Personal Estéreo: Bianca Casady de CocoRosie

bianca-casady-cocorosie

Las hermanas Bianca y Sierra Casady llevan más de quince años haciendo música desde su debut La maison de mon rêve, editado en 2004. Un disco que sorprendió con sus sonidos caseros, loops, artefactos varios y una suerte de trip hop onírico, donde abrieron las puertas de su mundo único. Acaban de lanzar Put the shine on, su séptima placa, la cual marca un retorno a su versión maximalista tras el sobrio e íntimo Heartache City (2015). En el Personal Estéreo de esta semana -aunque reconoce no escuchar mucha música- Bianca se dio el tiempo de compartir algunos de sus favoritos y dar detalles de su nuevo trabajo.



No es secreto que Francia ha endurecido las penas para quienes violen la cuarentena, como medida de contención del avance del COVID-19 en el país. Bianca Casady de CocoRosie se encuentra precisamente ahí, desde donde habla al teléfono para este Personal Estéreo. "Estoy en el campo, así que no siento la presión de cómo está la situación en la ciudad", me cuenta. La gira de promoción de Put the shine on, su séptima placa, deberá esperar. El disco marca un retorno a la versión maximalista del dúo que tiene junto a su hermana Sierra, tras el sobrio e íntimo Heartache City (2015), que las trajo a Chile por segunda vez ese mismo año tras su pasada de 2013. "Espero que puedan regresar apenas esta situación se acabe…algún día", le digo. "Sí…algún día", se ríe. Todo es incierto.

En el año 2017, a mitad de camino entre Heartache City y la pandemia del coronavirus, CocoRosie presentó junto a ANOHNI un single combativo llamado "Smoke 'em out", justo tras las elecciones presidenciales de Estados Unidos que terminaron con Donald Trump en la Casa Blanca. Tres años después de eso, han revisitado aquella canción y la incluyeron en su flamante álbum bajo un nuevo título: "Burning down the house". Nada tiene que ver con los Talking Heads, por cierto. Lo más probable es que la casa que esté quemándose sea la ubicada en 1600 Pennsylvania Ave, Washington.

"A veces, cuando lanzas un single, se siente como que se pierde un poco. Como que necesita pertenecer a algún lugar. Esa es la razón por la que lo incluimos en el disco. Se siente como que le estamos dando una casa dentro de todo el resto del trabajo que estábamos desarrollando. Pero no sé cómo encaja la canción con el resto, realmente no lo sé. Disfrutamos trabajar con Dave Sitek nuevamente, hemos hecho algunas cosas con él un par de veces estos años", dice respecto al miembro de TV on the Radio que colaboró con ellas en esta nueva versión.

Le pregunto por qué tipo de experiencias gatillaron el material del disco y si tiene alguna canción favorita. "No tengo una canción favorita del disco. No me gusta mucho pensar en el por qué (de las canciones), definitivamente no son todas sobre una única experiencia en particular, pero ciertas experiencias aparecen en más de un lugar en el álbum. Hay imágenes que vuelven, ciertas experiencias que retornan en canciones distintas. Pero lo de las experiencias es algo que simplemente va sucediendo, porque muchas canciones comenzaron con la batería, sin tener idea de cuál iba a ser su temática. En la mayoría de este disco me sentaba con mi máquina de escribir cuando algo de la música ya estaba lista y comenzaba a escribir desde ahí".

-Recientemente hiciste un ejercicio en tu Instagram, donde escribías una serie de sentencias que comenzaban con la palabra "muerte" y luego las ibas completando. ¿Es el mismo proceso para escribir las letras? ¿Algo automático, como un flujo de ideas?

-No diría que es algo tan suelto. Puede serlo, pero este disco tenía otro tipo de foco. Estábamos tratando de contar historias, incluso cuando no sabíamos cuál era la historia en un comienzo. Así que, si lo comparas a nuestro disco anterior (Heartache City), esas letras eran bien caprichosas y bien indefinidas. Acá, al menos meditamos un poco sobre una suerte de historia.

-¿Son las historias en general algo importante para ti? ¿Mitologías, cuentos, historias de terror, libros?

-Las historias que existen no importan realmente. También, personalmente, para mí, no me interesa mucho eso de que tengan un comienzo / desarrollo / final. Mi hermana (Sierra) está más preocupada de eso, somos muy, muy distintas. Yo tiendo a no ser lineal y me interesa así como un predicamento y me quedo ahí por tiempo largo. Ella me presiona harto, incluso si trato de hacer más la escritura, ella está presionando y empujando siempre.

-¿Las canciones parten con un sonido que te gusta o una melodía?

