiero ser un payaso, me interesa también hacer pensar a la gente"

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Foto: Archivo Nicanor Parra.

Una docena de casetes, con conversaciones grabadas en 1987, entre el antipoeta y el académico René de Costa, estuvieron guardadas durante dos décadas en la U. de Chicago. Las transcripciones se publicaron en una edición limitada recién en 2016. Ahora, cuando se cumplen 105 años desde su natalicio, recordamos la voz de Parra.


En octubre de 1987 el profesor René de Costa fue a buscar al aeropuerto a Nicanor Parra. Era su invitado estelar. Por entonces el académico norteamericano dirigía el Centro de Estudios Latinoamericanos, de la Universidad de Chicago, Estados Unidos. Pero René de Costa reparó en que el autor de los Artefactos no llevaba equipaje. "Así es más fácil viajar", dijo Parra, quien se instaló en un hotel del barrio de la universidad.

Cerca de un mes estuvo el antipoeta, nacido el 5 de septiembre de 1914, en EEUU. Así fue como Parra, entonces de 73 años, asistió al seminario que impartía De Costa sobre su obra. También visitaron por las noches clubes de jazz y de blues. Además, el profesor preparaba una edición crítica de Poemas y antipoemas, encargado por la prestigiosa editorial Visor de España, que apareció en 1988.

Durante varios días desayunaron juntos, René de Costa y Nicanor Parra. Ahí se efectuaron algunas grabaciones de sus conversaciones. Pero sobre todo con los alumnos de la Universidad de Chicago. El autor de Versos de salón habla de todo: de sus inicios literarios, de amistades, de budismo, del libro perdido que luego se publicó, Temporal (2014), y sobre Pablo Neruda, Rodrigo Lira, Allen Ginsberg y mucho más.

Eran 12 casetes que el poeta Adán Méndez, amigo de Parra, logró recuperar en 2006, desde la U. de Chicago. El trabajo de transcripción de las cintas los realizó Eduardo Piola. Luego, con la edición de Andrés Braithwaite, en la dirección de Rosario Garrido, los diálogos perdidos de Parra recién se publicaron una década después. El libro se llamó Conversaciones con Parra, Chicago 1987 y fue publicado en una edición limitada, y sin comercialización, por Banco Estado, en 2016. "El próximo año seguramente haremos una edición popular con las conversaciones", cuenta Adán Méndez a cargo de Ediciones Tácitas.

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Nicanor Parra. Foto: Archivo La Tercera.[/caption]

Acá, una selección de la voz de Parra, quien falleció en enero de 2018, a los 103 años.

La antipoesía

"La antipoesía no es un invento de nadie, en realidad; el propio Homero ya tiene su antipoeta. Homero, tal vez, es un poeta del yin o el yang, pero Arquíloco viene simultáneamente del yin y el yang. Quevedo también, por cierto, es simultáneamente poeta y antipoeta. Lo que pasa es que yo apoyo esta palabra, en cierta forma, y llamo la atención sobre un hecho que viene ocurriendo en la historia de la poesía desde que el mundo es mundo: hay ciertas formas de la poesía, las formas poéticas nacen, crecen y mueren".

País de columnistas

"Debo decir que los escritores que me interesan más en este momento en Chile no son los poetas ni los novelistas, sino los periodistas. Los columnistas. Yo prefiero leer una columna de Pablo Huneeus antes que leer un poema de cualquier poeta. Lo digo porque no hay ninguno aquí presente (risas). En una época se dijo que Chile era un país de historiadores. Después se dijo que Chile era un país de gramáticos. Después, un país de poetas cuando aparecieron Neruda, Huidobro, Mistral. Ahora desaparecieron ellos y hay que decir que Chile es un país de columnistas".

Quebrantahuesos

"(Ignacio) Valente dice que lo más importante que ha ocurrido en toda la historia de la poesía chilena es el Quebrantahuesos. El Quebrantahuesos es prácticamente un cadáver exquisito. Pero hecho a la chilena, un anticadáver exquisito, porque en el cadáver exquisito se perseguían efectos estéticos. Nosotros perseguíamos —por lo menos yo perseguía— efectos de grueso calibre, explosiones, así, nucleares".

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Parra y un ejemplar de Obra gruesa. Foto: Archivo La Tercera.[/caption]

El crítico Valente

"Valente fue el tipo que me puso luz verde definitivamente. Antes de Valente, yo fui un poeta joven de éxito por los Antipoemas, pero nadie se atrevía a hacer las comparaciones con Pablo Neruda, porque Neruda era dios".

Sobre Rodrigo Lira

"Yo me vine no sé por qué, con un poema de uno de los mejores poetas de esta época, Rodrigo Lira, que se suicidó. ¿Tú lo ubicas? Es un poeta que se suicidó de 32 años. Rodrigo Lira me parece muy importante, porque él toma, yo diría, el camino de Pablo de Rokha y también la actitud de De Rokha, la conducta de De Rokha, así como de agresividad total para todo el mundo".

Tesis baudeleriana

"No se trata de escandalizar, sino que al revés, se trata exactamente de todo lo contrario. Recordemos cuál era la tesis baudeleriana. ¿Para qué se escribe poesía? ¿Para qué se hace poesía? ¿Para escandalizar al lector? ¿Para dividirlo, para pulverizarlo? No, al revés: para integrarlo. La alquimia verbal tiene esa finalidad".

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Junto a Ginsberg. Foto: Archivo Nicanor Parra.[/caption]

Budismo y Ginsberg

"Tiempo atrás Allen Ginsberg me dijo cuál era la lección básica del budismo. El budismo que trata de resolver también un problema central, como suprimir el dolor. Lo que me dijo Ginsberg es que la primera lección es que no hay que identificarse con lo que ocurre en la pantalla de la conciencia; si uno se identifica con sus propios pensamientos, con los pensamientos que surgen, con las imágenes que aparecen en la pantalla de la conciencia, está perdido".

Trabajos prácticos

"Tengo una duda muy general, porque lo que ordinariamente se hace al revés: a partir de la ecuación de Einstein se deduce la de Newton como caso particular de la ecuación de Einstein. En cambio, lo que yo hago es al revés y eso me tiene un poco preocupado: doy por aceptada la ecuación de Newton para bajas velocidades y enseguida simplemente miro esta ecuación con las gafas de Lorentz y obtengo inmediatamente la ecuación de Einstein".

Los contrarios

"A mí me parecía que había que alternar la alegría con la tristeza. Desde muy temprano comprendí que uno está hecho de opuestos, o que vivimos en el valle de los opuestos, para decir las cosas en términos taoístas. Y que no podemos, simplemente, poner atención a un solo aspecto, a una sola de las componendas, sino que también hay que trabajar con el otro lado de la luna. (…) Yo no quiero ser simplemente un payaso, es decir, hacer reír no más. Me interesa también hacer pensar a la gente, hacerla sentir".

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