Michael Jackson y la historia de Thriller: zombis, testigos de Jehová y unos cuantos veteranos del terror

Decidido a comerse el mundo con 24 años y un presupuesto de ensueño, Michael Jackson disfrazó un videoclip de corto de terror con zombis que bailan y acusaciones de ocultismo. Rolling Stone lo llamó “el momento más importante de la música por televisión desde los Beatles en el programa de Ed Sullivan”.


Para cuando se lanzó en vivo Off the wall, el disco que estableció a Michael Jackson como ícono pop en 1979, el músico de veintiún años había empezado a trabajar en las primeras ideas de Thriller en el estudio de grabación de su casa de Encino, California. 

Michael Jackson en los años de Encino.

Neverland, “el Xanadú de Michael”, como lo llamó alguna vez su amigo el director de cine John Landis, todavía era un sueño —¿o pesadilla?— del genio voluble, famoso desde siempre, que había dejado todo por su carrera solista.

Antes de romper relaciones con sus hermanos y los testigos de Jehová, acaso sus mayores pilares, Jackson estaba decidido a superarse a sí mismo y crear un álbum en el que cada canción fuera un hit.

Bruce Swedien y Quincy Jones.

Manos a la obra reclutó al productor Quincy Jones, quien montó un equipo con el ingeniero Bruce Swedien y el compositor británico Rod Temperton, que ya había escrito "Rock with you" y "Off the wall" para el cantante.

Equilibrio

Según las notas de la reedición de Thriller, el mediodía del miércoles 14 de abril de 1982 comenzó a materializarse oficialmente el disco más exitoso de Michael Jackson con la grabación de “The girl is mine”, un tema donde se pelea a una chica nada menos que con Paul McCartney.

Quincy Jones decía que para hacer el disco más importante de la historia había que “abarcar cuatro, cinco, seis áreas distintas: rock, música adulta contemporánea, R&B y soul”.

De ahí lo ecléctico de Thriller, un trabajo que mezcló cánticos africanos con sonidos de ataúdes y la guitarra acelerada de Eddie Van Halen.

Para su talle y detalle, Jones y Jackson escucharon cientos de canciones hasta dar con un registro y el equilibrio que crearían en el disco.

Suspenso

En algún punto de las primeras sesiones de grabación de Thriller, el compositor británico Rod Temperton se dio cuenta de la fascinación de Michael Jackson por las películas de terror y modificó el borrador de una canción que estaba por terminar.

Jackson y Jones arrasando en los Grammy.

Con la producción de Jones, el tema encontró un equilibrio entre el estilo narrativo de Broadway y un beat bailable, irresistible y punzante, de la mano de arreglos teatrales y dramáticos.

Steve Lukather, acreditado en el disco como sesionista, recuerda la intensidad del trabajo: “Michael estaba muy concentrado. Sabía lo que quería. Cuando empezaba a bailar con una melodía, nos dábamos cuenta de que estábamos haciendo las cosas bien”.

Según el guitarrista de Toto: “No es que empezara a hacer su moonwalking en el medio de la sala, pero movía las manos y los pies, y Quincy también bailaba. Se creaba un ambiente completamente distinto, nos daban ganas de romperla”.

El vinilo de Thriller.

El track que nombra el disco más vendido de Michael Jackson es también una de las piezas musicales más extrañas de su carrera. Compuesto por Temperton, al principio se llamó “Starlight”, hasta que Quincy Jones le pidió al compositor que cambiara el título. “La mañana siguiente me desperté y le dije la palabra (thriller)”, cuenta Temperton desde una entrevista con Rolling Stone. “Algo en mi cabeza me dijo: ‘este es el título’. Lo podía visualizar en los primeros puestos de los rankings de Billboard”. 

El tema llevó el sentimiento funk que desbordaba su disco Off the wall a otro nivel, mucho más teatral, con efectos de sonido sobrenaturales —aullidos animales, truenos y maderas de ataúdes que se abren y crujen— y una narración espeluznante.