-Con ambas cosas, muchas partieron con las baterías, y a lo que me refiero con las baterías es cualquier cosa que arme un patrón rítmico, como cuando usamos la máquina de escribir para eso. Las baterías tienen su propio lenguaje híbrido en este disco, entre los elementos electrónicos y las cosas tocadas en vivo y los objetos que usamos. Es un comienzo muy poco intelectual, pero cuando lo escuchas te estimula y ahí empezamos a añadir algo de melodía y luego escribimos las letras. Trabajamos mucho de esta forma acá.

-Es como que actualizaran el sonido que tienen pero sin perder la identidad

-Es agradable que digas eso. Es realmente solo que yo y mi hermana, casi de forma exclusiva, generamos el material y supongo que tiene esa especificidad por eso mismo. También trabajamos con el mismo ingeniero por muchos años ya, Nicolás Kalwill de Argentina. Así que hemos desarrollado un lenguaje específico con él y ciertas formas de trabajar que nos permiten ser realmente creativas y podemos hacer referencia a nuestro propio repertorio de métodos porque los hemos recolectado y construido juntos.

Ángeles terribles

El recién salido Put the shine on, además de ser denso y oscuro, sorprende por el uso de un elemento que genera tensión: guitarras distorsionadas. "El disco justo antes de este fue mucho más simple, estábamos un poco restringidas, teníamos solo una pista de batería, otra de piano y un par de vocales. En este no tuvimos ninguna restricción. Acá estábamos en mejor forma por haberlas tenido antes. Nos tomó un tiempo volver a eso después del tercer o cuarto disco, donde fuimos realmente lejos en términos de la cantidad de pistas involucradas en cada canción".

-Sorprenden las guitarras con distorsión.

-Sí, eso había sido territorio prohibido para nosotras. Así que es como…no es como que sea un placer culpable, es peor que eso, eran algo realmente prohibido (risas).

-Y, esas restricciones de las que me hablaste en el caso de Heartache City respecto a la paleta de sonidos, ¿fueron impuestas por ti?

-Sí (risas), definitivamente nos las impusimos nosotras e hicimos una suerte de trato, de que haríamos básicamente un disco a cuatro pistas nuevamente, aunque no fuera hecho en cinta. Y rompimos esa regla un par de veces, pero fue mucho más limitado que el disco anterior a ese (Tales of a GrassWidow, 2013) y eso nos permitió mucho enfocarnos y también completar el disco en muy poco tiempo. Porque solemos permitirnos a nosotras mismas perdernos mucho cuando creamos canciones y ahora este último disco se tardó muchos años por esa misma libertad y el disfrutar hacerlo, aunque a veces puedes perderte con las canciones y puede tardar un poco que adopten su forma real.

-La portada del disco anterior era bien lúdica y colorida, esta vez es bien nebulosa tal como el sonido, que es más denso y oscuro. Claramente el opuesto del minimalismo anterior.

-Sí, creo que estábamos listas para consentirnos en un estudio nuevamente, fuimos a un estudio del que nos enamoramos, uno que estaba en Texas, en la frontera con México, The Ranch, y todo fue genial ahí. Mucho del disco lo grabamos ahí. Íbamos por un máximo de dos semanas o tres, sesiones así. Muchas experiencias de vida nos pasaron mientras trabajamos en el disco, no fue algo concentrado. Fueron períodos concentrados de trabajo y el tiempo que pasaba entremedio.

-Siempre han tratado de incluir historias familiares o recuerdos en las letras y en las canciones, pero esta vez mientras grababan el álbum la madre de ustedes falleció. ¿Eso cambió todo el proceso al estar componiendo?

-Toda la experiencia fue muy íntima. Nuestra madre (Christina Chalmers) era una artista y ella quería de verdad que nosotras continuáramos nuestro trabajo mientras ella moría, ella quería estar rodeada de la energía de las cosas que continúan, así que seguimos trabajando. Escribimos letras para una canción juntas, la invitamos al estudio también y ella vino y cantó en "Ruby Red" y escribió en las últimas semanas de su vida. El evento de su muerte fue algo grande y que empapó mucho del disco. Su voz es algo parecida a la de mi hermana, pero si escuchas con atención es posible notar la diferencia. Ella ha cantado antes con nosotras y la gente asume siempre que es mi hermana. En esa misma canción ("Ruby Red") utilizamos una grabación de mi abuelo, una que ella nos dio ya al fin de su vida y era una grabación de él al teléfono cantando una canción tradicional sureña.

-Estaba pensando en que me dijiste que estabas ahora mismo en el campo, en Francia, lejos de la ciudad. Pensaba que tal vez viajar rumbo a estas historias familiares es una forma también de escapar del ruido, de las redes sociales, de las noticias falsas y la paranoia. ¿Crees que necesitamos buscar más en nuestras propias historias?

-Sí, creo que necesitamos estar atentos a cuánto consumimos para dejar espacio para nuestro mundo íntimo, y eso puede ser tu mundo interior así como también relaciones íntimas.

