Michaela Coel, protagonista de I May Destroy You: “Espero que inspire a las personas a dormir mejor por las noches”

La actriz británica de 32 años escribió, dirigió, produjo y estelariza una de las recientes apuestas de HBO, una serie basada en su propia experiencia tras sufrir abuso sexual. En una exclusiva entrevista a la que Culto tuvo acceso, Coel relata el proceso tras la ficción de 12 episodios que se centra en Arabella, una mujer con borrosos recuerdos de una noche que la dejó con la pantalla de su teléfono destrozada y una herida en su frente.


Arabella es una joven escritora en sus tempranos 30, que vive que tranquilamente de sus obras. No necesita cumplir plazos fijos ni compromisos. Tiene la libertad, los medios y un naciente reconocimiento como autora en internet que le permite hacerlo: es considerada “la voz de su generación”. Muy prometedor ¿No?

Sin embargo, su vida da un giro cuando se da cuenta que la pantalla de su teléfono está rota y ella tiene una herida en su frente, dos pistas que la llevarán a un suceso borrado por el trauma: fue agredida sexualmente en un club nocturno.

Inevitablemente, Arabella reevalúa diversos aspectos de su vida. Un proceso similar al que pasó Michaela Coel, actriz, cantautora y poeta británica tras la serie I May Destroy You en el rol de guionista, directora, productora y protagonista.

Estrenada el 7 de junio por HBO, es una ficción de 12 episodios para su primera temporada que, si bien tiene como eje narrativo un caso de abuso, es tratado con diálogos y acciones que coquetean con lo cómico.

En una exclusiva entrevista a la que Culto tuvo acceso, Michaela Coel -también creadora de la comedia Chewing Gum- desmenuza el proceso tras I May Destroy You, una comedia negra contemporánea que trata con un lenguaje cercano y juvenil una experiencia traumática.

-La serie se inspira en tu propia experiencia tras sufrir un ataque sexual. ¿Cómo configuraste la idea de la ficción?

-El recuerdo más temprano que tengo de haber pensando ‘Esto es algo que quiero escribir’, fue estar en la habitación de investigación dando mi primera declaración respecto a lo que pasó. Uno de mis mejores amigos estaba jugando Pokemon Go en la estación mientras esperábamos al policía y recuerdo haber pensado ‘Esto es muy raro. ¿Qué diablos pasa? Esto es tan bizarro, como nada que hubiese visto o sentido antes. No sé cómo llamar a esta sensación’, y escribí eso. Desde una etapa muy temprana -y lo sé porque grababa las conversaciones- instintivamente quería documentar todo eso para que algún día yo fuera capaz de mirar atrás y encontrarle algún significado, para que no sea solo un crimen aterrador sin sentido.

-¿Cuánto de ti hay en Arabella?

-Arabella cambia tanto a lo largo de los 12 episodios que es muy difícil de medir -como todo lo que hago-. No tengo un porcentaje respecto a qué tanto nos parecemos. Puede ser un poco, puede ser mucho. ¡No lo sé!

-¿Cómo aterrizaste la idea a una serie?

-Inicialmente me reuní con HBO en enero de 2017 y dije ‘Quiero hacer una serie sobre esto’. No sé cómo logré entrar en ese edificio! Fue solo un año después del ataque que sufrí. Desapareció por un momento, pero un año después la sensación regresó. Hice el pitch para Netflix -que lo querían- pero no hubiese tenido derecho ni siquiera al 2% de los derechos como creadora, así que di pie atrás. Luego, cuando estaba trabajando para BBC en Black Earth Rising, me reuní con ellos y básicamente me dieron lo que estaba buscando. Me dijeron que podía tener lo que quisiera y que podría mantener algunos de mis derechos como creadora. No estaba pidiendo todos los derechos, solo quería algunos de ellos, especialmente por la naturaleza del show. Luego necesitábamos más dinero, así que fuimos a reunirnos con HBO! Solo en ese momento me di cuenta ‘Oh por Dios, no estaba para nada preparada en 2017!’ Esta vez fue como, ‘Ahora pareces estar lista’. Amo el hecho de que antes me había reunido con HBO y que en principio no resultó porque sabían que yo no estaba lista.

