Jonah Xiao y el pop chileno de la disidencia: “Jamás vi referentes como yo en la tele o en la música”

Figura promisoria de la música local, nacido en Arica, de ascendencia china e identificado como queer, el artista de 25 años lanza el video de California Santiago, un nuevo adelanto de su primer disco. "El autorreconocimiento que me ha dado la música es súper importante para mí", dice Xiao, representante de un cambio de paradigma en la escena urbana nacional.



Habrá quienes todavía consideren que el pop que se hace en Chile carece de identidad y discurso. O que la escena reggaetonera local, como su matriz puertorriqueña, es terreno exclusivo de hombres heterosexuales así como una apología constante del patriarcado y la heteronorma. Una serie de supuestos que la realidad -y un barrido por plataformas de streaming- se encarga de refutar y que encuentra en artistas como Jonah Xiao (25), más que una excepción a la regla, otro ejemplo de un fenómeno al que poner atención.

“Una persona que hace pop o urban, como lo estoy haciendo yo, generalmente no es gay ni moreno. Uno piensa en popstars e inmediatamente se imagina el rubio-blanco-hétero”, comenta el músico a Culto.

Nacido en Arica en una familia de ascendencia china, Xiao, quien se identifica como queer, hace música desde su época escolar pero lanzó su primer single oficial en octubre del año pasado (Gatito). Le siguió Inhala inhala, otro tema de pulso urbano y aspiración masiva que llamó la atención del sello Warner, con quien firmó una alianza a inicios de este año. Además de figura promisoria de la escena local y fiel representante del pop hecho desde la disidencia, Xiao es un artista que despegó en medio de la pandemia, con una aún breve discografía que se completa con California Santiago, tercer adelanto del EP que editará en junio y cuyo videoclip liberó anoche.

Cantando a dúo con Dani Ride, en su nuevo sencillo Xiao relata con detalle y desparpajo una experiencia amorosa durante un viaje de intercambio a California. Otra canción de marcado acento autobiográfico que da nuevas luces sobre sus temas de interés. Aunque aclara que “en esta letra en especial me daba un poco de miedo ser tan específico, porque creo que me voy muy al detalle cuando escribo. Pero al mismo tiempo creo que eso te pinta un cuadro y eso es lo bacán que tiene la música, que te transporta a California, te transporta a la playa”.

¿Ha sido extraño lanzarse a la música en medio de la pandemia?

Es una situación especial. Y para los artistas independientes es mucho más difícil, porque todo es autofinanciado. Ya son situaciones difíciles para cualquier hogar, para cualquier familia. Y un músico aparte tiene que invertir en su propia carrera. A fines de octubre saqué la primera canción y ha sido algo muy tumultuoso, súper movido, de constantemente ir aprendiendo porque yo no era parte de la industria. Ahora sí. He ido aprendiendo a porrazos. Con este tercer single ya me siento totalmente parte de la industria.

California Santiago tiene una vibra más electropop que urbana. ¿Es una excepción o algo que le interesa seguir explorando?

Yo creo que las cosas que hago musicalmente siempre van a variar desde un pop un poco urbano a un urbano un poco pop. Esta canción es la más pop del EP, no me da miedo transitar por todo lo que hay alrededor De hecho igual tiene elementos de música urbana y el coro tiene ritmo de reggaetón, pero no se siente tanto porque todo lo demás de la producción te aleja un poco del reggaetón. Con Inhala inhala pasa algo similar, el hi-hat es de una cumbia pero como está tapado en algo tan de R&B gringo, se lo come y no se nota. Pero claro, transito entre esos dos géneros.

Transitar es una palabra que Xiao repetirá varias veces durante esta conversación, al referirse a su desprejuicio musical pero también a sus experiencias de vida. Entre ellas, los viajes que han marcado sus últimos años, incluyendo su paso por California en 2018 -y que dará nombre a su primer EP, San Diego 18- seguido de un magister en Londres al año siguiente. De hecho, el segundo disco que prepara se titulará Londres 19, como parte de su pop autobiográfico narrado en formato episódico.

“Es un cuento, y ojalá se entienda desde la canción 1 hasta la última”, dice. “De lo que yo veo, de lo que yo vivo, de eso escribo también. Es inherente a lo que hago”, agrega.

¿Cómo ha sido construir esta identidad queer y desde la disidencia dentro un género como el urbano, que carga con el estigma de ser patriarcal, heteronormado?

Y al mismo tiempo es una propuesta super mainstream. Una propuesta de pop que quizás generalmente no se ve como me veo yo. Y eso también es importante de representar en este proyecto. Mostrar algo distinto dentro del pop lo encuentro interesante y eso se fue dando naturalmente. No partí haciendo música diciendo voy a ser un popstar.

Por estos días se ha formado en EE.UU. el movimiento “Stop Asian Hate”, que busca terminar con los actos de violencia contra las personas de origen asiático, incrementados con la pandemia. ¿Es un aspecto con el que también le ha tocado lidiar?

El tema de la discriminación se da hace mucho tiempo. Yo no lo vivo tanto, porque no se me nota tanto lo asiático, pero en general a las mujeres asiáticas se les hipersexualiza y a los hombres se les des-sexualiza. Y más ahora con el coronavirus. Es ignorancia de la gente, es falta de representación en los medios. Yo creciendo jamás vi referentes como yo en la tele o en la música. Ahora sí, pero para mí igual es importante representarlo sobre todo en Chile, donde la comunidad china que llegó al norte no existe en la Historia. A mí jamás me dijeron que los primeros inmigrantes asiáticos llegaron al norte, por ejemplo, eso lo aprendí hace poco. Entonces ese autorreconocimiento que me ha dado la música también es súper importante para mí, porque creo que estoy representando también a otra gente.

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