Los cinco favoritos de Bianca

1. Doug Wieselman – From water (2014)

Esto es muy desconocido, este disco es de solamente clarinete, capas de clarinete y está basado en sonidos que él escuchó en el agua. La primera vez que oí este álbum fue cuando Doug me dio este disco, hace como cinco años. Lo conozco y he trabajado en cosas con él, es un músico muy especial. Es música elemental, porque cuando lo escucho es como si estuviera escuchando a un elemento y es algo que no perturba mi mundo imaginativo, simplemente crea más espacio.

https://open.spotify.com/album/0rqI2dYrKTpIwRuEgYGOcV?si=PvUPe6JqSf6TUaZCOc1MfA

2. Kronos Quartet – A Thousand thoughts (2014)

Me gusta mucho este disco, claramente viaja por el mundo y no es solamente el cuarteto como siempre suele ser, sino que hay muchos más instrumentos acá, hay muchas cosas ocurriendo. Me gusta este para bailar, porque es algo que me levanta el ánimo y es bueno para mi imaginación ya que me hace viajar a otro rincón del mundo. Me gusta mucho eso. Es como que inesperadamente me lleva a estos lugares distintos, y ellos hacen acá un cover de Blind Willie Johnson, una canción llamada "Dark was the night, cold was the ground", pero la interpretan solamente con una viola o algo así y suena exactamente como si fuera una voz. Es algo muy evocativo, esa está justo al comienzo del disco. A ellos les gusta realmente llevar la música de cuerdas a otras fronteras, y es algo refrescante salir de estas afinaciones occidentales e ir a un lugar más sutil y complejo. He sido fan por años de ellos, he escuchado durante años lo que hicieron con las composiciones de Gorecki.

https://open.spotify.com/album/55nl6P7KwsAjI7LL6eAO7u?si=jYYOARLvScm8qJjMRO4RpA

3. Philip Glass & The Kronos Quartet – Dracula soundtrack (1999)

Este también es de Kronos Quartet, pero con Philip Glass esta vez. Ellos hicieron juntos el soundtrack para este filme de Dracula, uno de los primeros (con Bela Lugosi). Simplemente me encanta porque lleva el drama al límite, es muy teatral y acá está solamente el cuarteto. Es muy inspirador el nivel de drama y lo salvaje que pueden llegar a sonar simplemente las cuerdas.

https://open.spotify.com/album/0CVa8Zv0TIBtFghs6wwsJW?si=GYYcgMe_R4qSIs88rm_0gw

4. Brian Eno & Robert Fripp – Evening star (1975)

Este disco me lo encontré en la calle. Es instrumental y mayoritariamente guitarra eléctrica, muy de ensueño, muy cambiante, también crea mucho espacio. No lo he escuchado en años, pero creo que puede que sea demasiado cambiante para mí (risas). No he escuchado mucho (del trabajo ambient de Brian Eno), pero cada vez que me gusta algo y pregunto quién es, es Brian Eno. Así que creo que me gusta, pero no diría que conozco bien su música. Es solo por coincidencia que me topé con este disco, estaba el vinilo tirado en la calle. No sé cómo pasó. Había un montón de discos apilados al lado de la basura en Brooklyn, Nueva York, como en 2008 o 2010 y simplemente me puse a escucharlo sin parar en un tiempo en que estaba trabajando en una exhibición una vez. Estaba en buenas condiciones, la portada estaba en mal estado, pero el disco estaba bien. Fue algo muy bueno.

https://open.spotify.com/album/6VeZbitYSYxhDJEm7Wf2k4?si=_gfiHaA3SWSf8NEYJPoxjw

5. Wu-Tang Clan – Enter the Wu-Tang [36 Chambers] (1993)

Este es un disco de hip hop de 1993, basados en Nueva York, y realmente fueron innovadores de la música en esos tiempos, haciendo samples de discos de soul y haciendo loops bien minimalistas y levemente irregulares, con un estilo de rapping bien agresivo que tenía un lenguaje propio, como de la calle y bien particular, influenciado por películas de Kung Fu. Tenía samples de Kung Fu en todos lados y referencias a China y cosas de artes marciales (risas). Me influenció uno de los raperos de ahí, Ghostface Killah, y eso es algo que emergió en nuestro disco nuevo. Llegué un poco tarde a este álbum, a principios de los años 2000 y lo escuché demasiado, incluso cuando viajé a Paris e hicimos nuestro primer disco (La maison de mon rêve, 2004) esto era lo que yo escuchaba principalmente esos días. Creo que fue una influencia en ese disco, no es algo que puedas notar en mi interpretación, pero está de alguna forma, un poco oculta (risas).

https://open.spotify.com/album/3tQd5mwBtVyxCoEo4htGAV?si=O5B6aAyVQFG6EBolW1GNSw

Comenta