-¿Consideras que hacer el show fue una suerte de proceso de sanación?

-Sí, increíblemente. Hice terapia y todavía recurro a mi terapeuta actualmente, pero escribir esto fue realmente catártico. Por más de dos años, ha sido mi único trabajo; todo lo que he estado haciendo. He estado dentro de este mundo -de lo que comenzó como mi trauma, pero se convirtió en una serie que es más ficción ampliamente inspirado en historias de personas reales- mezclar eso, e intentar desarrollar un sentido de entendimiento respecto a cómo evoluciona y crece y se mueve hacia adelante. Me enseñó directamente y me despertó para seguir adelante. Realmente lo ha hecho. Ha sido destacado.

-¿Qué has aprendido al hablar con otros sobre sus experiencias y qué otras investigaciones hiciste para la serie?

-Probablemente el hecho de que es muy común [los abusos sexuales] y no se tratan bien. Lo dejamos dentro de nosotros y dejamos que se manifieste y explote de formas que no podemos predecir porque lo ignoramos. Eso es lo que he notado y simplemente siento que hay mucho dolor sin resolver, lo que resulta triste. Avanza en nuestros cerebros cuando tomamos conciencia de que se han aprovechado de nosotros y ese es un punto que exploro constantemente en la serie. Muchas de las historias son muy personales, pero nunca las conté directamente en la serie. La serie es ficción. Fui a la Wellcome Trust (ONG de investigación biomédica en Londres) donde pude hablar con científicos sobre la memoria, las drogas usadas para cometer delitos sexuales y sobre el Trastorno por Estrés Postraumático. Además, mi madrastra trabaja en The Haven -una unidad de denuncia de ataques sexuales en Londres- por lo que hablar con ella también fue muy útil.

-¿Por qué la tendencia a escribir a partir de tu propia experiencia?

-No he encontrado otra forma de escribir que no sea comenzando de algo real, ya sea externo a mí o que me haya ocurrido a mí. No sé si hubiese escrito esta serie sin haber tenido la experiencia personal. Tengo 32 años. Soy de una generación en que nos dieron internet mientras aprendíamos a configurarnos a los 13 o 14 años. ¡Fuimos los conejillos de indias! Honestamente creo que escribir cosas que me ocurrieron a mí, para compartir con todos, es parte de nuestra generación. Me pregunto si en 100 años los sociólogos, científicos y psicólogos mirarán hacia nuestra generación y tendrán una mejor idea de lo que estábamos haciendo.

-El nombre original de la serie era ’22 de enero’ ¿Por qué decidiste cambiarlo a I May Destroy You?

-Primero, una serie que se llame 22 de enero que se estrena en junio es algo ordinario. Es basura. Es confuso. Para los espectadores externos, no hay nada interesante, en mi opinión. Inicialmente todos nos enamoramos de ese título, iba a significar esta cosa maravillosa para el final de la serie -¡spoiler!- en el que Arabella termina su libro en esa fecha, y luego fue como ‘Chicos, creo que ya no tiene sentido’. También sentí que inspiraba temas que no quería enfrentar al comienzo del show. El 22 de enero fue el día que ocurrió algo muy traumático en mi vida, pero lo que no quería hacer era hablar de ese hecho cuando tenía una serie con un equipo muy talentoso detrás. Era distractor, caía en un loop de las serie documentales de crimen que amamos en Netflix y me di cuenta que argh! No quería eso.

-¿Con qué esperas que los espectadores se queden al ver la serie?

-Cómo dormir mejor por las noches. Creo que cuando eres un sobreviviente o una víctima o como quieras llamarlo, puedes aferrarte a la rabia -la rabia es muy comprensible- que tienes todo el derecho a sentir, pero la cuestión es si te sirve para dormir por las noches y vivir en paz. Así que espero que inspire a las personas a dormir mejor por las noches. Es más sobre eso que sobre criminales. No es sobre violadores, es sobre las personas que han tenido estas experiencias, y cómo lograr descansar.

Ve a continuación el tráiler de I May Destroy You, serie que emite su cuarto episodio este domingo 28 de junio por HBO.

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