Había nacido “Thriller”. 

Ultratumba

“Siempre había tenido la idea de sumarle una sección hablada al final”, cuenta Temperton en la reedición en CD del disco, “pero no sabía cómo hacer eso”.

La actriz Peggy Lipton (The Mod Squad), esposa de Quincy Jones y que conocía al legendario actor de películas de terror Vincent Price, tuvo la brillante ocurrencia de usar su voz.

Vincent Price.

La idea, según el compositor británico, era que el veterano colaborador de Tim Burton “dijera algunas líneas de terror como las que decía en sus roles famosos”.

“La noche antes de la sesión, Quincy me llamó y me dijo: ‘Estoy un poco asustado. Tal vez deberíamos escribir algo para que lea’”. Temperton anotó parte del rap melodioso y macabro que cierra la canción mientras esperaba un taxi para ir al estudio, y dos versos más en el viaje. “Rod escribió este discurso brillante a lo Edgar Allan Poe”, diría después Jones. “Y Vincent lo entendió de verdad… lo resolvió en dos tomas”.

Zombis

Un especial de Rolling Stone dedicado a Jackson puso al video de “Thriller” como el más rutilante de su carrera. “Fue el momento más importante de la música por televisión desde que los Beatles la rompieron en el programa de Ed Sullivan”, dice la revista.

John Taylor, el bajista de Duran Duran, tiene una teoría sobre el clip: “Después de Michael Jackson, cuando los artistas estadounidenses se dieron cuenta de la potencia que podía tener un video bien hecho, todo se volvió mucho más caro”.

John Landis, el director y amigo de Jackson, cuenta que Walter Yetnikoff, el presidente de CBS Records, se puso a gritar y a insultar cuando le mencionaron el primer presupuesto de “Thriller”. Pero las ambiciosas aspiraciones tenían sentido.

“Thriller”, por así decirlo, llevaba el brillo de Hollywood. 

El genio de los efectos especiales Rick Baker transformó a un tímido cantante ensimismado en una bestia de Halloween y el coreógrafo Michael Peters ayudó a diseñar una secuencia de baile que sería un ícono. “Me decía: ‘quiero algo caliente y enojado’”, cuenta el hombre a cargo del baile sobre las peticiones del músico, “siempre en términos emocionales”.

Si el disco Thriller fue la regla con que se midieron sus lanzamientos posteriores: ganó ocho Grammys, vendió más de 60 millones de copias a la fecha; el video clip de la canción fue su manera de decir: “Yo no soy igual a los demás”. 

Ocultismo

En agosto del año 2000, el líder espiritual Shmuley Boteach y Michael Jackson sostuvieron diversos encuentros con la idea de preparar un libro “con la intención de revelar y explicar al hombre oculto tras la máscara”, como explica su autor.

Jackson y el rabino Boteach.

Las treinta horas de conversaciones fueron editadas tras la muerte del músico bajo el nombre de Confesiones de Michael Jackson: conversaciones íntimas con un ídolo trágico (Global Rhythm, 2010). Allí Boteach —”el rabino más influyente de Norteamérica” según Newsweek— cuenta que “al principio del videoclip de ‘Thriller’ hay un aviso para indicar que nada de lo que aparece en el video se muestra con la intención de abogar en favor del ocultismo”. 

“Tal y como Michael me explicó, esa advertencia se añadió a instancias de los ancianos de su iglesia”, dice el religioso.

Luego deja hablar a Jackson: “Cuando hice ‘Thriller’ con todos esos demonios y fantasmas me dijeron que aquello era diabólico, que era poco menos que ocultismo y que el hermano Jackson no podía hacer aquello”.

“Los ancianos de la iglesia me hicieron sentir tan mal por todo aquello que ordené que lo destruyeran”, dice el cantante en el citado libro.

Allí confiesa: “Llamé a mi abogado hecho un mar de lágrimas y le dije ‘destruye el video, asegúrate de que lo destruyan’, pero gracias a que no me obedeció la gente pudo ver ‘Thriller’”.

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